Este sistema de frenos es una revolución porque no necesita mantenimiento

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Mercedes trabaja en el desarrollo de un nuevo sistema de frenos integrados en el módulo motriz que reduce tanto el desgaste que no necesita mantenimiento.

Se conoce como in-drive y es un sistema de frenos para coches eléctricos que está todavía en desarrollo, pero que podría revolucionar la industria del automóvil en los próximos años, porque no necesita mantenimiento.

Los frenos son una de las partes vitales de un automóvil y, junto con los neumáticos y las suspensiones, conforman lo que se conoce como triángulo de seguridad. Estos tres componentes son claves para garantizar la seguridad en cualquier vehículo.

A lo largo del tiempo, los distintos fabricantes han desarrollado importantes avances que han permitido mejorar diferentes elementos del coche. Uno de esos elementos que más han evolucionado han sido, precisamente, los frenos

Ahora, Mercedes da un paso más. Como parte del programa ‘innovaciones pioneras para el coche del futuro’, a través de su centro de I+D en Sindelfingen, Alemania, trabaja en el desarrollo de un sistema de frenos in-drive, es decir, integrados en el módulo que contiene el motor, la transmisión y el diferencial de un vehículo eléctrico.

Frenos de los vehículos de combustión Vs eléctricos

A diferencia de lo habitual en la mayoría de los coches actuales, en los que el sistema de frenado está conectado a los cubos de las ruedas, la tecnología de Mercedes supone eliminar casi por completo la necesidad de mantenimiento durante toda la vida útil del vehículo

Esto no sólo supone un ahorro, sino también una mejora importante en el comportamiento y manejo del vehículo, ya que se reduce el peso suspendido, es decir, el de todos los componentes integrados en el chasis, como las ruedas, los frenos, las suspensiones…

En los vehículos actuales equipados con frenos de disco, al pisar el pedal de freno se ejerce una presión hidráulica en el cilindro maestro o bomba de frenos que impulsa el líquido de freno a través de unos manguitos hasta los pistones de cada cubo de rueda.

Estos pistones fuerzan las pastillas de freno contra un disco a través de la presión hidráulica para hacer fricción y reducir la velocidad de las ruedas.

Sin embargo, en los coches eléctricos es diferente, porque si bien equipan sistemas de frenado como en los vehículos de combustión, funciona más la frenada regenerativa que reduce la velocidad con el propio motor

Esto no sólo ralentiza el desgaste de las pastillas de freno, sino que también se aprovecha esa energía para suministrar electricidad a la batería y aumentar su autonomía.

Así funciona el sistema de frenos revolucionario de Mercedes

El nuevo sistema de frenos de Mercedes plantea un rediseño completo. En lugar de instalarse en las ruedas, se integra en el módulo motriz eléctrico del eje delantero o trasero, según el modelo.

Este sistema se compone de un disco refrigerado por agua para evitar que se caliente demasiado, y una pastilla de freno al lado, circular, que gira con el motor. Además, el disco no gira, por lo que el desgaste es menor.

Según explican en la compañía alemana, “el efecto de frenado es fácil de controlar y no se desvanece ni siquiera con cargas pesadas".

Principales ventajas

Las principales ventajas de este sistema de frenos son que ocupa muy poco espacio, el desgaste de los discos es mínimo y tampoco se oxidan. Por tanto, no necesitan prácticamente mantenimiento. 

Además, según Mercedes también reduce la contaminación, con compartimentos diseñados para recoger el polvo resultante de la fricción que no es necesario vaciar.

Por otro lado, este sistema de frenos puede aportar otras ventajas en los coches del futuro de cara a hacer diseños más aerodinámicos que permitan aumentar la autonomía. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España