¿Te gusta llevar la boca limpia? Podrías dar positivo, según la Guardia Civil

Un Guardia Civil ha revelado cuál es el único producto de uso diario y habitual capaz de alterar los resultados de los controles de alcoholemia.
Los controles de alcoholemia son pruebas aleatorias que los agentes de tráfico realizan de forma diaria a los conductores, sin la necesidad de notar algún tipo de signo de haber ingerido bebidas alcohólicas. Estos controles también pueden hacerse sobre drogas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.
Por encima de todo, el objetivo de dichas pruebas es verificar que ningún conductor circula bajo el efecto de ningún tipo de sustancia y, por ende, que no suponga ningún accidente o práctica que atente contra la seguridad vial en las carreteras.
Como ya sabrás, existen muchos trucos que prometen ayudar a rebajar la tasa de alcoholemia máxima permitida. Entre ellos, está el truco de comer caramelos de menta extrafuertes, así como masticar granos de café, hacer ejercicio para sudar el alcohol, o incluso tomar un sobre de Almax.
Has de ser consciente de que ninguno de estos “trucos” va a paliar o reducir la cifra que aparezca en el control de alcoholemia de un conductor. Sin embargo, según revela un Guardia Civil, hay un producto que puede alterar esta cifra, pero no bajándola, sino todo lo contrario.
El producto que, si lo ingieres, podrías dar positivo en un control de alcoholemia
Este producto son los colutorios. ¿Por qué? Porque muchos de ellos tienen alcohol en su composición, y es por esto mismo por lo que podrías dar positivo en un control de alcoholemia. No nos lo estamos inventado ni estamos sacando conclusiones precipitadas, sino que se trata de un hecho probado.

Muchos estudios lo han comprobado, además de que algunos laboratorios que fabrican los colutorios han tenido que modificar la fórmula de estos productos para poder evitar que suceda esto mismo.
Tal y como explica el agente de la Guardia Civil en la publicación de Instagram, los colutorios pueden disparar la tasa de alcoholemia de los conductores durante 5 minutos, por lo que es conveniente realizar varias pruebas para poder evitar fallos.
“Lo único que altera el resultado que nosotros sepamos son los enjuagues bucales. Lo altera durante 5-6 minutos, es decir, no impide que esa persona continúe porque, como las pruebas de detección de alcohol son más extensas y son dos pruebas, hay que dejar un mínimo de 10 minutos entre ellas, eso se desvanece y desaparece enseguida”, asegura el agente.
¿Qué ocurre si me niego a hacer un control de alcoholemia?
Negarse a realizar una prueba de alcoholemia supone un delito, de acuerdo con el artículo 383 del Código Penal, el cual dicta:
“El conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se niega a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas […], será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años”.
Sin embargo, existen algunos casos en los que un conductor puede negarse a realizar una prueba de alcoholemia, por las cuales no se le puede sancionar. Entre ellas, se halla la situación en la que el conductor asegura sufrir de asma, estar gravemente herido o estar inconsciente.
En estos casos, los agentes de la Guardia Civil tienen en su poder una técnica que les permite averiguar la tasa de alcohol sin necesidad de someter al conductor a la prueba del alcoholemia. Según un experto en seguridad vial, esta prueba se basa en un alcoholímetro de aproximación.
Hablamos de un dispositivo portátil que tiene la capacidad de detectar de forma indirecta o pasiva el nivel de alcohol a través del aire exhalado por la persona. De este modo, ofrece una estimación precisa de cuál es su tasa de alcohol sin entrar en contacto con la persona.
Por supuesto, este método no es tan preciso como el que ya conocemos, pero sí ayuda a los agentes de tráfico a aproximar cuál es el nivel de alcohol en el aliento del conductor. Este dispositivo detecta la tasa a medida que el conductor habla.
Nueva tasa de alcoholemia de la DGT 2025
Este 2025 la Dirección General de Tráfico (DGT) implementará una gran serie de cambios en materia de normativa de tráfico. Una de ellas es reducir la tasa de alcoholemia al volante de 0,20 gramos por litro en sangre.
Así, la tasa pasa de 0,5 gr/l a 0,2 gr/l o, lo que es lo mismo, de 0,25 mg/l a 0,1 mg/l por aire respirado. En lo que se refiere a los conductores noveles, cuyo límite ha sido de 0,3 g/l en sangre y 0,15 mg/l por aire respirado, ahora pasará de 0,15 mg/l a 0,10 mg/l.
Asimismo, la tasa de alcohol para menores, es decir, aquellos que conducen cuadriciclos ligeros o patinetes eléctricos es de 0,0 desde el pasado 2021. Ya lo ha explicado Pere Navarro, director de la DGT, quien ha advertido que, con esta nueva normativa, “no se puede beber absolutamente nada” antes de conducir.
La DGT va a considerar como infracción grave superar el límite de 0,2 gr/l en sangre o los 0,1 mg/l de aire espirado, y como infracción muy grave los actuales límites (hasta 0,5 gr/l en sangre o 0,25 mg/l de aire espirado).
De esta forma, el Congreso está tramitando la ley por la cual te quitarán dos puntos del carné en el primer caso, es decir, si superas los 0,2 gr/l en sangre o los 0,1 mg/l de aire espirado. Entre 0,25 y hasta 0,50 mg/l de alcohol en aire espirado, la multa es de 600 euros y cuatro puntos del carné. Por encima de 0,50, asciende a 1.000 euros y la retirada de seis puntos.



