Solucionado uno de los grandes problemas del coche eléctrico que arrastraba desde sus inicios

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Volkswagen ha acudido al Low Speed Ring en circuito de Nardò, al sur de Italia, para lograr superar la autonomía homologada por el ID.7 Pro S.
Si se pregunta a cualquier persona por el principal problema de los coches eléctricos, seguramente que las respuestas sean variadas, pero e centrarán en torno a tres pilares principales: la autonomía, los tiempos de recarga y la infraestructura de carga existente.
Las marcas están trabajando en las dos primeras (la tercera no es tanto cosa suya como de las compañías dedicadas a tal fin) y de cuando en cuando muestran avances en ambos campos. En el de la autonomía, ha sido Volkswagen la que ha comenzado el año con una hazaña por parte del Volkswagen ID.7.
La berlina eléctrica, última incorporación de la familia ID, amplió su gama de motores a mediados del año pasado añadiendo la versión Pro S, centrada en conseguir la mayor autonomía posible. Ha sido precisamente ésta la que ha logrado en conducción “real” una cifra muy superior a la que marca su ficha técnica.
Esta variante monta una batería de 86 kWh de capacidad neta (su capacidad bruta es de 91 kWh), lo que, sumado al consumo de entre 16,2 y 13,6 kWh/100 km en el ciclo oficial WLTP, le permite homologar una autonomía de 709 km.
Sin embargo, estas cifras en el mundo real suelen ser siempre inferiores. La marca alemana se propuso llevar a cabo una prueba de eficiencia máxima (de ahí las comillas en la conducción “real”) y para ello acudió un circuito de Nardò, al sur de Italia, concretamente en el Low Speed Ring, especialmente diseñado para pruebas de este estilo.
El test se llevó a cabo en diciembre por los pilotos de la Volkswagen Driving Experience. Con una temperatura de entre 5 y 15 grados centígrados, encararon el circuito de 12,5 km de longitud y consiguieron recorrer 941 km con una sola carga, lo que supone superar en casi un tercio el rango de acción oficial del modelo.
La velocidad media durante la prueba fue de 29 km/h, lo que según Volkswagen “corresponde a las velocidades típicas de las horas punta en las grandes ciudades”.
Esto permitió registrar un consumo medio de 9,2 kWh/100 km, más o menos el 60% del consumo oficial, algo que, traducido al lenguaje “térmico”, al que el usuario promedio está mucho más acostumbrado, supondría alrededor de 1 litro de diésel cada 100 km.
Actualmente la gama del ID.7 está formada por tres versiones mecánicas diferentes.
La de acceso recibe el nombre de Pro, emplea un motor de 286 CV combinado con una batería de 77 kWh (82 kWh de capacidad bruta) y que homologa una autonomía de 621 km. La intermedia es la mencionada Pro S, también con 286 CV, pero con una pila de 86 kWh. El tope de gama es el Volkswagen ID.7 GTX.

Emplea un sistema de tracción integral gracias a sus dos motores, que desarrollan una potencia conjunta de 340 CV y un par máximo de 560 Nm, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos. Emplea también la pila grande y en su caso la autonomía homologada es de 595 km.
La gama de acabados está formada por seis niveles de equipamiento, los tres mencionados con las motorizaciones, y sendas versiones “Más” que añaden una dotación más completa.
Martin Sander, miembro del Comité Ejecutivo responsable de Ventas, Marketing y Posventa de la marca Volkswagen, ha declarado: “Estamos viendo una tendencia positiva en la entrada de pedidos en Europa y actualmente estamos vendiendo más modelos ID.7 que Passat”.
“Esto demuestra que el ID.7 es una incorporación totalmente eléctrica significativa a la cartera de productos de la marca y, además de nuestro exitoso Passat, también es adecuado para conductores de larga distancia y como coche de empresa”, sentencia.
A este respecto hay que puntualizar el hecho de que, en la actual generación del Passat, la marca alemana ha decidido prescindir de la carrocería berlina del modelo, dejando como única alternativa la familiar Variant. Esto puede haber afectado negativamente a las ventas del modelo de combustión, que tampoco se encontraba en un segmento especialmente boyante antes.
En el mercado español, atendiendo a los datos de las matriculaciones de 2024, los resultados no fueron tales: el Volkswagen Passat comercializó 730 unidades y el Volkswagen ID.7 se quedó en 115 ejemplares.
