Renault Alaskan, ¿con qué famosos pick-up comparte plataforma?

Emparentada con un modelo clásico.

El Renault Alaskan es un pick-up con el que la marca francesa intentó conquistar Europa, proyecto que no consiguió llevar a cabo y que hizo la vida comercial del modelo en el Viejo Continente fuera más bien corta, desde 2017 hasta 2021. Sin embargo, en América del Sur es un vehículo que continúa su recorrido.

Renault no se embarcó en el proyecto sola y lo que hizo fue utilizar sus alianzas para que fuera rentable, utilizando la base de un modelo ya existente en lugar de crear uno completamente de cero. ¿De cuál se trataba? Del Nissan Navara, un veterano del sector que ya tenía (y sigue teniendo) su público afianzado en el mercado.

Del pick-up nipón tomó prestada gran parte de su base mecánica, empezando por su chasis de largueros y terminando por los motores, pero quedándose también por el camino las transmisiones o la suspensión trasera de muelles, que es menos habitual que la de ballestas, la más convencional en este tipo de vehículos.

El resultado fue un modelo que, aún con el lenguaje de diseño de la marca francesa, era realmente parecido al Nissan

Las dimensiones del Renault Alaskan son las siguientes: 5.318 mm de longitud, 1.850 mm de anchura y 1.860 mm de altura, con una distancia entre ejes de 3.150 mm y una distancia libre al suelo de 230 mm.

Su oferta de motores también era heredada del Navara y Renault no llevó a cabo ningún tipo de modificación.

Así, podía montar un motor gasolina 2.5 de 160 CV de potencia o dos diésel, que en realidad eran variantes del mismo bloque 2.3, una de acceso con 160 CV y una superior con 190 CV. Podía optarse por una caja de cambios manual de seis velocidades o por una transmisión automática de siete.

Como es habitual en modelos de esta índole, contaba con reductora y con tracción integral que se conectaba de manera manual. Así, en condiciones estándar operaba en modo de tración trasera y en firme resbaladizo, pista y condiciones complicadas en modo 4x4, beneficiándose de la ayuda del diferencial central. 

Como ocurría con el Navara, se fabricaba en la planta que Nissan tenía en la Zona Franca de la Ciudad Condal, pero el cierre de ésta fue una de las múltiples causas que hicieron que el modelo dejara de comercializarse en Europa. A partir de aquel momento su producción se llevó a cabo en Méjico y Argentina.

Siendo algo habitual en estos vehículos, su oferta contaba con varias opciones de carrocería, tanto de anchura como de longitud, así como de formatos de cabina simple o doble.

También existía la posibilidad de elegir entre una caja de carga corta o una más larga, en cualquiera de los dos casos contando la superficie con varios tratamientos para garantizar su longevidad ante una vida que se presumía bastante dura: la superficie era antideslizante, también tenía propiedades hidrófugas y hasta tenía protección con los rayos ultravioleta.

El precio de partida del Renault Alaskan en Europa era de algo menos de 40.000 euros.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España