Skip to main content

Noticia

Prueba: Volvo XC60 D5 Polestar Performance.

Prueba del Volvo XC60 D5 Polestar Performance
Un Volvo XC60 que corre... y mucho

Polestar no solo define a los coches eléctricos venideros de Volvo, sino también a un modelo actual, como el que hoy tenemos entre manos. Bueno, aunque no precisamente con un motor eléctrico, y con un añadido en su denominación. Prueba: Volvo XC60 D5 Polestar Performance.

No te pierdas: Novedades 2019

Este Volvo XC60 leva un pack de software que eleva la potencia en hasta 20 CV. La pregunta es: ¿Merece la pena el sobreprecio de unos mil euros? Pues sí y no. Porque para el día a día, 240 CV en lugar de 235, y 500 Nm en vez de 480, apenas se perciben. Solo cuando entra en acción la función "overboost", limitada a 20 segundos, se despliegan los 255 CV y 520 m de par a las cuatro ruedas.

Y sumado a la respuesta algo más puntiaguda del turbodiésel, un modo Dynamic más radical y unos tiempos de inserción más cortos, el SUV se siente más, digamos, vivo.

Así se comporta

Prueba del Volvo C60 D5 Polestar Performance

Pero nada que llame la atención sobre una hoja de datos: el Polestar cubre el 0 a 100 una décima antes que su hermano de serie, y la punta sigue siendo de 220 km/h, invariable. Pero al menos, al adelantar en carreteras de montaña, sí que notamos un plus en el empuje. Lo mismo en autovías, cuando adelantamos partiendo de una velocidad elevada.

Y en cuanto al comportamiento, hay que decir que Polestar no convierte a este XC60 en un BMW X3. En modo Dynamic el sueco tiene un tarado algo más firme, pero sigue siendo un SUV que invita a un rodar relajado, antes que a devorar curvas por tramos revirados.

¿Cuál es tu coche ideal?

Y además