Una operación bastante extraña, pero que tiene sentido: un hombre cambia a un concesionario su Ferrari F40 por un Ineos Grenadier

Un hombre llegó con el legendario Ferrari para marcharse del concesionario al volante de un Ineos Grenadier y con un cheque por 2,4 millones de dólares en el bolsillo.
Un hombre cambia a un concesionario su Ferrari F40 por un Ineos Grenadier. Llegó con el legendario Ferrari para marcharse del concesionario al volante de un Ineos Grenadier y con un cheque por 2,4 millones de dólares en el bolsillo. Esa es la clave de este intercambio tan insólito.
Este hombre decidió desprenderse de uno de los deportivos más icónicos de la historia. El trato se produjo de forma espontánea en un distribuidor de la marca británica Ineos. ¿Puede venderse un Ferrari F40 de forma espontánea? Bueno, este caso en algunos puntos es un poco surrealista.
Fue en un concesionario especializado en todoterrenos robustos y de estética clásica. El propio concesionario ha confirmado que el acuerdo no estaba planeado. El Ferrari F40 llegó por la puerta, y pocas horas después, su propietario aceptó la oferta que incluía un Grenadier y, por supuesto, una importante suma en efectivo.

Recordemos que el Ferrari F40 fue producido entre 1987 y 1992 para celebrar el cuarenta aniversario de la marca italiana. El modelo es considerado una leyenda del automovilismo por su diseño, además de por ser el último Ferrari que supervisó el gran Enzo Ferrari.
Cuenta con su motor V8 biturbo y una filosofía purista, siendo un coche de leyenda. Las unidades más cuidadas han alcanzado cifras superiores a los 3 o incluso 4 millones de dólares en subastas internacionales. Sin embargo, los ejemplares con historial de uso, como el de este caso, suelen tasarse en torno a los 2,4 millones.
Esto lo convierte en un valor de mercado razonable, una cifra pagada por el concesionario que está en línea con el mercado. Recordemos que el modelo Ineos Grenadier nacía de la visión del multimillonario británico Jim Ratcliffe. El modelo busca llenar el hueco dejado por el Land Rover Defender en su versión más clásica.
El modelo combina capacidades todoterreno puras con un enfoque utilitario, con un precio base nada asequible. Además, puede aumentar considerablemente según los acabados y equipamiento. Está fabricado en Hambach, en Francia, desde 2022 por Ineos Automotive.
Bajo el capó, el Grenadier monta mecánicas firmadas por BMW. Un gasolina de seis cilindros en línea, 3.0 litros, 286 CV y 450 Nm de par. Además, de un diésel también de seis cilindros, 3.0 litros, 249 CV y 550 Nm. Ambos están asociados a una transmisión automática ZF de ocho relaciones y una caja transfer de dos velocidades firmada por Tremec.
Esta cuenta con diferenciales bloqueables opcionales. Su diseño cuadrado, chasis de largueros, ejes rígidos y tracción total permanente con reductora lo convierten en un rara avis en un mercado cada vez más urbanizado.

En España, el Ineos Grenadier Utility Wagon arranca en torno a los 73.243 euros, mientras que el Station Wagon en acabados Fieldmaster o Trialmaster se sitúa cerca de los 93.930 euros. Las versiones más exclusivas, como la 1924 Limited Edition, rozan los 97.857 euros.
Es un posicionamiento premium, pero competitivo frente a rivales como el Toyota Land Cruiser, el Land Rover Defender o el Jeep Wrangler. Destaca el interés creciente por vehículos todoterreno exclusivos como el Grenadier, que nos llevan a un público que prioriza robustez.
Aunque las cifras específicas para España no se han hecho públicas, Ineos fabricó 4.553 unidades en 2023 y tiene como objetivo llegar a las 25.000 al año a nivel global. La marca ya cuenta con concesionarios en Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia y Palma, con planes de expansión a Bilbao, A Coruña y Zaragoza.

Y el concesionario ya tenía cliente, pues tras entregar el cheque y el Grenadier, revendió el Ferrari al día siguiente. Según su comunicado, la operación dejó un “pequeño beneficio”, una expresión ambigua que no aclara la magnitud real de la ganancia. Entendemos que no debe ser baja en cuestión de millones.
Eso sí, el rápido movimiento indica una fuerte demanda por este tipo de vehículos. En definitiva, el propietario del F40 salió del concesionario con un todoterreno nuevo y una cifra millonaria, mientras que el distribuidor se llevó una jugosa operación.