Mercedes CLK GTR vs Porsche 911 GT1, ¿cuál fue el mejor hiperdeportivo de ensueño?

A finales de la década de 1990, el Mercedes CLK GTR y el Porsche 911 GT1 eran dos de los hiperdeportivos de calle más exclusivos que el dinero podía comprar. Estos coches de producción muy limitada derivaban de modelos de competición y hoy son clásicos coleccionables valorados en varios millones de euros.

En una época en la que los Bugatti, Pagani y Koenigsegg de turno no representaban el nivel de exclusividad que ofrecen en la actualidad, los multimillonarios que quisieran añadir un coche único a su colección encontraban en los vehículos de homologación una oportunidad que no podían dejar pasar a finales de la década de 1990.

Los requisitos de homologación de la FIA provocaron que más de un fabricante tuviera que lanzar coches de calle en los que debían estar basados el modelo de competición. Esto ocurrió en varias disciplinas, desde el mundo de los rallys con el Grupo B como el mayor exponente, hasta los campeonatos de turismos y prototipos, como las 24 Horas de Le Mans.

Del Campeonato GT de la FIA surgieron varios coches interesantes, y dos de ellos son el Mercedes CLK GTR y el Porsche 911 GT1, ambos en sus versiones Straßenversion. Hoy los enfrentamos en una breve comparativa técnica para tratar de determinar cuál fue el mejor hiperdeportivo de los años ’90.

Mercedes CLK GTR

El Mercedes CLK GTR, en su versión homologada para carretera, también conocido como CLK GTR Straßenversion aparece por primera vez en 1997 como parte de los requisitos de homologación del Campeonato GT de la FIA que Mercedes debía cumplir para inscribir el modelo de competición, los cuales exigían una producción de al menos 25 unidades.

Idéntico a la versión de carreras, el CLK GTR de calle contaba con un interior más lujoso que ofrecía comodidades que no tenía el modelo de competición, como el cuero en los asientos o el climatizador.

Sin embargo, lo más interesante se encontraba, una vez más, en el apartado mecánico. Los ingenieros de AMG trabajaron en el desarrollo del motor M297, un V12 atmosférico de 6.9 litros que producía 612 CV de potencia y un par motor máximo de 770 Nm.

Ligado a una caja de cambios secuencial de seis velocidades, la potencia se enviaba directamente al eje trasero, logrando así un 0 a 100 km/h que completaba en tan solo 3,6 segundos y una velocidad máxima oficial de 320 km/h, según las especificaciones de la época, todo ello con un peso de apenas 1.544 kilos.

Del Mercedes CLK GTR Straßenversion se fabricaron tan solo 28 unidades, teniendo en cuenta los dos prototipos, 20 unidades en versión coupé y 6 con carrocería descapotable tipo roadster. 

Como podrás imaginar, en contadas ocasiones sale a la venta (generalmente en subastas) algún CLK GTR Straßenversion, por lo que hoy el valor de una de las pocas unidades producidas alcanza los 10 millones de euros en el mercado de vehículos clásicos.

Porsche 911 GT1

El rival en esta comparativa técnica de coches clásicos no es otro que el Porsche 911 GT1 Straßenversion, o lo que es lo mismo, la versión de calle del 911 GT1 que participó en el Campeonato GT de la FIA. Esto significa que Porsche debía cumplir con los mismos requisitos de homologación que Mercedes si quería tomar la salida en las carreras que conformaban esta competición.

Basado en la controvertida generación 996 del Porsche 911, el GT1 Straßenversion se lanza al mercado en 1997. Este hiperdeportivo clásico llega con un interior con asientos de carreras terminados en cuero, volante y salpicadero tapizados en el mismo material, y con la jaula de seguridad homologada en contraste. Era un coche de carreras reconvertido a coche de calle.

Una de sus peculiares es que era el primer Porsche de carretera con motor central longitudinal. La unidad elegida por la firma de Stuttgart fue un propulsor bóxer biturbo de seis cilindros y 3.2 litros con la capacidad de producción 544 CV de potencia y un par motor máximo de 600 Nm.

A diferencia del CLK GTR, el 911 GT1 se decantó por una transmisión manual de seis velocidades, la cual también enviaba la potencia a las ruedas traseras a través de un diferencial de deslizamiento limitado. Con todo, lograba pasar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y su velocidad máxima estaba cifrada en 310 km/h. El peso es de 1.150 kilos.

En cuanto a su producción, los informes indican que se fabricaron un total de 21 unidades del Porsche 911 GT1 Straßenversion, a lo que probablemente hay que sumar los prototipos para alcanzar el requisito de 25 ejemplares exigidos por la normativa del Campeonato GT de la FIA.

Raramente sale alguna unidad a la venta, y cuando lo hace se trata de una transacción millonaria. Una de las subastas más recientes tuvo lugar en 2017, donde el ejemplar que buscaba comprador se vendió por 8 millones de euros.

Conclusión

Estos dos hiperdeportivos de finales de la década de 1990 surgieron de la misma norma de homologación impuesta por la FIA en el Campeonato GT. Esto llevaría a dos grandes fabricantes de automóviles como son Mercedes-Benz y Porsche a desarrollar dos de los coches más importantes, radicales y extremos del siglo XX.

Las diferencias, aunque limitadas, son relevantes. Por ejemplo, el CLK GTR Straßenversion tiene un motor atmosférico de mayor cilindrada con más potencia y par motor que el 911 GT1 Straßenversion, lo que también se traduce en mejoras prestaciones, siendo más rápido y veloz que el modelo de Porsche.

Sin embargo, el 911 GT1 es sustancialmente más ligero que el CLK GTR y tiene una producción más limitada, con cinco ejemplares menos, lo que hace que el Porsche en realidad sea más exclusivo que el Mercedes. Eso sí, si quieres exclusividad, el CLK GTR Roadster es un coche todavía más raro, con solo seis unidades fabricadas. 

El Mercedes, además, se ha revalorizado más con el paso de los años, llegando a alcanzar los 10 millones de euros en alguna que otra subasta. 

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España