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Noticia

A los mandos de un Ford Model T Roadster

Ford T
El primer automóvil fabricado en serie es una auténtica prueba para cualquier conductor moderno, que prácticamente tiene que reaprender a conducir.

Conducir un súper deportivo es una experiencia que hay que vivir, pero en el mundo del automóvil solo hay algo que quizá esté a su altura, aunque de una manera radicalmente diferente: ponerse al volante de un clásico. Y no nos referimos a un clásico de los 70 u 80, por muy de moda que estén últimamente en subastas millonarias, hablamos de un clásico de verdad, de uno que casi se pueda considerar un protocoche. Algo como, por ejemplo, un Ford Model T, el automóvil que popularizó la producción en serie.

VÍDEO: Vuelta al mundo en un Ford Model T de hace ¡100 años!

Lógicamente, habiendo nacido a principios del siglo pasado, dar con uno es una tarea harto complicada, no hablemos ya de conseguir que te dejen conducirlo. Pero siempre en esta vida hay gente con suerte, y en esta ocasión han sido los chicos de RegularCars los que han tenido la oportunidad de ponerse a los mandos del tatarabuelo de todos los coches actuales.

No hay mejor manera de darse cuenta de lo muchísimo que ha evolucionado el mundo del automóvil en este siglo, algo que puede parecer de Perogrullo, pero que es así hasta el punto de que un periodista del motor directamente no sabe ni conducirlo. Ya solo arrancar el motor es prácticamente una odisea (ríete tu de los acceso+arranque sin llave), pero igual de difícil es ponerlo en movimiento e incluso cambiar de marcha (entre las dos que hay), algo que se hace con la palanca derecha situada tras el volante.

La velocidad punta de este Ford T apenas llega a 64 km/h pero llevarlo a esa velocidad, con una estabilidad más que cuestionable teniendo en cuenta a lo que estamos acostumbrados, y teniendo que prácticamente reaprender a conducir y recordar todas las cosas que hay que hacer, debe ser un auténtico reto.

Fuente: RegularCars.

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