Los que mandan en Stellantis y Renault le dicen basta ya a Bruselas de esta manera

Aprovechando una entrevista, los máximos responsables de Stellantis y Renault lanzan un aviso de la situación del sector y le dicen basta ya a Bruselas.

La situación es cuanto menos complicada en la industria automotriz europea. El sector no termina de despegar desde la pandemia, las normativas son cada vez más estrictas y el aumento de la competencia, especialmente la que proviene de China, ha puesto contra las puertas al mercado del automóvil que, hasta hace unos años, era el más potente del mundo.

Es casi imposible encontrar un fabricante con base en Europa que no se haya enfrentado a dificultades en los últimos años. La pandemia de COVID-19 generó una crisis de la que el sector todavía no se ha recuperado. A esto hay que añadir el hecho de que toda la industria se encuentra en un momento de transición en el que la economía es más delicada en la mayoría de empresas.

La electrificación ahoga al sector del automóvil europeo

La electrificación a la que se han visto forzados los fabricantes de coches causa mella en los balances de cuentas de estas compañías. El desarrollo de esta tecnología implica inversiones millonarias que, por ahora, no se están recuperando. Todo esto ha provocado un inevitable aumento de los precios de venta y un efecto rebote en el mercado.

El ejemplo más claro lo encontramos en España. Tanto en 2023 como en 2024, el coche más vendido en el país, y con mucha diferencia, ha sido el Dacia Sandero, un vehículo que tiene un precio de salida de 13.940 euros, lo que deja de manifiesto la respuesta del comprador frente a los precios que, en muchos casos, pueden llegar a ser abusivos.

Y luego tenemos la irrupción de las marcas chinas que, con una estrategia muy agresiva de precios, han logrado posicionarse en un mercado tan complicado como lo ha sido siempre Europa, donde se ha priorizado la calidad por encima del precio. Esto ha cambiado en la época post-covid, algo que podemos ver en el caso del MG ZS.

En cuestión de un par de años, MG ha pasado de ser una marca que volvía a la vida gracias a China, ha lograr unos asombrosos registros de venta en España, comandados por el MG ZS que el año pasado fue el quinto coche más vendido del país, superando a modelos históricos en este ranking como lo es el Seat Arona.

¿Solo es la inversión para desarrollar coches eléctricos lo que ha disparado el precio de los vehículos nuevos? Para nada. Buena culpa de ello la tiene la Unión Europea y sus ambiciosos objetivos ambientales, unos objetivos con los que se persigue reducir las emisiones contaminantes a costa de electrificar el sector del automóvil.

Y Bruselas aprieta con normativas de emisiones cada vez más estrictas

Con normativas cada vez más estrictas, como la norma CAFE que debía entrar en marcha este año, aunque al final se ha prorrogado hasta 2027 atendiendo a las presiones que el sector ha hecho a Bruselas en los últimos meses, los fabricantes de coches se han visto obligados a invertir aún más en el desarrollo de motores más limpios y eficientes.

Esto solo se consigue a base de gastar dinero. Y como cualquier empresa, las marcas de coches quieren recuperar lo invertido, lo que se traduce en subir los precios de sus vehículos mientras el mercado no está dispuesto a pagar por ello, por lo que los fabricantes corren el riesgo de que sus coches no se vendan. De este modo, entramos en la peligrosa espiral en la que nos encontramos.

Recientemente, los máximos responsables de Stellantis y Renault han aprovechado una entrevista con el diario francés Le Figaro para manifestar la situación en la que se encuentra la industria y para decirle ya basta a Bruselas.

Los presidentes de Stellantis y Renault avisan

“El destino de la industria automovilística europea se juega este año”, aseguran tanto John Elkann, presidente de Stellantis, como Luca de Meo, CEO de Renault. Ambos ejecutivos advierten que desde Bruselas se está produciendo “un exceso de regulación que está ahogando la competitividad y encareciendo el acceso al automóvil”.

El CEO de Renault tiene claros los motivos de la subida del coste de los vehículos: el 92,5% de ese aumento se debe a la regulación. Las normativas europeas terminan afectando a los conductores, cada vez menos compradores se plantean un coche en propiedad.

“Europa diseña regulaciones para coches grandes y caros. Aplicarlas a coches pequeños destruye su rentabilidad”, según Luca de Meo. Renault pide diferenciar a los vehículos urbanos para evitar que el precio siga aumentando.

El sector del automóvil es uno de los principales pilares de ingresos en el PIB de la Unión Europea, generando riqueza y empleo en la mayoría de países miembros, y esto es algo que desde Bruselas no deberían olvidar si quieren proteger sus propios intereses.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España