En Europa ya no saben qué hacer: ahora dejan que los fabricantes no tengan que cumplir con las normas de emisiones en 2027

La Comisión Europea ha accedido a las exigencias de los lobbies del sector del automóvil que pedían un aplazamiento hasta 2027 de la nueva normativa CAFE.
Si por una cosa iba a estar marcado este año 2025 era por la temida normativa CAFE. Este nuevo reglamento estaba llamado a revolucionar el mercado del automóvil al establecer multas millonarias para los fabricantes de coches que no cumplieran con los nuevos límites de emisiones, unos límites que estaba previsto que bajaran un 15% respecto a la anterior normativa, que data del año 2021.
La nueva norma se conocía desde 2019, es decir, desde antes incluso que entrara en vigor la última normativa, la de 2021. Para la Comisión Europea, seis años era margen más que suficiente para que las compañías del sector automotriz se prepararan para cumplir con unos límites más estrictos.
Los fabricantes no creen que el mercado responda a los niveles de ventas de vehículos eléctricos exigidos
Y por cumplir nos referimos a desarrollar motores de combustión más eficientes que ayuden a bajar esa media de emisiones. Aunque el objetivo detrás de esta iniciativa es que se fomente la electromovilidad. Al aumentar las ventas de este tipo de vehículos, disminuirían las ventas de coches térmicos y, por tanto, las marcas obtendrían medias de emisiones más bajas, lo que les ayudaría a cumplir con la normativa CAFE.
Nada más lejos de la realidad. El tiempo ha pasado y hace más de cuatro meses que estamos en 2025. A medida que la fecha límite se aproximaba, los lobbies del sector del automóvil han presionado a Bruselas para que, al menos, retrase la entrada en vigor de la nueva normativa de emisiones.
Las marcas argumentan que es imposible cumplir con esa reducción del 15% en la media de emisiones, un objetivo que se antoja imposible hoy por hoy. De no cumplirlo, Europa dejó muy claro que habría multas millonarias para los que infringieran la norma, es decir, para aquellas marcas cuya media de emisiones en todo el cómputo de vehículos vendidos superara el nuevo límite de 93,6 gramos de CO2 por kilómetro.
Y ante la amenaza de esas enormes multas, las empresas del sector del automóvil han presionado a los legisladores europeos para que el nuevo límite de emisiones entre en vigor más tarde. La Comisión aceptó hace unas semanas retrasar la fecha de 2025 a 2027, algo a lo que finalmente han accedido y ya es oficial.
Las marcas consiguen un aplazamiento hasta 2027
Por tanto, los fabricantes, que ya advirtieron que los objetivos fijados por la Comisión Europea les costaría multas de hasta 15.000 millones de euros en un momento en el que toda la industria está invirtiendo ingentes cantidades de dinero en el desarrollo de la tecnología del automóvil eléctrico.
Con la concesión realizada por parte de Bruselas, los fabricantes de coches cuentan con algo más de un año y medio de margen para tratar de adaptar su gama de productos, potenciar las ventas de vehículos enchufables y rezar para que la predisposición de los compradores sea la de adquirir coches eficientes en lugar de modelos con motor de combustión interna.
Todo esto en un momento en el que las ventas en Europa de coches eléctricos puros siguen por detrás de Estados Unidos o China. Varios países europeos donde la implantación de los vehículos enchufables parecía cada vez más consolidada han visto cómo en los últimos meses sus ventas se han desplomado, lo que ha hecho saltar todas las alarmas en el sector.
Luces y sombras en Europa
Mientras tanto, España está teniendo un 2025 soñado en lo que ha crecimiento de las ventas de vehículos enchufables. Con un tercio del año consumido, las matriculaciones de coches eléctricos e híbridos enchufables están aumentando a un ritmo de más de 50% en el acumulado de este 2025.
Concretamente, en los primeros cuatro meses del año se han matriculado 60.423 vehículos con etiqueta ambiental Cero Emisiones de la DGT, 29.704 de ellos eléctricos y 30.719, híbridos enchufables. Esto supone un incremento del 54,9% respecto al mismo período de 2024, con una cuota de mercado que en 2025 ya supone el 13,5% del total de ventas de turismos nuevos.
Ante este panorama, todo parece indicar que el margen de dos años concecido por la Comisión Europea para la entrada en vigor de los nuevos límites de emisiones de la normativa CAFE podría ser de gran ayuda para el sector y para el mercado, que parece cada vez más interesado en la movilidad eléctrica.
Queda por ver cómo evoluciona el mercado en los próximos meses, especialmente cuando los programas de incentivos oficiales, como el Plan MOVES III que está actualmente en vigor en España, agoten sus fondos y dejen de estar disponibles las ayudas a la compra de vehículos enchufables.

