Noticia

El Lamborghini Aventador SV de Novitec roza los 1.000 CV

Alex Morán

El preparador lleva a tal nivel el Lamborghini Aventador SV que hace que los 750 CV del modelo de serie parezcan pocos.

Hay que agradecer a Novitec y a su división especializada en Lamborghini, Torado, la creación de algunos de los toros de SantAgata Bologneses más salvajes de todos los tiempos. El preparador no ceja en su empeño de acometer trabajos cada vez más radicales y, aunque cuesta decidirse, pero puede que estemos ante su obra cumbre con un modelo de la marca italiana. También hay que tener en cuenta que partiendo de una base tan excepcional como la de un Lamborghini Aventador SV Roadster, el resultado tenía todas las papeletas para llegar a la excelencia.

VÍDEO: El Aventador SV en toda su gloria 

Si ya descapotable en sí es un bólido de carácter agresivo, esta versión lo es todavía más. El paragolpes delantero incorpora detalles de fibra de carbono y el entramado de las entradas de aire se modifica, los faldones laterales reciben cinco branquias cada uno, las llantas con diseño de estrella las firma Vossen, monta un nuevo alerón específico y remplaza la característica salida de escape doble por una dual.

Todo ello ayuda a conformar una imagen contundente pero, aunque suene a frase manida, lo importante del Lamborghini Aventador SV de Novitec está en el interior. Para contextualizar esta parte, hay que tener en cuenta que de fábrica el Lambo sale con un poderoso motor 6.5 V12 atmosférico que entrega 750 CV de potencia, algo con lo que muchos deportivos no pueden más que soñar. ¿Cómo mejorarlo? Sencillo, según el preparador: añadiendo un compresor. Los puristas pueden llevarse las manos a la cabeza, pero el resultado habla por sí solo: entrega 970 CV. Con tal aumento, es de esperar una mejora considerable en sus prestaciones. Novitec no ha facilitado datos, pero rebajará por un margen amplio los 2,9 segundos que tarda el Aventador SV Roadster “normal” en completar el 0-100 km/h.

Fuente: Carbuzz.

Imagen de perfil de Álex Morán

Redactor

Crecí viendo deportivos japoneses en los 90, los echo de menos y me decanto por los import nipones. El Nissan Fairlady Z 432 es mi amor platónico.