Kia Sportage y Hyundai Tucson, estas son las cinco diferencias a tener en cuenta si lo quieres comprar

Los dos SUV compactos son, prácticamente, un clon el uno del otro, pero, a pesar de ello, también se pueden encontrar diferencias entre ambos.
El mundo del automóvil es, cada vez más, un mundo de grupos. La mayoría de fabricantes están agrupados bajo algún paraguas y, los que no, a menudo llevan a cabo alianzas que les permiten compartir tecnologías. Es una cuestión de sinergias y de ahorro de costes, peor que tiene como resultado la creación de modelos clónicos como es el caso de Kia Sportage y Hyundai Tucson.
Dado que Hyundai y Kia forman parte del Grupo Hyundai, es lógico que básicamente dupliquen modelos. De la misma manera, tiene sentido que, en el mercado español, estos SUV compactos sean los modelos más vendidos de ambas compañías, a menudo coqueteando con el top 10 de ventas totales.
Ahora bien, aunque son prácticamente iguales, también tienen ciertas diferencias entre sí, que no son muy grandes, pero que ahí están. Vamos a analizarlas, puesto que, en una comparación tan ajustada, hasta el más mínimo detalle puede suponer que la balanza se incline hacia uno u otro lado.
Diseño
Los tiempos en los que los coches de Hyundai y Kia eran anodinos en lo que respecta a diseño quedaron muy atrás. En los últimos años ambas marcas han desarrollado lenguajes de diseño que les han hecho ganar muchos puntos en el apartado estético, pero cada una ha ido en una dirección diferente.
Kia, que solía ser la más discreta de las dos, ha apostado por las formas angulosas y una imagen algo más atrevida, algo que queda muy patente en su gama de eléctricos EV, pero que también se aprecia en el Sportage, especialmente en la zona frontal, con los delgados faros en forma de ‘V’ o la gran parrilla.
El Tucson también se ha ganado gran parte de su reputación por su parte delantera, que es fácilmente reconocible gracias a las grandes aberturas de la parrilla, que alojan unos grupos ópticos divididos en secciones. Además, su conjunto presenta unos paneles de carrocería muy esculpidos que dan lugar a unos pasos de rueda muy musculosos.
Tamaño y espacio
Son dos modelos que utilizan la misma plataforma y pertenecen al mismo segmento, así que deberían tener el mismo tamaño, ¿no? Casi, pero no del todo. Aunque comparten idénticas medidas en anchura (1.865 mm) y altura (1.650 mm), su longitud es diferente: el Sportage es ligerísimamente más grande, con 4.515 mm de largo, mientras que el Tucson se queda en 4.510 mm.
Teniendo en cuenta que son prácticamente calcados en lo que a tamaño exterior se refiere, llama todavía más la atención la diferencia que hay en su capacidad de maletero. Aquí es el Hyundai el que gana con mucho margen a su primo, puesto que ofrece un volumen de 598 litros, mientras que aquel se conforma con 526 litros. Al abatir los asientos traseros el margen más o menos se mantiene, puesto que pasan a cubicar, respectivamente, 1.777 y 1.715 litros.
Consumos
No hay diferencia a nivel de motores, puesto que ambos tiene una gama mecánica idéntica, que es de las más extensas que hay en cualquier modelo en la actualidad. Hablamos de motores de gasolina y diésel sin electrificar, opciones microhíbridas de ambos, un híbrido autorrecargable en el medio de la gama y un híbrido enchufable como tope de la misma, con una horquilla de potencias que va de los 115 a los 245 CV.
En lo que su difieren es en eficiencia. Varía según la motorización escogida, pero normalmente es el Sportage el que tiene un consumo una o dos décimas inferior a su rival por cada 100 km. No es mucho, pero a lo largo de toda una vida útil acaba suponiendo un ahorro importante.
Precio
Aunque estén enfocados al mismo segmento y tipo de público y ambas marcas sean de corte generalista, dentro de cada grupo hay siempre una jerarquía y en el caso del Grupo Hyundai es ésta la que se posiciona por encima de Kia, lo que hace que, a modelos equivalentes, los suyos sean más caros.
En el caso de sus C SUV la cosa no cambia. El Sportage está disponible desde 25.340 euros, mientras que el Tucson arranca en 28.725 euros, tarifa que ofrece gracias a los considerables descuentos de marca mensuales que implementa la marca coreana, puesto que, sin ellos, el PVP del modelo es de 34.125 euros.
Equipamiento
En este punto hay diferencias tanto en número de acabados como en el equipamiento que ofrecen. La gama del Kia es mucho más contenida, con solo 4 alternativas disponibles: Concept, Drive, Tech y GT-line. En el caso del Hyundai, los acabados base luego se complementan con packs adicionales, lo que lleva a una gama mucho más compleja: MAXX, KLASS, N LINE, 20 Aniversario, TECNO, N LINE SKY, TECNO SKY, 20 Aniversario SKY, etc.
Entrando ya en el equipamiento en sí, de serie el Kia Sportage cuenta con: neumáticos 215 / 65 con llantas de aleación de 17 pulgadas, faros y Luces de circulación diurna con tecnología LED, retrovisores exteriores eléctricos y calefactables, climatizador bizona automático, cámara de asistencia al estacionamiento, Navegador Kia Connect, conexión con Android Auto y Apple Carplay, pantalla de 8 pulgadas, cuadro de instrumentos digital de 4,2 pulgadas, sensor de luces y de lluvia, etc.
A esto añade una amplia dotación de sistemas de asistencia a la conducción (ADAS): asistente dinámico para luces de carretera, sistema de detección de fatiga del conductor, sistema de asistencia de frenada de emergencia (colisión frontal) con reconocimiento de peatones, sistema de asistencia de mantenimiento de carril, sistema reconocimiento de señales de tráfico y sistema de llamada de emergencia.
El Hyundai Tucson dispone de serie: llantas de aleación de 17 pulgadas, luces diurnas tipo LED, faros tipo LED, sensor de luces automáticas, retrovisores plegables eléctricos y calefactables, elevalunas eléctricos, volante revestido de cuero, asiento del conductor regulable en altura, tapicería de tela, pantalla táctil de 12,3 pulgadas, Android Auto y Apple CarPlay, climatizador manual, acceso y arranque sin llave, etc.
En lo respectivo a ADAS, tiene control de crucero con mandos en el volante, sistema activo de cambio involuntario de carril, llamada de emergencia (e-call), sistema activo de seguimiento de carril LFA, cámara de aparcamiento trasero con guías activas y sensores, limitador de velocidad, asistente de límite de velocidad inteligente y control de presión de los neumáticos.

