Jarro de agua fría a los fabricantes americanos: GM y Ford admiten que tendrán pérdidas de 6.500 millones por culpa de los aranceles

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Las marcas estadounidenses ya son unas de las más perjudicadas de la guerra comercial iniciada por Donald Trump, Ford y GM empiezan a hacer cuentas. Perderán más de 6.500 millones de dólares.
Los aranceles a las importaciones que ha impuesto Donald Trump se han cobrado las primeras víctimas entre los fabricantes asiáticos y europeos. Las propias marcas estadounidenses tampoco se libran de las consecuencias de la guerra comercial.
Algunas marcas como Ford o el gigante General Motors llevan meses haciendo números y las cuentas no terminan de cuadrar. Los aranceles a las importaciones van a tener un perjuicio de hasta 6.500 millones de euros, GM es una de las principales víctimas.
Ford y GM son las mayores víctimas de los aranceles
El fabricante ha calculado unas pérdidas de 2.500 millones de dólares, más de 2.000 millones de euros. Ford no produce la mayoría de sus vehículos en suelo estadounidense, los ensambla en sus plantas de México y China, dos de los países más castigados de esta guerra comercial.
La situación podría llegar a ser dramática para Ford. La marca ha avisado que podría llegar a interrumpir su cadena de suministro en Estados Unidos si la administración Trump decide subir aún más los aranceles que actualmente están sobre la mesa.
Ford no tiene otra alternativa que negociar una reducción. A esto hay que sumar la incertidumbre global que han generado los primeros aranceles de Estados Unidos. Otros países están empezando a aplicar sus propias tasas a la importación como contrapartida, las marcas estadounidenses tampoco podrían exportar.
General Motors no se libra de las consecuencias con marcas como Cadillac, Chevrolet o Hummer. Los aranceles tendrán un impacto de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares en el gigante automovilístico. El grupo importa principalmente desde Corea del Sur, Trump ha impuesto un arancel del 25% al país asiático.
Las marcas estadounidenses han iniciado las negociaciones
Los fabricantes de Estados Unidos están estudiando una manera de convencer a Trump para realizar una excepción. Si la Casa Blanca no elimina los aranceles, la guerra comercial que han iniciado terminaría perjudicando a la propia economía nacional.
“Debemos tener un poco de paciencia durante este tiempo para ver cómo funcionan estas medidas”, según Jim Farley, CEO de Ford. La marca no tiene intención de subir los precios de sus coches en Estados Unidos, prefieren esperar para conocer las medidas que toman sus competidores.
General Motors ha confirmado que siguen en curso las negociaciones con la administración Trump y los gobiernos de otros países para rebajar los aranceles. El gigante del motor también está intentando aumentar la producción de componentes en suelo estadounidense para sortear la guerra comercial.
