Los aranceles de Trump se cobran su primera víctima: GM suspende la producción de coches en una de sus plantas de Canadá

La decisión de Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones de coches producidos en otros países se ha cobra sus primeras víctimas en una fábrica de Canadá.
La industria del automóvil vive un momento complicado a consecuencia de la tensa situación derivada de los aranceles impuestos por Donald Trump a las importaciones de productos que no sean fabricados en Estados Unidos. Tanto es así que la medida del presidente ya se ha cobrado su primera víctima: General Motors (GM) ha suspendido la producción de coches en una de sus plantas de Canadá.
La medida implementada por la administración Trump no solo afecta al sector automotriz. Sin embargo, el negocio de los fabricantes de coches pasa por la comercialización de vehículos a nivel internacional, siendo Estados Unidos uno de los principales mercados para la mayoría de marcas.
Los aranceles de Donald Trump tensan la situación en el sector del automóvil
Sin embargo, los aranceles del 25% a los coches que no se hayan fabricado en Estados Unidos va a afectar negativamente a los intereses de estas empresas, que verán cómo sus cuotas de mercado se ven reducidas a medida que sus productos se encarecen a consecuencia de los aranceles.
Evidentemente, esta medida tiene sus consecuencias en forma de represalias, las cuales afectarán del mismo modo a las empresas estadounidenses que traten de exportar sus productos a Europa o Canadá. Y en medio de esta guerra comercial, las grandes compañías del sector también sufren, como ha sido el reciente caso de GM.
La multinacional estadounidense anunció el pasado viernes que suspenderá hasta octubre la producción en una de sus plantas de ensamblaje de automóviles en Canadá, una decisión que provocará el despico de centenares de trabajadores.
La planta de producción de automóviles CAMI de General Motors está situada en la localidad de Ingersoll, a unos 160 kilómetros al suroeste de Toronto, en Canadá. Actualmente da empleo a unos 1.200 trabajadores, los cuales acabarán sin trabajo en las próximas semanas después de la decisión tomada por la empresa.
Más de 1.000 puestos de trabajo en el aire
En las instalaciones de la planta CAMI se produce la furgoneta eléctrica Chevrolet BrightDrop. Este vehículo tiene unas ventas no demasiado relevantes. El año pasado, por ejemplo, tan solo se comercializaron 1.956 unidades de este vehículo comerciales, de los cuales 1.529 acabaron en Estados Unidos y solo 427, en Canadá.
A pesar de sus registros bajos, la BrightDrop es un vehículo que emplea a más de un millar de trabajadores en la fábrica canadiense de GM. Ahora, estos empleados se verán obligados a buscar trabajo a partir del mes que viene, ya que la intención de la compañía es la de suspender la actividad en la fábrica durante seis meses.
La empresa acharó la decisión de suspender temporalmente la producción de coches en su fábrica canadiense hasta el próximo mes de octubre a los trabajos de modernización que se llevarán a cabo en las instalaciones, así como a la escasa demanda que tiene el vehículo que allí se ensambla.
“GM sigue comprometida al futuro del BrightDrop y la planta CAMI, y apoyará a los trabajadores durante esta transición”, ha explicado el fabricante de automóviles en un comunicado.
Apuntan a los aranceles como responsables de esta decisión
Sin embargo, el sindicato Unifor que representa a los trabajadores de GM en Canadá vinculó la decisión de la compañía con la guerra comercial derivada de la decisión de Donald Trump de imponer una serie de aranceles a las importaciones de productos procedentes de Canadá y otros países.
“La realidad es que Estados Unidos está creando una crisis en el sector. Los miopes aranceles de Trump y su rechazo a la tecnología de los vehículos eléctricos están perturbando la inversión y paralizando las proyecciones de futuros pedidos”, declaró la presidenta del sindicato, Lana Payne, en un comunicado.
El sindicato añadió que los despidos temporales dieron comienzo este pasado lunes 14 de abril y que, a partir del próximo mes de mayo, todos los trabajadores de la planta CAMI de General Motors en Canadá estarán sin trabajo.
Y una vez llegue el mes de octubre, la intención e General Motors es volver a la actividad productiva en su fábrica de coches. Sin embargo, no todos los trabajadores actuales tendrán la oportunidad de recuperar sus empleos, ya que GM prevé que la producción se reduzca a la mitad, lo que supondrá la desaparición de unos 500 puestos de trabajo.
Sea como fuere, la decisión de General Motors traerá consecuencias para más de mil familias canadienses que se verán arrastradas en los próximos días a buscar un nuevo puesto de trabajo, y todo ello, supuestamente, derivado de las políticas arancelarias que Donald Trump ha impuesto como supuesta medida de protección para su industria local.

