Tesla se ve obligada a reajustar sus planes de producción por culpa de los aranceles

Las barreras comerciales que colocan los aranceles impedirán la importación de componentes clave, afectado a los proyectos del taxi autónomo Cybercab y el camión eléctrico Semi.
Tesla se ve obligada a reajustar sus planes de producción por culpa de los aranceles. Y los reajusta para productos en los que había depositada gran confianza. Las barreras comerciales que colocan los aranceles impedirán la importación de componentes clave, afectado a los proyectos del taxi autónomo Cybercab y el camión eléctrico Semi.
No nos coge de sorpresa. Hace unas semanas nos hacíamos eco de la noticia: Tesla habría advertido a Trump sobre el oscuro futuro de la marca si los aranceles seguían en pie. Los problemas en la compañía se acentúan, y con todo lo que está ocurriendo el futuro de Tesla parece estar en entredicho.
El escenario ha cambiado por completo. Todos creían que Trump haría despegar, aún más, la compañía de coches eléctricos. La llegada a la Casa Blanca del anteriormente 45º Presidente de los Estados Unidos ha tenido un efecto contrario, pues desde que llegó al poder las acciones de la empresa cotizada no han dejado de bajar, recuperándose en las últimas semanas pero no lo suficiente.

Sabemos que una gran parte del accionariado de Tesla está en manos privadas. Son muchos inversores pequeños los que confiaron en Tesla, y lo cierto es que tuvieron buenos retornos. Sobre todo cuando se anunciaba que Elon Musk tendría un papel importante en el nuevo gobierno con Trump, pues nada hacía presagiar la que se nos venía.
El pasado año la marca presentó resultados de 2023 y fueron destacados tanto para la propia marca como para el modelo. Una vez pasaron esos meses gloriosos, el Tesla Model Y descendió notablemente en ventas. BYD comenzó a conquistar cuota de mercado, y todo se puso en contra.
Las apariciones de Musk, cercano a la extrema derecha, no han hecho más que empeorar las cosas. Países en los que la marca tenía gran cuota de mercado le han dado la espalda a los productos de la marca. Tesla ha dominado el mercado de vehículos eléctricos de Noruega desde hace años, pero las cifras de ventas de principios de 2025 sugieren que ese dominio está perdiendo fuerza.
Tanto es así, que las ventas de Tesla en Noruega en enero y febrero se desplomaron un 44,4% en comparación con el mismo período de 2024. Y eso que el mercado general de vehículos eléctricos aumentó un 53,4% y ahora representa un 96% de todos los coches nuevos vendidos en el país.
Han sido un total de 1.606 unidades vendidas en enero y febrero, por debajo de las 2.887 del año pasado. De esta forma, Tesla ha caído al tercer lugar entre las marcas más vendidas de Noruega. A todo esto le sumamos los aranceles y tenemos un cóctel explosivo.
Por ello, Tesla enviaba una carta sin firmar a Washington advirtiendo que la compañía podría verse afectada si Donald Trump continúa aumentando los aranceles a productos extranjeros. El medio Financial Times respaldaba la noticia, carta que era enviada al Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.

En ella se aseguraba que las empresas estadounidenses están “expuestas a impactos desproporcionados cuando otros países responden a las medidas comerciales de Estados Unidos”. Y, “no está firmado porque nadie en la empresa quiere ser despedido por enviarlo”, asegura la fuente del Financial Times.
¿Y qué ocurre con estos proyectos? Pues que el Semi y el Cybercab necesitan componentes que llegan desde China. Los de Elon Musk estaban dispuestos a seguir con los planes iniciales a pesar del aumento del 34% en los costes arancelarios, pero todo se ha incrementado de forma desproporcionada.
Trump anunció la pasada semana que elevaba los aranceles a China hasta el 145%. Esto hace imposible cualquier importación de materiales para estos dos proyectos. Los planes de Tesla eran iniciar la producción en su planta de Texas. Igualmente, en una nueva línea en la Gigafábrica de Nevada para finales de año.

Muchos dicen que quizás esta parada técnica no es mala idea. La conducción autónoma a la que aspira Tesla con el Cybercab no parece estar totalmente desarrollada, y esto plantea dudas importantes. Las fuentes que defienden esta teoría afirman que esperar unos meses o años no les vendrá mal.
Por otro lado, el Semi plantea dificultades logísticas para un producto de estas dimensiones. Organizar mejor la producción para hacerla muy eficiente es todo un reto, que aún no se ha conseguido plenamente.