Hacen unos de los mejores equipos de frenos. Han comprado a los que hacen las mejores suspensiones. Así es la compra de 370 millones de Brembo a Öhlins

Brembo compra Öhlins por 370 millones de euros, su mayor adquisición hasta la fecha. Con esta compra, busca ampliar su liderazgo en el sector de motos y coches.
Brembo, el especialista mundialmente conocido en sistemas de freno, ha adquirido una participación del 100% en Öhlins Racing, uno de los principales fabricantes de sistemas de suspensión de alto rendimiento para motocicletas y automóviles.
Brembo compra Öhlins por más de 300 millones de euros
Brembo ha acordado pagar 405 millones de dólares (370 millones de euros) para adquirir Öhlins a Tenneco, una sociedad de fondos gestionados por filiales de Apollo Global Management. Se trata de la mayor adquisición en la historia de Brembo y, aunque todavía está sujeta a las aprobaciones regulatorias, se espera que se cierre a principios de 2025.
Öhlins se fundó en 1976 y tiene su sede en Suecia. Produce componentes de suspensión en instalaciones de Suecia y Tailandia, al tiempo que cuenta con centros de investigación y desarrollo en los mismos países, así como sucursales de distribución y pruebas en EE.UU., Alemania, Tailandia y Suecia.
La empresa es quizás más conocida por haber suministrado componentes de suspensión a docenas de motocicletas de alto rendimiento líderes en su clase a lo largo de los años, pero también fabrica piezas para varios fabricantes de automóviles.

Öhlins también tiene una larga y rica historia en el deporte del motor, en particular en MotoGP y el Mundial de Superbikes. De hecho, el actual Ferrari de Fórmula 1, el SF-24 que conducen Carlos Sainz y Charles Leclerc, también utiliza amortiguadores de Öhlins.
“Öhlins encaja perfectamente con Brembo”, dijo Matteo Tiraboschi, presidente ejecutivo de Brembo. “Es una marca de renombre mundial, con un negocio sólido y una reputación inigualable, tanto en circuito como en carretera”, añadió.
“Damos la bienvenida a Öhlins a nuestro Grupo como una gran oportunidad para ampliar nuestra oferta para el mercado del automóvil. Con esta incorporación, damos un paso más en nuestra estrategia de ofrecer soluciones inteligentes integradas a nuestros clientes, aprovechando las sinergias entre las tecnologías clave en la curva del vehículo”, continuó Tiraboschi.
“Brembo es el socio adecuado para llevar a Öhlins Racing al siguiente nivel”
Brembo dijo que la adquisición forma parte de su inversión continuada en las áreas de motociclismo y automovilismo, señalando que su negocio de dos ruedas supone actualmente alrededor del 13% de sus ingresos totales. “Estamos seguros de que Brembo es el socio adecuado para llevar a Öhlins Racing al siguiente nivel”, añadió Jim Voss, director ejecutivo de Tenneco.

“Esta venta no sólo posiciona a Öhlins y a sus empleados para un éxito continuado bajo el liderazgo de Brembo en el mercado, sino que también apoya la estrategia de Tenneco de racionalizar nuestra cartera de negocios y fortalecer nuestro balance a medida que continuamos ejecutando nuestra visión a largo plazo”, concluyó.
Brembo y Öhlins Racing son dos marcas legendarias en el mundo de la automoción y el deporte del motor, conocidas por sus avanzadas soluciones en sistemas de frenado y suspensión, respectivamente.
Un pequeño contexto
Brembo fue fundada en 1961 en Bergamo, Italia, por Emilio Bombassei y su socio Italo Breda. Al principio, la empresa se dedicaba a la fabricación de discos de freno para coches italianos, principalmente para marcas como Alfa Romeo.
Con el tiempo, Brembo expandió su producción, desarrollando sistemas de frenado completos que pronto ganaron fama por su innovación y calidad. Un hito clave llegó en 1975 cuando Ferrari eligió a Brembo como su proveedor de frenos para la Fórmula 1.
Esto catapultó a la compañía al ámbito internacional, consolidándola como un referente en la industria automovilística. La empresa se ha mantenido a la vanguardia, destacando por sus frenos de alto rendimiento para vehículos de calle y de competición, siempre con un enfoque en la seguridad, la precisión y la tecnología de materiales como el carbono-cerámico.
En el caso de Öhlins Racing, nació en Suecia en 1976, y fue fundada por Kenth Öhlin. Su objetivo inicial fue desarrollar sistemas de suspensión avanzados para motos de competición, donde el control y la estabilidad son esenciales.
En poco tiempo, Öhlins se hizo un nombre en las carreras de motocross, con pilotos usando sus suspensiones para ganar campeonatos mundiales. El éxito en dos ruedas llevó a Öhlins a expandirse hacia el automovilismo y otros deportes de motor, adaptando su tecnología para coches de alto rendimiento y vehículos de competición.
Su enfoque en la ingeniería de precisión y la investigación constante ha permitido a la empresa liderar el mercado de suspensiones, siendo la elección de numerosos equipos en campeonatos como MotoGP, Fórmula 1, WRC y Le Mans.



