Guardia Civil esconde un radar móvil tras un seto de arbustos y pilla a un conductor, pero no le identifica "por razones operativas"

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La Guardia Civil, que escondió un radar móvil detrás de unos arbustos, ha identificado a un conductor de Ciudad Real que circulaba a 190 km/h en una carretera con velocidad máxima de 90 km/h.
La Dirección General de Tráfico apuesta por la técnica más efectiva para multar a los conductores: los radares. Ahora aseguran que no pueden identificar al infractor porque colocaron el dispositivo detrás de un arbusto.
La última campaña de la DGT para controlar el exceso de velocidad empezó el 7 de abril y se alargó hasta el día 13 de ese mes. El organismo dirigido por Pere Navarro instaló un total de 3.527 puntos de control, en los que invirtieron más de 5.100 horas de trabajo.
La DGT ha controlado a 1.163.126 vehículos. ¿El resultado? El 6,5% de los conductores fueron multados por ir más rápido de lo permitido con más de 75.000 infractores. Otros 11 fueron puestos a disposición judicial por superar en más de 80 km/h la velocidad máxima permitida.
La Guardia Civil identifica por fin a un conductor
Los agentes de tráfico se esfuerzan en esconder los radares para pillar desprevenidos a los conductores, uno ubicado en la provincia de Ciudad Real incluso se instaló detrás de un seto. Los problemas no han tardado en llegar, era casi imposible identificar a los infractores.
Un conductor de un SUV circulaba al doble de la velocidad permitida en la carretera CM-3113 que une Villarta de San Juan y Argamasilla de Alba. Los hechos ocurrieron a las 12:25 horas del pasado 9 de abril.
El límite de este tramo es de 90 km/h y el coche circulaba a 190 km/h. Si supera en más de 80 la velocidad legal, el artículo 379.1 del Código Penal expone que debe pasar a disposición judicial, pero la Guardia Civil no era capaz de identificar al conductor.
La Guardia Civil recurrió a la Unidad de Investigación de Seguridad Vial
La infracción cometida por el conductor se considera un delito grave contra la seguridad vial, la Guardia Civil intentó identificarlo, pero las imágenes no mostraban la matrícula con claridad. Los agentes aseguraron en ese momento que no pudieron identificar al propietario del SUV "por razones operativas".
La Guardia Civil recurrió al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) de Ciudad Real. El cuerpo se ha encargado de identificar a la persona que ha cometido este delito.
El conductor de Ciudad Real se enfrenta a una pena de prisión de 3 a 6 meses, una multa de 6 a 12 meses o trabajos para la comunidad de 31 a 90 días. Además, le van a retirar el permiso de conducir entre 1 y 4 años.
