Los conductores españoles no se cortan, pero la DGT no perdona con este castigo, el que más duele

En solo una semana la DGT ha denunciado a 75.000 conductores por excesos de velocidad. En 11 casos iban a tal velocidad que han sido puestos a disposición judicial

La última campaña de vigilancia de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha confirmado lo que recuerdan cada poco tiempo los estudios de los expertos: que los excesos de velocidad son la infracción más habitual en España y que, a pesar de saberlo, y de que el número de radares desplegados en carreteras es cada vez más elevado, seguimos pensando que "no nos van a pillar".

Esa (falsa) impunidad es la que debían sentir los 75.000 conductores que en solo una semana han sido descubiertos por los radares y los agentes de Tráfico de la Guardia Civil circulando a velocidad superior a la permitida. En diferentes grados, todos serán sancionados; los que más, 11 que pisaban el acelerador hasta el punto de haber cometido un delito. 

Una semana de vigilancia

La última (por ahora) campaña de vigilancia y control centrada en la velocidad de la DGT se ha desplegado entre los días 7 y 13 de abril. En este tiempo, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) establecieron 3.527 puntos de control de velocidad, en los que invirtieron más de 5.100 horas de trabajo y controlaron la velocidad a la que circulaban un total de 1.163.126 vehículos.

Informan desde Tráfico que estas cifras suponen un incremento de 207.322 vehículos controlados con respecto a la última campaña de vigilancia de excesos de velocidad que se realizó en julio de 2024. 

Casi 7 de cada 100 conductores, pillados

  • El balance de la campaña de vigilancia realizada entre el 7 y el 13 de abril revela que del total de vehículos controlados (1.163.126), 75.028 circulaban por encima de la velocidad permitida. Esto supone que el 6,5% de los vehículos sometidos a control no respetaba los límites de velocidad con lo que pronto recibirán (si no la tiene ya) la notificación de sanción
  • Volviendo a comparar con la última campaña de velocidad, se aprecia un ligero incremento en el porcentaje de vehículos sancionados respecto a los controlados. Mientras que teniendo en cuenta el tipo de vía, el porcentaje de conductores sancionados respecto a los controlados es superior en carreteras convencionales (33.2509 conductores ó 6,56% del total) que en autovías y autopistas (39.862 conductores o 6,3% del total)
  • A pesar de este último dato es importante destacar que se ha registrado un pequeño incremento (+1,4%) de las denuncias en vías rápidas (autovías y autopistas)
  • Completan las 75.028 multas por exceso de velocidad tramitadas en la semana de abril, los 1.916 conductores denunciados en travesías (donde el límite de velocidad está fijado en 50 km/h)

Más que infracción, delito

Mención aparte merecen los 11 conductores que han sido descubiertos circulando a tal velocidad que deberán personarse ante el juez para ser juzgados por un posible delito de tráfico

Establece el Código Penal que se considera delito superar la velocidad permitida en 60 km/h en vías urbanas y en 80 km/h en vías interurbanas. Las penas oscilan entre tres y seis meses de cárcel, además de multa de tres a seis meses (pago de una cuota diaria que se suele establecer en función del poder adquisitivo del conductor, trabajos de ayuda a la comunidad durante un período comprendido entre 30 y 90 días y la retirada del permiso de conducir de uno a cuatro años.

Velocidad excesiva y velocidad inadecuada

La DGT distingue entre velocidad excesiva y velocidad inadecuada. Ambas son peligrosas pues suponen que el conductor no está respetando los límites máximos fijados para circular con seguridad en cada tramo o está desoyendo las recomendaciones que se establecen en función de las circunstancias (climatología, luminosidad...). 

La velocidad excesiva siempre es inadecuada, pero no siempre es sancionable. Un ejemplo: en un tramo limitado a 100 km/h, circulas a 95 km/h en noche cerrada y con fuerte lluvia, no estarás cometiendo una infracción, pero sí una imprudencia. Solo habrá multa si se sobrepasa el límite establecido para cada tramo de carretera.

La velocidad inadecuada también lo puede ser por demasiado baja. Normalmente responde a cuestiones de carácter urgente, como una avería que impide alcanzar la velocidad mínima en autovía o autopista. Esta circunstancia pone en peligro tanto a los ocupantes del vehículo que circula despacio como al resto de usuarios de la vía por lo que debe abandonarla lo antes posible.

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