Un ex Guardia Civil lo denuncia, aquí está uno de los tramos de las carreteras españolas que más normas incumple

A través de YouTube, un ex agente de la Guardia Civil de Tráfico ha denunciado a la DGT por el estado de un tramo de carretera CV-923 ubicado en Zaragoza.

La Dirección General de Tráfico (DGT) está haciendo grandes esfuerzos por reducir los índices de mortalidad en las carreteras españolas, sobre todo después de que se haya sabido que el año pasado el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico aumentó un 1%. Pero las infracciones no son lo único que provoca la siniestralidad vial, también juega un papel determinante el estado de las carreteras.

Y esto es precisamente lo que un ex Guardia Civil está denunciando a través de las redes sociales. Su nombre es Juan Carlos Toribio y es un antiguo agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Ahora está al frente del canal de YouTube Desterrado, donde recorre las carreteras en búsqueda de las irregularidades que, en este caso, comete la DGT en su conservación, especialmente en materia de seguridad vial.

Denuncia a la DGT por el estado en el que se encuentra este tramo en Zaragoza

Toribio utiliza el poder de difusión de las redes sociales para denunciar aquellos tramos de la red de carreteras nacional que suponen un riesgo para lo usuarios que circulan por ella, así como aquellos tramos donde existe un alto riesgo de accidente. En uno de sus últimos vídeos ha puesto el foco en una carretera, la CV-923, situada en Nonaspe, en Zaragoza.

Este tramo atraviesa con un puente el río Matarraña y es precisamente en este punto donde se infringen una serie de normas de obligatorio cumplimiento por la propia naturaleza de la carretera. El ex Guardia Civil lo analiza y da un toque de atención a la autoridad competente señalando todas aquellas normas que se salta el mencionado puente.

Juan Carlos Toribio señala que la carretera en cuestión no cumple con el artículo 57 del Real Decreto Legislativo 6/2015, un artículo que figura en la Ley sobre Tráfico y que hace referencia al mantenimiento de la carretera. Al mismo tiempo, se incumple el artículo 139 del Reglamento General de Circulación (RGC) en lo relativo a la responsabilidad de la señalización en las vías.

La primera de las normas la incumple al no disponer de un sistema de contención para vehículos, mientras que el segundo tiene está relacionado con una reducción de la anchura funcional del puente sin que exista una señal previa que así lo indique.

Problemas de mantenimiento, anchura y señalización inexistente

Según el citado artículo 57 de la Ley de Seguridad Vial, el mantenimiento de una carretera “corresponde al titular de la vía”, quien está obligado al “mantenimiento de la misma en las mejores condiciones posibles de seguridad para la circulación, y de la instalación y conservación en ella de las adecuadas señales y marcas verticales”.

Este mismo artículo también apunta “al titular de la vía” como el responsable de “la autorización previa para la instalación en ella de otras señales de circulación”. Del mismo modo, serán “los agentes de la autoridad encargados de la vigilancia del tráfico” los que, “en caso de emergencia” y “en el ejercicio de las funciones que tengan encomendadas”, los que se encarguen de “instalar señales circunstanciales sin autorización previa” si así es requerido.

Otras normas que no cumple este tramo de carretera es la normativa técnica en el trazado (3.1), de la señalización vertical (8.1) y horizontal (8.2), y de la Orden Circular 35/2014. Por lo tanto, el ex agente de tráfico asegura que este tramo se puede considerar como de alto riesgo para la seguridad vial de lo usuarios en la carretera.

En cuanto al ancho de la carretera, este es uno de los aspectos que más recalca Toribio en su último vídeo. El ex Guardia Civil expone que la anchura funcional de una vía debe ser de al menos 6 metros siempre y cuando el límite de velocidad sea inferior a 40 km/h.

Sin embargo, tras las mediciones pertinentes, el antiguo agente de tráfico demuestra que el puente solo cuenta con una anchura de 4,30 metros, lo que es inferior al mínimo legal permitido. Esto se considera una infracción por parte de la autoridad pertinente, que debe solucionar el problema o, en su defecto, indicar el estrechamiento de la carretera mediante una señal P-17.

El estado de las carreteras españolas no es el mejor en todas las regiones. Problemas de asfalto degastado, señalización ausente y/o deteriorada, o la falta de mantenimiento en relación a la vegetación que puede afectar a la correcta visibilidad de las señales son solo algunos de los problemas a los que se enfrentan los conductores a diario al circular por algunas carreteras en España.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España