He probado el nuevo Kia EV2 en su versión básica de 308 km de autonomía. ¿Son suficientes para moverse por ciudad sin agobios?

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El nuevo urbano eléctrico de Kia utiliza la plataforma E-GMP y completa su propuesta con una versión Long Range de 61 kWh y hasta 453 km.
Tengo las llaves de un Kia EV2 en su versión estandar, que llega con una receta mucho más inteligente que espectacular: tamaño pequeño, interior bien aprovechado y una batería razonable. ¿De qué hablo? De 147 CV y 308 kilómetros de autonomía WLTP.
Mi primera conclusión: este Kia no intenta ganar la guerra de la autonomía ni disfrazarse de un coche que no es. Su argumento es otro: ofrecer un eléctrico compacto, completo y fácil de usar.
Diseño exterior y dimensiones del Kia EV2
Por fuera mide 4,06 metros de largo, 1,80 de ancho y 1,575 de alto, con 2,565 metros de batalla. Son cotas contenidas, aunque sus formas cuadradas consiguen que visualmente parezca bastante más coche.
A mí me convence especialmente el frontal, muy vertical, porque le da presencia sin recurrir a trucos exagerados. La firma luminosa Star Map, la parrilla cerrada y los pasos de rueda marcados refuerzan ese aspecto de pequeño SUV eléctrico urbano.

En el equipamiento del acabado Earth aparecen llantas de 18 pulgadas con neumáticos 215/50, una elección vistosa pero menos favorable para la eficiencia. Con ellas, esta prueba Kia EV2 homologa 308 kilómetros, frente a los 317 de las versiones con 16 pulgadas.
A mí, la zaga me parece más funcional que vistosa y el spoiler superior remata bien el conjunto. El problema está en la luneta, demasiado pequeña, que limita la visibilidad hacia atrás y obliga a confiar bastante en cámaras y sensores.
Interior del Kia EV2: tres pantallas y espacio bien utilizado
Dentro encuentro un Kia EV2 ordenado y mejor resuelto de lo que suele verse en otros eléctricos pequeños. Ofrece un cuadro digital de 12,3 pulgadas, pantalla multimedia también de 12,3 y un display específico de 5,3 para la climatización.
Lo que agradezco: que Kia no haya enterrado todo en menús en la pantalla. Mantiene accesos físicos para funciones importantes, mientras Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos funcionan sin cables y el sistema admite actualizaciones remotas para mantener vigentes sus funciones.

La calidad percibida es buena, aunque no pretende engañar con materiales de lujo. Las butacas delanteras son amplias, cómodas y mullidas; eso sí, solamente el asiento del conductor dispone de regulación eléctrica, un pequeño feo para el copiloto.
Valoro mucho detalles poco habituales en su segmento: asientos delanteros y volante calefactados, climatizador bizona, carga inalámbrica, acceso sin llave, USB-C de 100 vatios y una toma de 220 voltios capaz de entregar 3,6 kW.
La habitabilidad del Kia EV2 es uno de sus mejores argumentos. Las puertas grandes facilitan el acceso y delante sobra espacio para dos adultos. Detrás también hay buena cota para las piernas, además de salidas de aire específicas, algo que no siempre aparece.

Me parece especialmente interesante la posibilidad de elegir una configuración trasera de tres plazas con banqueta fija o una de dos asientos con banqueta deslizante longitudinalmente, más cómoda y útil para repartir espacio entre pasajeros y equipaje.
El maletero principal ofrece 362 litros y alcanza 1.201 con los respaldos abatidos. Delante añade un frunk de 15 litros, perfecto para guardar los cables y evitar que terminen ocupando espacio o golpeando dentro del maletero.

No se puede considerar una cifra récord, pero está muy bien aprovechada para un coche de 4,06 metros. De hecho, supera los 310 litros del Opel Mokka Electric y queda prácticamente empatado con los 360 litros del Fiat 600e.
Batería, motores, autonomía y carga
La versión Kia EV2 Standard Range utiliza una batería LFP de 42,2 kWh y un motor delantero de 108 kW, equivalentes a 147 CV, con 250 Nm. La tracción es delantera y la velocidad máxima queda limitada a 161 km/h.
En prestaciones, esta prueba Kia EV2 ha conseguido 9,0 segundos reales en pasar de 0 a 100, frente a los 8,7 homologados. También he medido 5,2 segundos de 60 a 100 y 6,8 entre 80 y 120 km/h.
El EV2 usa la plataforma E-GMP. La gama añade un Kia EV2 Long Range con batería NMC de 61 kWh, 135 CV y 453 kilómetros WLTP. Ambas variantes trabajan a 400 voltios y completan el 10-80 por ciento en unos 30 minutos.

El Standard Range admite hasta 119 kW en corriente continua y 11 kW en alterna. El 10 al 80 por ciento tarda 29 minutos, una cifra correcta aunque algunos rivales ofrecen mayor potencia de carga.
Consumo real y sensaciones al volante
Lo que más me interesa, sin embargo, es el consumo real Kia EV2. Frente a los 15,5 kWh/100 km homologados, he obtenido 16,9 kWh/100 km, que traducidos a uso normal dejan la autonomía práctica alrededor de 250 kilómetros.
En ciudad se mueve con mucha soltura, responde rápido al acelerador y el modo 'Sport' añade ese punto de viveza que se agradece entre semáforos. Pesa 1.645 kilos, pero no transmite torpeza y gira en apenas 10,3 metros entre bordillos.

La puesta a punto está orientada al confort. La suspensión filtra bien, la dirección es ligera y el coche es fácil de colocar, aunque a ritmo alto no ofrece tacto deportivo ni demasiada información (ni falta que le hace).
También frena con solvencia: necesita 37,1 metros desde 100 km/h en frío y 36,9 en caliente. Son cifras correctas.
Frente al Renault 4 E-Tech de 150 CV, el Fiat 600e de 156 CV o el Opel Mokka Electric de 156 CV, el Kia pierde autonomía con esta batería pequeña, pero responde con mejor aprovechamiento interior y mucho equipamiento.
Su punto débil es claro: la autonomía real Kia EV2 de unos 250 kilómetros condiciona los viajes frecuentes por autovía. Su punto fuerte también: en ciudad ofrece comodidad, espacio, buen equipamiento y tamaño contenido sin parecer un producto barato o simplificado.
