La gamificación consigue que los conductores dejen de usar el móvil mientras conducen, según un estudio

Una compañía de seguros ha realizado un estudio que revela que la gamificación consigue que los conductores dejen de usar el móvil mientras conducen, mejorando la seguridad al volante.

Hay quienes sostienen que una de las drogas más potentes de las últimas décadas es el móvil. La sociedad vive enganchada a este dispositivo, incluso, cuando están conduciendo, lo cual es tremendamente peligroso. Ahora un estudio revela que la gamificación consigue que los conductores dejen de usar el móvil.

La gamificación es una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo-profesional para conseguir objetivos o mejorar resultados, ya sea para absorber mejor algunos conocimientos, mejorar alguna habilidad o, como es el caso, corregir determinados comportamientos.

No sólo el uso del móvil está detrás de las distracciones al volante, pero sí es una causa importante, ya que es responsable de al menos el 13% de las muertes por este motivo y se eleva a uno de cada cinco en el caso de los conductores jóvenes.

No podemos olvidar que usar el teléfono móvil mientras se conduce es una de las conductas más penadas en España. Tras la nueva Ley de Tráfico aprobada en 2022, la DGT castiga esta infracción con una multa de 200 euros y seis puntos del carné.

Ahora, la compañía de seguros Progressive ha realizado un estudio con sus clientes, poniendo a prueba distintas estrategias para conseguir que esos conductores dejen el teléfono en el coche, y ha descubierto dos que reducen el uso del dispositivo. Además, el efecto persiste una vez finalizado el estudio.

El trabajo reclutó a 1.653 clientes ya inscritos en su programa Progressive Snapshot, que implica el uso de una aplicación de smartphone que detecta el uso del teléfono mientras se conduce. 

Antes del inicio de la prueba, todos los participantes tenían una media de más de 6,4 minutos por hora de uso del móvil mientras conducían. Progressive afirma que sus clientes más seguros utilizan el móvil menos de 1 minuto por hora mientras conducen.

Así fue el estudio de la compañía

Para realizar el estudio, la compañía dividió a los conductores en cinco grupos diferentes, cada uno de ellos con un grado creciente de intervención. El primer grupo sólo recibió información sobre el problema, como estadísticas sobre las normativas que prohíben el uso del móvil mientras se conduce, el aumento de los riesgos de colisión y recomendaciones para utilizar opciones de manos libres.

El segundo grupo recibió el material educativo y un soporte gratuito para el teléfono con el mensaje ‘¿Conduciendo? Aparque su teléfono aquí’. Los autores estaban especialmente interesados en ver si este grupo funcionaba, dado el coste relativamente bajo y la naturaleza única de esta intervención.

El tercero recibió tanto el material educativo como el soporte, pero también se pidió a los integrantes que se comprometieran por escrito a reducir el uso del teléfono mientras conducían. 

Los investigadores les informaron sobre su uso inicial del teléfono mientras conducían y luego les fijaron objetivos semanales para reducir su uso del teléfono a menos de un minuto por hora en el transcurso de las diez semanas del estudio. 

Este grupo también recibió consejos periódicos sobre hábitos útiles, como recordatorios de atención plena, mensajes de ánimo o el uso del modo ‘no molestar’ del teléfono mientras se conduce.

El cuatro grupo incluía las mismas intervenciones que el tercero, pero añadía también la gamificación competitiva. Todos los lunes por la noche durante las diez semanas de prueba, los conductores recibieron un mensaje con su objetivo de uso del dispositivo portátil para la semana siguiente y si habían alcanzado el objetivo de la semana anterior.

Se otorgaban puntos por alcanzar el objetivo y se restaban por reincidir. Además, los participantes con un uso inicial similar se agrupaban en decenas para formar tablas de clasificación y poder competir contra sus compañeros (anónimos).

Finalmente, el cinco grupo incluía las mismas intervenciones que el cuatro y añadía un incentivo económico. Los participantes que obtuvieron suficientes puntos en el transcurso de las diez semanas compartieron un premio de 2.000 dólares, llevándose cada uno 15,63 dólares al final. 

También les dijeron que ganarían cinco dólares por terminar a la cabeza de la clasificación semanal, que mostraba una columna de "ganancias totales".

La gamificación consigue que los conductores dejen el móvil mientras conducen

Ninguno de los conductores de los tres primeros grupos consiguió reducir significativamente el uso de dispositivos portátiles mientras conducían. Pero los conductores del grupo cuatro sí lo consiguieron en un 20,5%.

Además, una vez concluida la prueba, este efecto persistió durante el llamado periodo de Instantánea Progresiva, que dura entre 25 y 65 días posteriores a las diez semanas del estudio. Este grupo seguía mostrando un 16,2% menos de uso del dispositivo portátil en comparación con el grupo de control.

El pago a los conductores, además de la gamificación competitiva, fue la forma más eficaz de conseguir que dejaran sus teléfonos. Este grupo redujo el uso de dispositivos portátiles en un 27,6%, es decir, 89 segundos por hora, en comparación con el grupo de control. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España