Ferrari F80 vs Ferrari LaFerrari: pasado contra presente de los hiperdeportivos de Maranello

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Poderío italiano de ayer y hoy.
En 2013 nació la Santísima Trinidad del mundo del motor. Poco más de una década después, se ha empezado a gestar su segunda venida, con herederos de cada uno de los miembros originales. Entre ellos se les va a comparar hasta la saciedad, pero en autobild.es queremos poner frente a frente a cada uno contra su antepasado.
Empezamos las comparativas por la casa de Maranello. A un lado del ring, el Ferrari LaFerrari. Al otro, su sucesor, el Ferrari F80. Veamos cuánto dan de sí 11 años de diferencia.
Diseño
Los dos son ‘poster cars’ de manual, pero la evolución de diseño que hay entre ambos es notable, algo que quizá se deba a que el recién llegado es incluso rupturista con el resto de modelos actuales de la marca estadounidense.
El LaFerrari presenta un aspecto más orgánico y casi insectoide, con un afilado frontal que además es muy bajo, unos grupos óptico delanteros muy alargados, un puesto de conducción más redondeado y líneas fluidas que marchan hasta la zaga, con grandes entradas y salidas de aire.
El F80, en cambio, apuesta por la horizontalidad y las líneas rectas, algo que queda tanto e el conjunto de su carrocería como al mirar con detenimiento distintos elementos. Un ejemplo claro son los faros delanteros y el conjunto que forman con la pieza negra del capó, pero también es visible en la forma de los pasos de rueda delanteros.
Dimensiones y peso
A pesar de sus diferencias, están cortados por el mismo patrón en cuanto a lo que ser un hiperdeportivo se refiere, lo que afecta sus proporciones, conformando en ambos casos una silueta larga, ancha y realmente baja.
Las medidas del Ferrari LaFerrari son las siguientes: 4,70 metros de longitud, 1,99 metros de anchura y 1,11 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,65 metros.

El Ferrari F80 es más grande en todas sus cotas: 4,84 metros de largo, 2,06 metros de ancho y 1,13 metros de alto, a lo que añade 2,66 metros de batalla.
Este aumento de tamaño, sumado a una mayor presencia de componentes eléctricos, hace que también sea un modelo más pesado. En seco marca 1.525 kg sobre la báscula (al 42,2 / 57,8 entre ambos ejes), mientras que su antecesor pesaba solo 1.350 kg (con un reparto algo menos equilibrado (41 / 59).
Motor y prestaciones
En pleno 2024 la electrificación está a la orden del día, motivo por el que era de esperar que esta nueva hornada llegase con mecánicas híbridas. Hace una década no era algo tan común, pero la Trinidad se adelantó a su tiempo y utilizó tecnología que todavía no era habitual entre los modelos generalistas.
El LaFerrari contaba con un sistema híbrido conformado por solo dos motores. El principal era el bloque 6.2 V12 de aspiración natural, que desarrollaba una potencia de 800 CV y un par máximo de 700 Nm. A éste se añadía un motor eléctrico que aportaba 163 CV y 270 Nm de par adicionales.
El conjunto entregaba 963 CV que se gestionaban por una caja de cambios automática de doble embrague y siete velocidades. Esta combinación resultaba en una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos, de 0 a 300 km/h en 15 segundos y una velocidad punta de 350 km/h.
Por lo que respecta al F80, también emplea un sistema de propulsión híbrido que combina un motor 3.0 V6 de 900 CV y 850 Nm de par, asociado al eje trasero, con tres propulsores eléctricos, uno de 82 CV en el cigüeñal y dos, de 142 CV y 121 Nm, para actuar sobre las ruedas delanteras.
El resultado son 1.200 CV totales que, a través de una transmisión automática de doble embrague y ocho relaciones, sirven para llevarlo de 0 a 100 km/h en 2,15 segundos, hasta los 200 km/h en 5,75 segundos y a alcanzar una velocidad máxima de 350 km/h.
Precio y exclusividad
Cualquiera de los dos modelos está solo al alcance de unos pocos, pero en términos de exclusividad el punto se lo anota el LaFerrari. De él solo llegaron a fabricarse 499 unidades, mientras que del F80 está previsto que vean la luz 799 ejemplares, que empezarán a fabricarse en 2025 y cuya producción llevará unos dos años.
Eso sí, en el cómputo global de aquel hay que contar las 209 unidades del Aperta. Del F80 todavía no se ha anunciado si hay planes de crear una variante descapotable.
Por lo que respecta a precio, sin entrar en factores como la inflación, es el novato el que se lleva el gato al agua. Cada F80 cuesta 3,6 millones de euros, mientras que su predecesor, en comparación, costaba la “módica” cantidad de 1,3 millones de euros.
Actualmente el “antiguo” Ferrari se ha revalorizado mucho y las unidades de segunda mano que cambian de manos lo hacen por cuantías muy superiores a su precio original.
Vamos a ahorrarnos el apartado sobre “¿cuál es mejor?”, porque cualquier amante del mundo del motor estaría contento con la posibilidad de tener cualquiera de los dos.
