La familia ID no salió como esperaba, y por eso Volkswagen se acaba de gastar 5.800 millones para invertir en un especialista de verdad

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El Grupo Volkswagen y la empresa americana Rivian han creado una joint venture en la que el fabricante alemán ha invertido 5.800 millones de dólares. Volkswagen busca obtener al fin un software propio para sus coches, mientras que para Rivian, ésta podría ser su salvación.
La situación en el Grupo Volkswagen es complicada. La compañía ha confirmado el cierre de la fábrica de Audi en Bruselas y se calcula que otras tres plantas alemanas de Volkswagen corren peligro. Son varios los condicionantes que han llevado a uno de los principales grupos automotrices a encontrarse en este punto.
Pero es el coche eléctrico, y todo lo que rodea a este mercado, como la llegada de una feroz competencia procedente de China, lo que ha llevado a Volkswagen a plantearse el cierre de fábricas y el despido de miles de trabajadores.
Lejos de amendrentarse, los ejecutivos de la empresa alemana acaban de anunciar una inversión de 5.800 millones de dólares en un fabricante de coches que no pertenece al grupo. Se trata de Rivian, una empresa estadounidense especializada en vehículos eléctricos que tampoco se encuentra en su mejor momento.
De hecho, Rivian no ha llegado a despegar del todo en ningún momento, a pesar de tener a la venta un coche con cierto éxito comercial al otro lado del Atlántico. Todo esto al mismo tiempo que invierte más de 1.000 millones de dólares por trimestre para una producción que es inferior a los 5.000 vehículos mensuales.
Rivian y el Grupo Volkswagen crean una joint venture centrada en el desarrollo de un software para automoción

La inversión del grupo alemán se ha llevado a cabo en el marco de una joint venture llamada Rivian and Volkswagen Group Technology, LLC, y cuya sede estará ubicada en Palo Alto, California, aunque pronto se implementarán otras sedes en diferentes lugares de Norteamérica y Europa.
Lo que habría motivado este descomunal movimiento financiero por parte del Grupo Volkswagen sería el desarrollo de un software que pueda implementar de forma exitosa en sus vehículos de producción en serie. Esto es algo que ya hace Tesla y, como se ha demostrado en el pasado, le está sirviendo para cosechar millones de ventas anuales.
Volkswagen decidió emprender una misión similar a la de Tesla y, para lograrlo, creó una empresa llamada Cariad que se encargaría del desarrollo de un software propio. Sin embargo, los retrasos y otros inconvenientes han acabado por afectar al lanzamiento de varios vehículos, incluyendo el nuevo Porsche Macan.
Por el contrario, empresas como Volvo o Renault decidieron saltarse este paso de desarrollo y recurrir a los servicios de un especialista como Google, lo que sin duda tiene un efecto negativo en las arcas de cualquiera de estos fabricantes de coches.
La joint venture persigue que Volkswagen finalmente tenga su propio software, pero no será la única parte que saldrá beneficiada de esta curiosa asociación.
De hecho, Rivian también saldrá bien parada tras la inversión alemana de 5.800 millones, especialmente siendo una empresa que tiene una pérdida operativa de 108.000 dólares por coche vendido y que acumula 8.000 millones de dólares en deuda.
Esta parece ser, por tanto, una de las últimas bazas que tienen ambas empresas de alcanzar sus objetivos, aunque para Volkswagen sea un software y para Rivian, evitar la bancarrota.

