Prueba del Volkswagen ID.3 GTX: así es el GTI de los coches eléctricos

Un poco de audacia en el diseño, una cantidad desmedida de potencia y el encanto del pionero: así revitalizó Volkswagen en 1976 el monótono Golf con el primer GTI. Medio siglo después, la marca lo intenta de nuevo con el ID.3 GTX. ¿Logrará cautivar?
El primer contacto trae una pequeña decepción: claro que no esperaba una palanca de cambios clásica en el Volkswagen ID.3 GTX, y mucho menos una con la típica pelota de golf. Pero sólo una manivela genérica para el volante, sin detalles especiales... Volkswagen podría haberse esforzado un poco más.
Al fin y al cabo, este nuevo modelo insignia, el “nieto eléctrico” del Volkswagen Golf, que estará disponible desde un precio que supera los 50.000 euros, pretende ser el GTI de la era eléctrica y resucitar el espíritu rebelde que convirtió al GTI en una leyenda de la velocidad durante casi 50 años.
Volkswagen ID.3 GTX Performance con 326 CV
Al menos en cuanto a la motorización, no se queda corto: donde antes el límite era de 231 CV, ahora añaden un motor eléctrico de 286 CV por unos 3.000 euros adicionales. Y por otros 1.500 euros en la versión GTX Performance, se obtienen 326 CV y 545 Nm de par, algo que ningún otro modelo eléctrico de Volkswagen ofrece con un solo motor.
El ID.3, a pesar de esta fuerza desbordante, se desplaza con facilidad y mantiene su rumbo de forma segura, gracias en parte a la batería en el suelo del vehículo, que eleva el peso a unas dos toneladas; eso es 2,5 veces más que el primer GTI. Además, en la versión Performance, cuenta con una suspensión activa avanzada con amortiguadores ajustables, configurables en 15 niveles desde la pantalla táctil.
El resultado son tiempos de aceleración prometedores, con 5,9 y 5,7 segundos para el sprint y una velocidad máxima de 180 o incluso 200 km/h, mucho más que los 160 km/h del resto de la gama. En la práctica, el ID.3 tiene además tiene una autonomía bastante satisfactoria.
Nueva batería para mayor autonomía
La batería de gran capacidad del ID.3 proporciona 79 kWh, suficiente para más de 600 kilómetros en condiciones estándar. El nuevo software, con preacondicionamiento según la ruta planificada o activado manualmente, reduce los tiempos de carga en las estaciones. Así, la carga se eleva rápidamente al máximo de 185 kW, y pasar del 10% al 80% de batería puede tomar solo 26 minutos en el mejor de los casos.
Diseño
No, no hay pelota de golf en el interior ni parrilla enrejada con borde rojo, pero los diseñadores han hecho algunos ajustes en la transformación del concepto GTI. Como todos los modelos GTX, el ID.3 presenta un nuevo parachoques delantero con rejilla negra en forma de rombo y luces de circulación diurna exclusivas, así como un difusor en la parte trasera.
El interior tiene asientos deportivos con costuras rojas sobre tela negra o cuero sintético, y bordados GTX en el respaldo. El asistente de voz de VW ahora está completamente integrado con ChatGPT y puede hasta narrar la historia del GTI.
El ID.3 GTX es increíblemente potente, rápido para ser un eléctrico, y en algún momento en una carretera sinuosa se experimenta la diversión de conducción que tantos modelos de la serie ID carecen. Sin embargo, le falta el refinamiento y el amor por los detalles para estar a la altura de su icónico predecesor.

Volkswagen demostró que lo puede hacer mejor con un showcar presentado en el ID Festival en Locarno, donde transformaron el GTX en un “Fire & Ice” inspirado en el espíritu del pasado y en homenaje al Golf Bogner. Si solo hubieran trasladado un poco de esa pasión a la versión de producción, el resultado hubiera sido mucho más atractivo.
Factores para decidir la compra
Buena idea, no tan bien ejecutada. Sí, la flota eléctrica de Volkswagen necesita urgentemente emociones, y el GTI hace que todos sintamos algo especial. Pero si lo van a hacer, que sea en serio. Es cierto que un ID ya no necesita una pelota de golf en la palanca de cambios, pero solo ajustar la potencia no es suficiente, especialmente porque en los motores eléctricos la potencia es casi inflacionaria. Y si buscan el espíritu del GTI, ¿por qué llamarlo GTX?
Valoración
Nota 8
Lo mejor
Potencia, comportamiento, autonomía, equipamiento tecnológico.
Lo peor
Le falta algo de amor por los detalles en los acabados. Precio de partida algo elevado.