La estrategia es hacer menos coches, pero venderlos más caros. Este importante grupo ha reducido su producción casi a la mitad en Italia

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El grupo Stellantis ha encontrado una solución arriesgada para competir en costes con las marcas chinas: producir menos y vender los coches más caros. Los fabricantes asiáticos siguen una estrategia totalmente opuesta.
Los fabricantes europeos no pueden competir en costes de producción con las nuevas marcas chinas que han llegado al mercado, pero han encontrado una solución desesperada. Un grupo automovilístico ha decidido fabricar menos coches para venderlos más caros.
El grupo Stellantis apuesta por una estrategia suicida para muchos analistas. El gigante de la automoción se ha visto obligado a reducir el número de vehículos que fabrica en Italia, pero espera recuperarse subiendo el precio cuando salgan al mercado.
Las seis plantas de Stellantis en Italia produjeron 475.090 unidades en 2024, una caída del 36,7% respecto al año anterior. El fabricante ha registrado sus peores cifras de producción desde 1965, casi 68 años después.
Stellantis ha reducido su producción a la mitad
El grupo Stellantis no solo no consigue dar con la tecla correcta en Italia con los turismos, la fabricación de furgonetas ha caído en picado, una tendencia que se aprecia año tras año. El fabricante presenta una reducción del 16,6% respecto a 2023.
El mercado italiano es un reflejo de la tendencia que está viviendo el sector en Europa en los últimos años. Italia ha registrado una caída de las matriculaciones de coches del 0,5% en 2024, lo que ha obligado a algunos fabricantes a reconfigurar su modelo de negocio en el país.
El dato más preocupante para Stellantis es la reducción de la actividad de las fábricas a la mitad. El grupo automovilístico ha despedido a unos 20.000 empleados y ha cerrado algunas plantas de montaje por vacaciones, asegura la compañía.
Los expertos del mercado apuntan que uno de los motivos por los que han caído las matriculaciones es el elevado precio de los vehículos nuevos, también la falta de coches de bajo coste. La estrategia de Stellantis produciendo menos automóviles para subir el precio podría ser demasiado arriesgada.
Las marcas de gama alta de Stellantis como Maserati tampoco viven su mejor momento. El fabricante de coches de lujo se enfrenta a los rumores de una posible venta y apenas ha producido 2.250 unidades el año pasado frente al máximo histórico de 41.000 en 2017.
Carlos Tavares, antiguo CEO de Stellantis, mantuvo la producción de las fábricas al mínimo para aprovechar el aumento de la demanda y subir los precios. La estrategia de vender menos y ganar más ha sido efectiva en el pasado, pero John Elkann, nuevo director de la compañía, podría reformular su modelo de negocio.
