Skip to main content

Noticia

Encañona a dos guardias civiles en un control de tráfico

Encañona a dos guardias civiles en un control de tráfico

No se sabe por qué este conductor encañonó a los agentes de la Guardia Civil que ocupaban un control de tráfico rutinario. El hombre se acercó a los agentes para pedir ayuda por un supuesto problema en su coche y acto seguido sacó una pistola y les amenazó con ella. No hubo heridos por el arma, pero sí por el forcejeo para quitársela.

Misterio sin resolver (por ahora) son las razones por las que un hombre ha encañonado a dos guardias civiles en un control de tráfico.

Según cuenta, el individio en cuestión, vecino de Cenicero (Logroño) se acercó a los agentes que se encontraban en un control de tráfico rutinario. Les pidió ayuda porque según les dijo tenía un problema en el coche pero, acto seguido, sacó una pistola y les amenazó con ella.

El individuo, que en el forcejeo resultó herido leve al igual que unos de los agentes, se acercó andando arma en mano a los miembros de la Guardia Civil para solicitarles si podían ayudarle ante un supuesto problema que tenía con su vehículo, que había parado a escasos metros.

Según publica el diario La Rioja, los agentes ni habían dado el alto ni habían parado en el control al agresor, por lo que se siguen investigando las causas que motivaron el suceso.

El suceso se produjo sobre las once de la noche del pasado miércoles en la carretera N-232, concretamente en la rotonda de acceso al municipio de Cenicero.

El que un individuo les encañone se suma al peligro que supone parar un camión y que la Guardia civil mostró en este vídeo:

El individuo, después de encañonar a los agentes, fue reducido y en la pelea resultaron heridos leves tanto el agresor como uno de los guardias civiles, este último en las manos. Ambos fueron trasladados a Logroño y atendidos en el Hospital San Pedro, aunque ninguno de los dos tuvo que quedar ingresado.

La Guardia Civil continúa investigando las razones por las que el hombre decidió encañonar a los agentes; por ahora sólo se sabe que el agresor no tenía permiso de armas. 

Será la investigación judicial quien más adelante determine si el estado mental del detenido pudo motivar este extraño y peligroso suceso.

Lecturas recomendadas