Elon Musk saca 100 millones de la cartera para dárselos a Donald Trump como agradecimiento por su apoyo a Tesla

Apenas 24 horas después de que el presidente hiciera una suerte de promoción para Tesla en la casa blanca, el CEO le quiere devolver el favor.
En los últimos meses el dúo formado por Elon Musk y Donald Trump ha dado mucho que hablar y no tiene pinta de que la cosa vaya a cambiar a corto o medio plazo. Valga como ejemplo el último ‘highlight’ de la dupla: el CEO de Tesla va a donar 100 millones de dólares al Presidente de los Estados Unidos de América.
La noticia la recoge The New York Times, medio que apunta que el dinero iría destinado a los comités de acción política de Trump y tendría como objetivo ayudar a que su controle tanto el parlamento como el senado en próximas elecciones.
No es la primera vez que Musk dona a Trump, puesto que durante la campaña en la carrera presidencial ya gastó 290 millones de dólares para tal fin, pero sí que se trata de un récord para una persona que trabaja codo con codo con el presidente electo.
Parece, pues, que se trata de un punto más en la relación que ambos llevan estableciendo desde hace tiempo… y sería así si no fuera por el momento en el que se ha anunciado esta donación, horas después de que Donald Trump llevara a cabo una suerte de anuncio/acción promocional para Tesla en la mismísima Casa Blanca.
El propio presidente anunciaba en la red social “Truth Social” que tenía pensado comprar un coche de Tesla.
“Para republicanos, conservadores y todos los grandes estadounidenses, Elon Musk se está jugando la vida para ayudar a nuestra nación, ¡y está haciendo un trabajo fantástico! Pero los lunáticos de la izquierda radical, como suelen hacer, intentan boicotear ilegal y colusoriamente a Tesla, uno de los grandes fabricantes de automóviles del mundo y el "bebé" de Elon, para atacar y perjudicar a Elon y todo lo que representa”, apuntaba.
“Intentaron hacérmelo en las urnas presidenciales de 2024, pero ¿cómo funcionó? En cualquier caso, mañana por la mañana compraré un Tesla nuevo como muestra de confianza y apoyo a Elon Musk, un gran estadounidense. ¿Por qué debería ser castigado por poner sus enormes habilidades a trabajar para ayudar a que Estados Unidos vuelva a ser grande?”, sentenciaba.
El anunció cogió por sorpresa a todo el mundo por varios motivos. El principal es que, aunque la relación entre ambos sea tan estrecha, Trump lleva años haciendo declaraciones en contra de los coches eléctricos y, aunque hora sus palabras sean buenas respecto a Tesla, las decisiones que sigue tomando apuntan en la dirección contraria.
Así, ya declaró que iba a cerrar 8.000 puntos de recarga para coches eléctricos ubicados en edificios públicos estatales, a lo que se suma su intención de eliminar las ayudas económicas para la compra de este tipo de vehículos.
De hecho, tras la publicación en la red social, no fueron pocos los que todavía no creían que fuera a comprarlos de verdad, pero al día siguiente Musk apareció en la Casa Blanca con unos cuantos de sus modelos (un Tesla Cybertruck entre ellos) y ambos dieron una rueda de prensa para los medios allí presentes.
Como es lógico, Trump alabó las características de los coches de la compañía estadounidense, algo que directamente tenía apuntado en los papeles que llevaba en la mano, como recoge Electrek.
En un primer plano de su mano se puede ver como tenía apuntados los precios de los distintos vehículos, como tenía que hacer hincapié en que se puede adquirir uno desde 35.000 dólares o por tan solo 299 euros al mes e incluso se señalaba que todos los coches podían tener conducción autónoma, que solo hacía falta activarla.
Lo último es algo grave ya que es mentira, puesto que hoy por hoy el FSD de Tesla solo tiene un nivel de autonomía 2, es decir, que es necesario que el conductor esté supervisando la conducción en todo momento para intervenir si hace falta. De hecho, en caso de accidente al estar utilizándolo, Tesla no se hace responsable.
Finalmente el Presidente de los Estados Unidos se decantó por comprar un Tesla Model S de color rojo, que allí tiene un precio de partida de 80.000 dólares, aunque no ha trascendido que versión es (recordemos que en la gama está el Model S Plaid con 1.020 CV de potencia).
Sea como fuere, no es algo que a Trump le vaya a importar mucho porque, como ocurre con todos los presidentes del país, tiene completamente prohibido conducir, siempre le lleva un chófer. Es por eso que ha anunciado que lo va a dejar para que lo conduzcan los integrantes de su personal.


