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El día en el que un ingeniero decidió meter un motor de avión BMW en un coche para pulverizar el récord de velocidad

Project Car Brutus

Claudia Pacheco

Un coche con motor BMW de aviación ha conseguido un récord de velocidad a 200 km/h gracias al V12 de 750 CV y al consumo de nada menos que 100 l/100 km.

El festival Goodwood celebrado en Reino Unido es una cita anual para los amantes del motor. La carrera en la que los coches compiten por subir al mítico Pikes Peak en Colorado (Estados Unidos) es otra fecha marcada en rojo en el calendario.

Ambos eventos tienen un denominador común: los coches que participan son de lo más extravagante. Uno de los coches más raros de los últimos años se encuentra ahora en el Museo de la Técnica de Sinsheim (Alemania).

El coche conocido como "Brutus" es el sueño de los apasionados de los automóviles y la aviación. El vehículo integra un motor BMW de un avión y el resultado es, cuanto menos, llamativo.

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El museo ubicado cerca de la ciudad de Stuttgart, hogar de Mercedes y Porsche, tiene una colección de algunos de los coches más extraños del mundo. El BMW Brutus es la joya de la corona, aunque los visitantes han detectado que el chasis no es el original de la marca alemana.

El origen del cambio de carrocería se desconoce. Algunos expertos apuntan que es similar al de Fiat de hace unas décadas, otros que podría parecerse a American LaFrance, mítica marca de camiones de bomberos estadounidense. 

La propia página del museo se decanta por la segunda opción: "es un chasis con transmisión por cadena de 1907 (...), utilizada durante mucho tiempo por los bomberos de Estados Unidos". Independientemente de su origen, el chasis es capaz de soportar un motor BMW de aviación.

El BMW Brutus puede alcanzar los 200 km/h en condiciones controladas

El BMW Brutus tiene un motor V12 de 46,92 litros de cilindrada que entrega una potencia de 750 CV. El propulsor es el original que se utilizaba a principios del siglo pasado en aviación. Este vehículo es toda una obra de ingeniería, pero el reto es encenderlo.

El embrague se puede quemar con facilidad ya que tiene que gestionar 750 CV a 1.700 rpm y 800 rpm cuando alcanza los 100 km/h. Este motor pesa 500 kg y tiene unas medidas de 1,8 metros de largo, 1,1 metros de alto y 0,87 metros de ancho.

Poner en funcionamiento este vehículo tampoco es barato. El coche consume nada menos que 100 l/100 km. Una sola vuelta al circuito de Montmeló supondría un gasto de más de cuatro litros y medio de combustible.

El siguiente reto es no perder alguna de las ruedas cuando el BMW supera los 150 km/h, así que muy pocos conductores se han puesto al volante de este coche. El museo asegura que Roger Collings corrió a 200 km/h en la pista circular de pruebas de Bosch en Boxberg (Alemania).

Nadie más ha vuelto a intentar esta hazaña. El vehículo solo puede estar al cargo de los pilotos más experimentados ya que únicamente puede circular a esta velocidad en línea recta o en circuitos especiales con curvas muy peraltadas

Este coche no podría salir a una carretera convencional debido a su mala maniobrabilidad, pero es una de las piezas mejor guardadas del museo.

Foto destacada: Technik Museum Sinsheim

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