La DANA deja pérdidas millonarias en el sector automovilístico. Ford y Seat son las más afectadas

La DANA causa pérdidas millonarias en el sector automovilístico español, afectando gravemente a Ford y Seat. Concesionarios, talleres y fábricas están paralizados.
La reciente Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que asoló Valencia y otras áreas de la Comunidad Valenciana ha provocado pérdidas millonarias en el sector automovilístico, afectando especialmente a los fabricantes, concesionarios, y talleres.
Entre las marcas más afectadas están Ford, cuya planta en Almussafes enfrenta problemas logísticos y de suministro, y Seat, que se ha visto impactada por la cadena de distribución interrumpida debido a los daños en instalaciones de proveedores.
Un sector paralizado por la DANA: impacto en concesionarios y talleres
La escena tras el paso de la DANA es desoladora: calles, garajes y carreteras abarrotadas de coches dañados, muchos de los cuales han quedado inservibles. En los municipios más golpeados, denominados “zona cero”, la densidad de población implica un alto número de vehículos en las áreas más afectadas.
Según datos de Solera, en las zonas afectadas de la provincia de Valencia hay censados cerca de 459.000 vehículos, de los cuales aproximadamente el 61% tiene más de 10 años, cubiertos mayormente con seguros a terceros. No obstante, el Consorcio de Compensación de Seguros ha anunciado que cubrirá los daños en todos los vehículos con póliza activa.

Los concesionarios han sufrido una pérdida significativa debido a los coches de stock dañados por el agua y el barro. Faconauto, la federación de concesionarios oficiales, estima que los daños podrían superar los 490 millones de euros.
La zona más afectada ha sido Pista de Silla, con aproximadamente 18.000 vehículos dañados, mientras que las áreas de Quart del Poblet y la Avenida de las Tres Cruces han experimentado daños menores.
Raúl Palacios, presidente de Ganvam y de su delegación valenciana, enfatiza que se han activado dispositivos para prestar ayuda humanitaria y soporte empresarial. “Hemos activado un dispositivo para prestar soporte inmediato a los empresarios afectados, incluyendo una valoración gratuita del inventario de vehículos usados dañados”, afirmó.
También se ha puesto en marcha un servicio de asesoría jurídica para facilitar la tramitación de contingencias. Además, la Generalitat Valenciana ha propuesto destinar 200 millones de euros en ayudas para los puntos de venta afectados y 864 millones de euros para ayudar a los vehículos y comerciales damnificados.
Ford y Seat: fábricas y proveedores en crisis
Aunque la planta de Ford en Almussafes no sufrió daños directos, las inundaciones han afectado a varios de sus proveedores clave, causando una interrupción en la cadena de suministro que impide el normal funcionamiento de la planta.
La dirección de Ford ha tenido que solicitar al gobierno la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) debido a la situación, exacerbada por las dificultades de movilidad y los cortes en las principales vías de acceso.
Seat también se ha visto seriamente perjudicada, aunque de manera indirecta. La falta de componentes generada por el daño a plantas de proveedores ha repercutido en la cadena de producción, lo que podría llevar a un aumento de los tiempos de espera en los pedidos y a una ralentización en las ventas durante los próximos meses.
La Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto), por medio de su director general José Portilla, ha señalado que, aunque es pronto para cuantificar las pérdidas exactas, el impacto ha sido enorme. “Aún es pronto para cuantificar las pérdidas directas, dado que algunas instalaciones se encuentran en el epicentro de la tragedia”, explicó Portilla.
Las interrupciones en la cadena de suministro están afectando a plantas de todo el país, incluidas Renault Valladolid y Volkswagen Navarra, que han anunciado paros temporales debido a la falta de suministro de piezas.
Las carreteras y desguace, un desafío logístico sin precedentes
Las inundaciones han dejado intransitables las principales vías de circulación, como la A3, A7, V31 y CV36, en las que se han acumulado vehículos dañados. Setenta grúas y más de un centenar de efectivos trabajan para trasladar los vehículos siniestrados a 69 campas habilitadas en Valencia.

Estos coches están siendo gestionados por peritos y propietarios para determinar si es posible su reparación o, en caso contrario, enviar los vehículos al desguace. La DGT y Calidad Ambiental de la Comunidad Valenciana ha ampliado temporalmente el límite de vehículos que los desguaces pueden recibir, permitiendo a estas empresas gestionar una mayor cantidad de coches siniestrados.
Aun así, el director técnico de la Asociación de Desguaces de la Comunidad Valenciana, Pere Anrubia, advierte que los desguaces locales no tienen la capacidad para gestionar todos los vehículos afectados, por lo que se ha solicitado la ayuda de la Asociación Española para el Tratamiento Medioambiental de Vehículos Fuera de Uso (Sigrauto).
El golpe a los negocios de reparación
Los talleres de reparación y el sector de posventa también han sufrido las consecuencias de la DANA. En las zonas más afectadas se han contabilizado 442 talleres de reparación de vehículos, con una facturación anual combinada de más de 206 millones de euros y que emplean a casi un millar de personas.
La Asociación de Reparadores de Automóviles de la Provincia de Valencia (FEVAUTO) ha lanzado una alerta a la ciudadanía sobre los peligros de intentar arrancar los vehículos dañados, ya que esto puede llevar a una rotura del motor y a declarar el vehículo como siniestro total.
FEVAUTO también está colaborando con el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Valencia en las labores de limpieza y retirada de vehículos dañados en las zonas más afectadas. Mª José Lladró Pérez, secretaria técnica de FEVAUTO, ha destacado que están “gestionando maquinaria y otro tipo de ayudas a todas las zonas para que talleres, industrias y personas salgan adelante”.
Ayudas y recuperación del sector
Las previsiones de recuperación no son del todo optimistas. La Generalitat Valenciana ha propuesto un plan de ayudas de 400 millones de euros para renovar el parque de vehículos industriales, que ha sufrido gravemente debido a la DANA.
Asimismo, la falta de suministro de piezas y el daño en las infraestructuras afectarán la producción en las plantas automovilísticas durante los próximos meses, agravando la crisis en un sector que ya enfrentaba retos de sostenibilidad y adaptación a la transición energética.
La DANA ha revelado la vulnerabilidad de un sector que depende de una infraestructura logística y de una cadena de suministro. Con millones en pérdidas y miles de vehículos afectados, la recuperación del sector en Valencia y el resto de España dependerá en gran medida de las ayudas estatales y de la capacidad de las empresas de adaptarse a las nuevas condiciones de mercado.




