Confirmado: hemos probado el BYD Dolphin Surf y va a ser la pesadilla para los Dacia Spring y Hyundai Inster

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El BYD Dolphin Surf es un urbano 100% eléctrico de 3,99 metros, que destaca por su lograda calidad, buena autonomía, gran equipamiento y, sobre todo, un precio de derribo.

El octavo coche de BYD es su coche más pequeño: se llama Dolphin Surf y llega para revolucionar el mundo de los urbanos. Es su modelo más canalla y urbanita hasta la fecha y ya está disponible en España bajo tres versiones distintas: Active, Boost y Comfort.

¿Cuál es la receta para poner patas arriba un segmento que ha resucitado con la llegada de modelos como el Hyundai Inster, el Renault 5 o los futuros Nissan Micra? Fácil: un diseño fresco, tecnología a raudales y un precio que promete sacudir el mercado de verdad.

Exteriormente, a mí me llama la atención una cosa: el frontal me recuerda (salvando las distancias) a un Lamborghini Huracán. Incluso las llantas de 16 pulgadas lucen un diseño tremendamente parecido a las que ofrece el superdeportivo italiano.

Esas líneas marcadas, los faros afilados, y un perfil con un techo que acaba en un gran alerón, (junto con las llantas que te decía) le dan carácter y un rollo muy atrevido. No inventa la pólvora, pero tiene personalidad de sobra para que no pase desapercibido en ningún semáforo. Además, han tenido el buen gusto de meterle detalles que parecen sacados de un coche de gama superior.

Pero lo interesante viene bajo la carrocería. El Dolphin Surf va asentado sobre la e-Platform 3.0 de BYD, diseñada a medida para coches eléctricos. Aquí no hay adaptaciones raras ni soluciones de compromiso. Todo está pensado para sacar el máximo partido con la joya de la corona: la Blade Battery, una batería sin cobalto, con química LFP, que promete durar más que un chicle bajo la mesa... y sin incendiarse.

¿Autonomía? Puede que se hayan pasado de guapos, pero BYD anuncia hasta 507 km en ciudad y  con la batería de mayor capacidad de 43,2 kWh (que son 322 km en ciclo combinado WLTP). Además, carga del 10 al 80% en solo 30 minutos con carga rápida (85 kW de potencia en CC). 

Vamos a seguir descubriendo la gama: la variante Active, que es la más modesta (y viene solo con la batería de 30 kWh, la más pequeña) ofrece 88 CV y acelera de 0 a 100 km/h en 11,1 segundos. Luego está la versión Boost, que ofrece la misma potencia, pero suma más autonomía gracias a incorporar la batería de 43,2 kWh. Por último, apunta la versión Comfort: 156 CV, batería de 43,2 kWh y unas prestaciones muy convincentes, con un paso de 0 a 100 km/h en 9,1 segundos.

Un interior con detalles de coche más grande

Por dentro, el BYD Dolphin Surf sigue con su rollo práctico y bien pensado. Espacio muy logrado para ser un utilitario (maletero de 308 litros ampliables a más de 1.000), una pantalla táctil rotatoria de 10,1 pulgadas (muy made in BYD), Apple CarPlay, Android Auto, y control por voz (con asistente que se activa con un “Hi BYD”) y hasta climatización remota desde el móvil. 

También tiene su punto geek: acceso sin llave con el móvil vía NFC, 20 compartimentos de almacenamiento, y hasta función V2L (Vehicle to Load), para que conectes una cafetera, una plancha de pelo o una barbacoa directamente a la batería del coche. 

Y ojo, que no se han olvidado de la seguridad. Estructura con acero de alta resistencia, todos los airbags imaginables, asistencias a la conducción de serie en toda la gama (frenado automático, control de crucero adaptativo, asistente de carril…

En marcha, cumple de forma sobrada

En cuanto te pones al volante del BYD Dolphin Surf (lo hago en la versión más potente de 156 CV), lo primero que notas es que no es el típico utilitario eléctrico "de compromiso". La posición de conducción está bien resuelta, con buena visibilidad frontal y mandos al alcance de la mano. El volante tiene el grosor justo y los asientos, sobre todo en los acabados altos, recogen bien el cuerpo.

¿Suspensiones? Pues aquí BYD ha jugado a lo práctico. No busca una conducción muy dinámica, pero la puesta a punto está muy lograda: absorbe baches, badenes y alcantarillas con una soltura que sorprende. En ciudad es donde se mueve como pez en el agua: ágil, con radio de giro muy cerrado y aceleración inmediata, como buen eléctrico que es (sobre todo en el modo Sport).

La dirección es suave, ideal para maniobrar, aunque no esperes mucha comunicación con el asfalto. Está pensada para hacerte la vida fácil, no para buscar el límite en cada curva

Luego, diría que el aislamiento acústico está por encima de lo que esperas en su segmento y la única pega que le pondría es que la frenada regenerativa no es configurable como en otros modelos, pero tiene una retención suave, pensada para conductores que vienen del mundo térmico y no quieren sobresaltos. Si esperas conducción "one pedal", aquí no la vas a encontrar.

Y llega lo más importante y la razón por la que creo que este BYD Dolphin Surf va a hacer mucho daño a coches como el Dacia Spring, Hyundai Inster, Citroën ë-C3 y compañía. La versión básica Active, con 6 años de garantía y 8 años para la batería sale por poco más de 11.000 euros con las ayudas a la compra y campañas de la marca (19.900 euros sin ayudas).

La versión más equipada, Style, sale por 26.490 euros sin ayudas de ningún tipo, pero si le añadimos todos los posibles descuentos, se quedaría por 18.280 euros. Nada mal, ¿verdad?

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Kike Ruiz

Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD

Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.