Skip to main content

Noticia

Motor

Comprar un coche diésel ahora: tres ventajas y tres problemas

Diésel

Hasta no hace mucho, los coches diésel eran los más populares y siempre se colaban entre los más vendidos. De un tiempo a esta parte el escenario de las matriculaciones ha cambiado y los números de estos vehículos han caído en picado. Sin embargo, el gasóleo sigue estando presente en la industria del motor… y lo seguirá estando durante los próximos años. Así que si has decidido comprar un coche diésel ahora, te contamos tres ventajas y tres problemas con los que, probablemente, te vas a encontrar.

Coches de segunda mano, ¿siguen interesando diésel?

Aunque a muchos les parezca extraño, existen razones para pensar que un coche diésel sigue siendo una compra razonable y motivos para desestimar este tipo de motores. No en vano, un modelo puede ser perfecto para ti y no adaptarse a otro conductor. Todo depende de lo que necesite cada uno, de sus circunstancias, de sus posibilidades… Por ello vamos a ver qué tienen a favor y qué tienen en contra hoy en día.

Diésel

Comprar un coche diésel: tres ventajas

1. Precio

No, nos hemos vuelto locos. Somos conscientes de que los coches diésel siempre son más caros que sus equivalentes en gasolina, sin embargo hay un par de ‘peros’ que convierten este problema en una ventaja. En primer lugar están las ofertas de las que disfrutan estos modelos: ante la caída de ventas, los fabricantes tienen que recuperar el terreno perdido y lo hacen con jugosos descuentos. En segundo lugar nos encontramos con las ayudas para la compra de coches nuevos del Gobierno que, en 2020, vuelven a incluir a los diésel. Una combinación que los hace interesantes económicamente hablando.

Plan Moves II y Plan Renove: cómo saber qué plan de ayudas te interesa más

2. Emisiones y eficiencia

Tampoco hemos perdido la cordura ahora. En temas de contaminación, los coches diésel están en el punto de mira por el óxido de nitrógeno (NOx). Es cancerígeno y lo encontramos, sobre todo, en los coches de más edad: recordemos que el parque automovilístico español tiene más de 12 años. Sin embargo, los motores diésel modernos emiten hasta un 90% menos de partículas contaminantes ya que cumplen con la actual normativa Euro 6.

Diésel

3. Kilómetros

No descubrimos nada nuevo si te decimos que el mejor coche para viajar sigue siendo un diésel. Bien es cierto que los modelos de gasolina han mejorado sus cifras de consumo, pero los de gasóleo siguen por debajo. Esto se traduce en ahorro para tu bolsillo porque el gasto en combustible es menor y esto es una ventaja para aquellos conductores que acumulan un mayor número de kilómetros. Algo que se agudiza aún más en un mercado como el nuestro donde imperan los SUV, modelos más grandes y más pesados.

Comprar un coche diésel: tres problemas

1. Mantenimiento

Puede que hayamos salvado el hándicap del precio de compra con las ofertas y los incentivos del Gobierno, pero hay algo de lo que no nos vamos a librar: mantener un coche diésel es más caro que tener a punto el mismo modelo con un motor de gasolina. A esto hay que añadir que la reparación de sus averías también suele presumir de cifras más altas, hay que hacerle un mayor número de revisiones, la ITV también nos costará más y, además, suelen los seguros suelen ser ligeramente más caros.

Con la nueva normalidad, ¿sube el precio del diésel y la gasolina?

Diésel

2. Depreciación

Este problema ha llegado de la mano de la caída en las ventas. Si en algún momento tienes pensado sacar algún tipo de rédito a tu coche diésel, ten en cuenta que puedes obtener menos de los que pensabas. La razón es sencilla: cuanto más baja es la demanda, menor es el valor del coche. Y los que tienen un motor de gasóleo bajo el capó se están depreciando mucho más rápido que antes. Su atractivo de venta tanto nuevo como de segunda mano es más bajo y por ello son una peor inversión.

3. Futuro incierto

¿Qué va a pasar con los diésel? Es una de las preguntas del millón en la industria del motor porque el futuro de estos coches está sembrado de dudas. Todo apunta a que los impuestos relacionados con estos modelos subirán igual que ya lo está haciendo el precio del combustible. A esto habría que añadir que las normas sobre contaminación serán cada vez más estrictas y puede que las futuras leyes no les dejen en buen lugar… 

Más:

Diésel

Y además