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Comparativa: Audi RS 5 vs Lexus LC 500

Audi RS 5 vs Lexus LC 500

¿Cuál es más eficaz de los dos en circuito?

En los primeros test, el nuevo Audi RS 5 no nos convenció: más GT que deportivo, tendencia pertinaz al subviraje, etcétera. Tal vez por eso, por su carácter, tenga a un rival muy serio en el Lexus LC 500. Vamos a comprobarlo al volante. Comparativa: Audi RS 5 vs Lexus LC 500. 

El primer vistazo al Audi muestra que se han inspirado en el quattro clásico. Cautivan sus marcadas aletas o sus entradas de aire siguiendo la línea de los faros. También las llantas de 20 pulgadas calzadas con unos Hankook Ventus S1 evo2. Esta variante parece querer distanciarse a toda costa del RS 5 que probamos en 2017: va equipada con todos los extras de conducción que puedas imaginar.

 

Lleva por ejemplo el caro paquete Dynamic de unos 6.000 euros, con dirección dinámica, diferencial y chasis deportivos más Dynamic Ride Control (DRC) y la elevación de la punta a 280 km/h. Añade los frenos cerámicos y el escape deportivo reconocible por las salidas en negro. Finalmente, por esta versión vitaminada del RS 5 hay que desembolsar más de 120.000 euros. 

Bajo el capó lleva el 2,9 litros V6 biturbo de 450 CV, que ya conocemos del Porsche Panamera, pero apoyado en la tecnología quattro. Y hay que recordar que es 72 kilos más ligero que el modelo anterior de 2012. 

En contraste con su sobrio gris, aparece el Lexus con la carrocería amarilla y unos trazos hipermodernos. Se parece más al prototipo de un Salón  que a un coche de serie. Lleva techo de carbono, intermitentes verticales y una zaga imponente. Los pasos de ruedas alojan las llantas de 21 pulgadas opcionales, detrás vemos cuatro salidas de escape esquinadas, y los espejos retrovisores recuerdan poderosamente al superdeportivo LFA

Pero lo que hay bajo el capó no es tan moderno como su carrocería: tenemos el V8 atmosférico que hereda del Lexus IS F de 2007, sin turbo, compresor o tecnología híbrida. Pero esto no quiere decir que, con sus 477 CV, esté precisamente inframotorizado. Pero perteneciendo a Toyota, pionera en tecnología híbrida, esperábamos algo más. 

Lo que sí sorprende es su cambio automático de 10 relaciones. Todo un alarde tecnológico. Por desgracia, también sorprende su elevado peso: 1.959 ha dado sobre la báscula, 200 más que el Audi. 

¡Arrancamos!

El Audi RS 5 tiene un interior ergonómico con un manejo claro, también de la selección de los modos de conducción. El cockpit digital, como en todos los Audi actuales, es opcional. Y luce impresionantemente bien. 

Audi RS 5 vs Lexus LC 500

Los asientos proporcionan un buen agarre lateral, si bien la postura es algo más elevada de lo que me gustaría. Tiene varias regulaciones eléctricas y en viajes largos siguen dando mucho confort. 

En el Lexus, al pulsar el mando a distancia, emergen los tiradores de las puertas. Esto lo conocíamos ya de del Jaguar F-Type, pero se sigue viendo moderno. Los asientos deportivos también van un poco más alto de lo deseado, el agarre lateral es bueno y tienen varias posibilidades de regulación. 

El salpicadero recuerda al Lexus LFA de 2010. La instrumentación también es aquí digital, con el cuentavueltas en el medio. El controlador para el ESP y los programas de conducción Snow, Eco, Comfort, Normal, Sport y Sport+ es similar al del LFA. Pero no todo el manejo es intuitivo, y hasta para la calefacción hay que tocar un touchpad. 

Audi RS 5 vs Lexus LC 500

El camino al circuito lo realizamos por autovía. Los dos rivales se sienten muy bien aquí, aunque el modo Comfort del Lexus es más refinado que el del Audi, cuyo tren trasero acusa un poco más las irregularidades del asfalto. Las suspensiones son más fluidas en modo Auto. Y lo recomendamos aun cuando realices una conducción decidida, porque el programa Dynamic es demasiado duro, y altera el chasis en cada bache, agujero o junta de la carretera. 


Vamos por una autovía alemana sin límite de velocidad: los dos alcanzan los 200 km/h con facilidad, pero a partir de 220 km/h al Lexus le cuesta seguir subiendo, tan vez por su ancho frontal, que ofrece mucha resistencia al viento. Y por eso tarda un buen rato hasta que el velocímetro marca 270. 

Los dos frenan con contundencia y en poco espacio de 200 y 100 km/h a cero: el Audi por sus discos cerámicos, el Lexus por su excepcionales neumáticos Michelin, si bien el tacto del pedal es algo más blando.  

¡Saltamos a Sachsenring!

Audi RS 5 vs Lexus LC 500

Me subo al Lexus, ESP fuera, programa en Sport +, cambio en modo manual. Apenas he salido de boxes y ya tengo una sonrisa plantada en la cara. El ocho cilindros brama con garra, el cambio inserta con rapidez, el chasis me aporta muy buenas sensaciones. Pero en cuanto toca hacer frente al crono, se desvanece mi felicidad. 

El motor parece falto de fuerza, y llega a su límite una y otra vez. En la entrada de las curvas la respuesta es magnífica, no hay subvirajes acusados y sí mucho grip. Pero a la salida de cada giro flaquea una y otra vez, la rueda interior patina y esto no mejora en marchas más altas. Y es aquí donde el Lexus se deja un tiempo precioso por el camino. La marca debería haber montado el paquete Performance opcional con diferencial autoblocante. Tiempo de vuelta rápida: 1:41,06 minutos. 

¿Y el Audi? Tenía verdaderas ganas de comprobar si esta variante mejora el tema de los subvirajes respecto a la de 2017. Ahora monta los Hankook, en lugar de aquellos neumáticos de Continental

Y llega la sorpresa: desaparecen los subvirajes y la zaga permanece, en modo Dynamic, fiel a la trayectoria. En el modo Auto, algo más suave, aunque cueste creerlo incluso permite jugar con ligeros sobrevirajes. Resultado: 1:38,40 minutos, esto es, 1,1 segundo más rápido que el Lexus. 

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