La colaboración entre Opel y la Universidad TU Darmstadt ha originado que el Grandland pierda el logotipo de su frontal, pero el motivo es por un buen fin

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Opel ha trabajado junto a una universidad alemana en el desarrollo de una tecnología específica para coches autónomos con grandes aplicaciones en el mundo real.
A medida que los coches asumen cada vez más funciones de conducción, de momento desde un nivel bastante bajo y que requiere de la atención e intervención humana, la cuestión de cómo interactúan con otros usuarios de la vía pública cobra cada vez mayor importancia. Opel parece haber ideado un sistema con el que esa comunicación es posible y lo ha instalado en un prototipo.
La conducción autónoma es el paso final de la industria automotriz. Coches sin conductor, volante ni pedales, donde los sistemas del vehículo se han puesto a punto para que se hagan cargo de todas las funciones relacionadas con la conducción. Aún queda años para que sea plenamente funcional, pero muchas son las empresas que están haciendo grandes avances en este campo.
Por ahora, la tecnología puede estar cada vez más avanzada para permitir que los conductores se relajen al volante en situaciones determinadas, como al circular por autopista o en atascos. Sin embargo, esta situación también plantea un nuevo reto: ¿cómo comunica un coche sus intenciones a quienes están en el exterior, ya sean peatones u otros conductores?
Opel diseña un sistema de comunicación entre coches autónomos y peatones

Con esta premisa, los ingenieros de Opel han trabajado en colaboración con la Universidad TU Darmstadt para desarrollar un prototipo basado en el nuevo Opel Grandland que ha sido equipado con un sistema de iluminación diseñado para comunicarse directamente con los peatones.
La unidad de pruebas está equipada con un sistema de conducción autónoma de Nivel 3, una tecnología que permite al conductor relegar las funciones al vehículo en determinadas circunstancias. Sin embargo, una vez que el vehículo toma el control, se necesita un nuevo nivel de comunicación para garantizar que los conductores y peatones entiendan lo que el coche está a punto de hacer.
El prototipo está equipado con un nuevo sistema de cámara que detecta objetos y gestos, junto con una función de predicción de intenciones basada en Inteligencia Artificial. Esto le permite reconocer mejor las distintas situaciones del mundo real, como cuando un peatón sale de un vehículo estacionado o un niño pisa la carretera mientras persigue una pelota.
Al operar en este nivel de autonomía, los intermitentes delanteros y traseros del SUV alemán se encienden con una luz en color azul. Al detectar un peatón en la trayectoria del vehículo, este inicia la frenada y los faros LED cambian de blanco a magenta.
“Elegimos específicamente colores que no estén ya asociados con otras funciones del vehículo para evitar malentendidos”, explica Julisa Le, ingeniera líder de Innovación de Stellantis. “Por ejemplo, el rojo es intuitivamente comprensible, pero ya se utiliza en las luces de freno o las luces traseras de los coches. El azul y el magenta se han evaluado exhaustivamente para fines de percepción y actualmente no están presentes en ninguna situación de tráfico. Ambos garantizan una comunicación clara e inequívoca con otros usuarios de la vía”.
Una pantalla con gráficos en lugar del logotipo de Opel

Además, se ha instalado una pequeña pantalla donde normalmente se encuentra el logotipo de Opel. En este display se muestra una señal de advertencia o un peatón junto con un gesto con la mano en alto.
Cuando el coche se detiene, los LED se encienden en verde y la pantalla muestra una figura de un peatón caminando. En situaciones más complejas, cuando el algoritmo de Inteligencia Artificial no sabe qué hacer, el sistema pide al conductor que tome el control del vehículo.
“Los faros delanteros desempeñan un papel fundamental en la mejora de la seguridad vial, pero los sistemas de iluminación modernos ofrecen mucho más”, explica Philipp Röckl, responsable global de iluminación en Stellantis. “Por ejemplo, las firmas luminosas se pueden animar fácilmente y utilizar para grafismos”.
El responsable de iluminación señala también que “el Blitz iluminado del Grandland se puede sustituir por una pantalla que muestre el emblema iluminado y se utilice para comunicarse con otros usuarios de la vía y peatones. Al utilizar los elementos de iluminación existentes, se facilita la incorporación de funciones de comunicación una vez que instalemos la conducción autónoma en nuestros vehículos”.
El prototipo se creó internamente en la sede central de Opel en Rüsselsheim, Alemania, y se presentó en el Simposio Internacional de Iluminación Automotriz (ISAL) en Darmstadt. Es fruto de la colaboración entre el Taller de Conceptos de Opel y estudiantes de la Universidad TU Darmstadt.
Stellantis y la universidad han colaborado en diferentes proyectos desde 2022 con el objetivo de investigar conjuntamente nuevas tecnologías de iluminación. Como parte de esta colaboración, el fabricante de automóviles está financiando actualmente a tres estudiantes de doctorado en el Departamento de Ingeniería Eléctrica y Tecnología de la Información de la universidad.

