Los coches eléctricos contaminan más cuando se fabrican, pero luego son más limpios a lo largo de su vida. Lo dice un estudio de ICCT

Los vehículos eléctricos contaminan mucho más cuando se fabrican, pero son un 78% menos contaminantes que los de gasolina durante su ciclo de vida. Un estudio del ICCT lo demuestra.
Los coches eléctricos están rodeados de bulos desde su nacimiento. Uno de los más extendidos es la supuesta huella de carbono que generan a lo largo de su vida útil, los detractores de estos vehículos aseguran que supera a la de los motores de combustión.
El argumento que utilizan está en la propia fabricación de estos modelos. Los estudios han demostrado que tienen parte de razón, producir un eléctrico es más costoso y contaminante, pero no todo son malas noticias.
El Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT por sus siglas en inglés) ha analizado los últimos estudios en este aspecto. El resultado ha sido contundente: los eléctricos producen un 73% menos de emisiones de gases de efecto invernadero durante todo su ciclo de vida, incluso teniendo en cuenta la fabricación.
El coche eléctrico mejora en la producción
Los modelos de combustión son menos contaminantes en su producción, pero las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se disparan durante su vida útil. En el caso de los coches eléctricos ocurre justo lo contrario.
Los científicos del ICCT han analizado emisiones derivadas de la producción de baterías en Europa, China, Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. El resultado ha sorprendido a los propios investigadores.
La fabricación de los coches eléctricos es un 24% menos contaminante que las estimaciones de 2021. Los avances en la tecnología de producción de las baterías y la llegada de alternativas a los modelos de litio han influido.
El estudio ha tenido en cuenta otros factores para determinar el nivel de contaminación de los coches durante todo su ciclo de vida: tipo de combustible, características medias de los coches del segmento y mantenimiento.
Las emisiones de los coches de gasolina alcanzan los 235 gramos de CO₂ equivalente por kilómetro (CO₂e/km), mientras que los modelos cero emisiones llegan a 63 gramos de CO₂e/km. El nivel de contaminación es un 73% menor.
La producción del combustible entra en el juego
El ahorro de los coches eléctricos va más allá de las emisiones de CO₂. La contaminación derivada de la propia producción del combustible es superior a las de la electricidad actual. Si los cero emisiones solo usan fuentes de energía renovable, cae a los 52 gramos de CO₂e/km.
La contaminación es un 78% menos que la de los de gasolina. La fabricación de las baterías requiere mucha energía, renovable o no, y la minería tiene enormes consecuencias para el medio ambiente, pero la huella de carbono sigue siendo menor sumando toda la vida útil del coche.
“Las emisiones derivadas de la producción de un coche eléctrico de batería son aproximadamente un 40% superiores a las de un coche con motor de combustión comparable", en declaraciones de Marta Negri, autora principal del estudio, para El País.
Los híbridos serían un paso intermedio con una reducción de las emisiones de un 20% a lo largo de su vida útil, los híbridos enchufables lo hacen un 30%. Estas cifras no se acercan a las de los coches eléctricos. "No bastan para alcanzar los objetivos climáticos a largo plazo”, comenta Negri acerca de los planes de Bruselas para 2035.

