El coche que ha conseguido sacar de sus casillas a Flavio Briatore

Flavio Briatore se puede comprar casi cualquier coche que haya en el mercado. Eligió este modelo por su prestigio y exclusividad, y ahora está arrepentido.
Flavio Briatore es un empresario de éxito que ha conseguido amasar una importante fortuna gracias al mundo de los negocios. Conocido en el entorno del automovilismo por su implicación en la Fórmula 1, el italiano es también un entusiasta del motor que puede disfrutar de todo aquel vehículo que desee. Aunque hay uno en particular que le ha sacado de sus casillas.
Si no conoces a Briatore, no te preocupes. Nació en Italia en 1950 y en los años ’70 se inició en el mundo de los negocios con Luciano Benetton, el hombre detrás de la empresa de moda que lleva su apellido. Ya en la avanzada década de 1980, el empresario da el salto a la Fórmula 1 gracias, precisamente, a Benetton.
De Benetton a la Fórmula 1 y a dirigir Renault en la etapa de Fernando Alonso
Su paso por la máxima competición automotriz le lleva a adquirir el equipo Ligier para tener acceso a los motores de Renault, aunque le duró poco. Más tarde compraría el equipo Minardi y acabaría gestionando el desarrollo de los motores de la firma del rombo para la alta competición.
Esto le permitió ser director general del equipo Renault después de la adquisición del equipo Benetton en 2000. Allí permanecería hasta 2009, logrando los dos campeonatos del mundo con Fernando Alonso.
Con este palmarés profesional, Flavio Briatore ha podido reunir una ingente cantidad de dinero que le ha permitido llevar una vida de lujos. Esto incluye todo tipo de vehículos de alta gama, desde coches deportivos a SUV de lujo valorados en varios cientos de miles de euros. Sin embargo, su experiencia con estos coches no siempre ha sido la esperada.
Cabreado con su Range Rover y los constantes problemas mecánicos

El empresario italiano adquirió un Range Rover Sport, uno de los SUV de lujo más famosos y reputados del mercado, con permiso de su hermano mayor, el Range Rover. La versión escogida por Briatore está equipada con un motor V8 sobrealimentado de 5.0 litros que, para su desgracia, no ha acabado de visitar el taller durante todo el tiempo que lo ha tenido.
El cabreo de Briatore ha sido importante y el italiano no ha dudado en hacerlo saber a través de las redes sociales. En un vídeo publicado en su perfil de Instagram, el empresario cuenta por todo lo que ha pasado en este último tiempo desde que compró el Range Rover.
“Os quiero contar algo que me ha pasado y lo voy a hacer con este vídeo”, empezaba explicando Briatore. “Como dueño de un Range Rover, estoy cabreado. ¿Pero qué es lo que me ha pasado? Yo tenía un Range Rover Sport y en 2024 lo cambié por un nuevo Range Rover Sport con 14.000 kilómetros”.
Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, lo que ha sacado de sus casillas a Flavio Briatore es el hecho de que el vehículo haya tenido que hacer numerosas visitas al taller para su reparación, todo ello debido a un defecto que tenía y que no conseguía acabar de solucionar. ¿La solución? Cambiar el coche por uno nuevo.
Briatore decidió cambiar de coche para acabar con los problemas, pero no ha tenido suerte
“Con el primero, entre 2020 y 2024, y factura en mano, me gasté más de 30.000 euros en el mecánico”, aclara Briatore en el vídeo. “Tenía problemas en el FAP, un filtro de partículas, me decían… 30.000 euros”.
Estos problemas llevaron al italiano a cambiar el coche por uno nuevo, aunque tampoco parece haber tenido suerte. “En 2024 me compré éste y a los dos días dejó de funcionar. En la Range Rover de Mónaco estaban avergonzados. Me dijeron que el problema estaba relacionado con un transformador que no tenían y que la marca tampoco lo tenía y que tenían que fabricarlo. Es una locura, considerando lo que cuesta”.
El empresario italiano no duda en señalar lo que para él parece ser una evidencia. “Es un coche bonito de ver por fuera, pero siempre da problemas. No veo ninguna reacción por parte de la marca. Los coches cuestan muchísimo y el servicio de atención al cliente es terrible. Llevamos dos meses esperando el transformador y estoy cabreado”.
Por desgracia para la icónica marca británica, los problemas de Range Rover no son casos puntuales. La marca se ha hundido en los últimos años en los rankings de fiabilidad, convirtiéndose junto a su marca hermana, Jaguar, en una de las firmas automotrices menos fiables del mercado. Un daño reputacional muy difícil de corregir para la marca.

