Cinco tractores y camiones históricos de Ebro que marcaron una época

A lo largo de su historia, Ebro ha fabricado tractores y camiones que todavía soy son recordados por su fiabilidad y robustez. Nosotros hemos elegido estos cinco modelos.
Hace poco conocíamos la historia de Ángel, un agricultor de 81 años de la provincia de Zamora que todavía conserva dos tractores Ebro y ahora ha tenido la oportunidad de conocer el nuevo Ebro S800. A lo largo de su historia, la marca española ha fabricado vehículos excepcionales. Nosotros hemos elegido estos cinco tractores y camiones históricos de Ebro.
La marca española ha regresado casi 40 años después de cesar su producción en la Zona Franca de Barcelona, allá por 1987. La historia de Ebro no fue muy larga, empezó en los años 50 con la creación de Motor Ibérica S.A.
Como curiosidad, el nombre de la marca hace referencia al río más caudaloso de España, siguiendo la misma estrategia de Ford en Reino Unido, llamando Thames (Támesis) a sus primeros camiones.
Si bien la vida de Ebro duró poco más de 30 años, no por ello fue menos intensa, siendo los años 60 y 70 los de mayor apogeo. La compañía no tardó en ganarse el reconocimiento del público español por la calidad de sus vehículos.
Durante todo ese tiempo, Ebro fabricó tractores, camiones y otros vehículos ligeros y pesados. Su robustez y fiabilidad los convirtieron en vehículos populares y muchos de ellos siguen circulando en la actualidad en algunas zonas rurales.
Eran tiempos en los que en España había una importante industria automotriz y hasta tres compañías de vehículos pesados competían entre ellas: Pegaso, a través de la estatal ENASA, Barreiros y Ebro.
Ebro E-38, el primer tractor español
El Ebro E-38 fue el primer tractor español y por ello merece abrir este listado. Este tractor apareció en 1955 y tenía base conjunta con los camiones. Era prácticamente una réplica a los que se fabricaban en Reino Unido.
Montaba un motor de cuatro cilindros diésel y 3.6 litros de cilindrada que desarrollaba 39 CV, unido a una caja de cambios seis relaciones, con tres largas y tres cortas, y dos marchas atrás (una larga y una corta). Después llegaron los Ebro E-44, Ebro E-48 y Ebro Super 55.
Ebro Super 55
Más tarde llegó el Ebro Super 55, un tractor que mejoraba en todos los aspectos a su predecesor Destacó por ser uno de los primeros tractores en llegar a muchos pueblos españoles y por sus mejoras técnicas como una mayor potencia, un sistema hidráulico mejorado y frenos de disco.
Precisamente, una de sus cualidades era que contaba con un sistema hidráulico mejorado, con una bomba de mayor caudal que optimizaba el control automático del tripuntal trasero y el sistema Qualitrol.
Además, el Super 55 presentaba una estética renovada y equipaba un motor de cuatro cilindros tipo D-6003, de 3.6 litros. La caja de cambios no variaba, siendo de seis velocidades de avance y dos de retroceso. Se produjo hasta 1972 y fue muy utilizado en la agricultura española para diversas tareas.
Ebro 470 y 480
El Ebro 470 se lanzó en 1980 y forma parte de la serie 6000, que introdujo importantes mejoras, como las transmisiones de 12+4 relaciones, una dirección hidrostática, doble tracción y cabina integral. Este tractor ya pertenece a la época en que la compañía colaboraba con la canadiense Massey Ferguson y posteriormente con la japonesa Kubota.
Estaba equipado con un motor Perkins 4236 que producía 70 CV. El 470 era conocido pro su robustez y dirección hidráulica. Después evolucionó al 480, que mejoró notablemente al 470 y se convirtió en uno de los tractores más populares en España.
Ebro B-35 y B-45

El Ebro B-35 fue el primer camión de la marca, cuya comercialización inició en 1956. Era un camión muy robusto, capaz de cargar hasta 3.500 kg. En 1957 se vendieron un total de 596 unidades y el ritmo de producción se incrementó en los años siguientes, hasta superar el millar de unidades en 1959.
Después llegó el B-45, que era casi idéntico, pero podía cargar hasta 4.500 kg y equipaba servofreno. Costaba 255.000 pesetas, mientras que el B-35 partía desde las 230.000 pesetas. A partir de 1962, el B-35 incluyó el servofreno de manera opcional. Ebro finalizó la producción de los B-35 y B-45 en 1964, sustituyéndolas por la serie C.
Ebro Serie P, camiones pesados
Por último, mención aparte merecen los camiones pesados que fabricó Ebro en los años 70. La marca española ya se había ganado un nombre en la automoción nacional con sus tractores y camiones ligeros, pero en esa década en la que el régimen franquista llegaba a su final también intentó hacerse un hueco en el mercado de los camiones pesados.
Así nació la serie P, unos camiones que apenas estuvieron en producción durante una década a partir de 1972, equipados con motores Perkins de seis cilindros en línea, en versiones atmosféricas y turboalimentadas con intercooler. También hubo motores V8 de aspiración natural y turbo, pero estos últimos dieron algunos problemas.
Las versiones atmosféricas entregaban 130 y 188 CV, respectivamente, y destacaban por su fiabilidad. No era raro encontrar modelos que superaban el millón de kilómetros.
Estos camiones pesados de Ebro podían cargar desde diez hasta 12 toneladas de peso, en camiones rígidos 4x2, 6x2 y tractoras para hasta 32 toneladas de carga.
