Cinco aberraciones que haces en tu coche y provocan mal olor

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Dicen que el 10% de la información que recibimos de nuestro entorno nos llega a través del olfato. Tanto para bien, como para mal. En ocasiones, ese mal es culpa nuestra, por eso te vamos a descubrir cinco errores garrafales que dejan un olor desagradable en el coche.
Es cierto que el olfato es el sentido que menos aporta a la hora de conducir, pero viajar en un coche en el que el aroma no es agradable puede dar lugar a mareos, malestar y a esa sensación de que los kilómetros pasan muy despacio. Eso sin olvidar que hay averías que se detectan por el olor que desprenden.
El mal olor del coche puede ser también un problema cuando tratas de venderlo en el mercado de ocasión; por eso, antes de enseñárselo a un posible comprador, te recomendamos pongas en marcha estos cinco trucos para eliminar los malos olores del vehículo y estos otros para lavarlo y dejarlo como nuevo.
Pasamos ahora a los cinco errores que debes evitar para que no se formen malos olores.
1. Sentarte con la ropa mojada
Volver de la playa con la ropa todavía mojada y no sustituirla por otra seca puede resultar incómodo para la conducción. Pero no solo eso, la humedad de las prendas pasa a la tapicería de los asientos, especialmente cuando son de tela, y puede provocar olor a humedad en el habitáculo.
Para prevenir que esto suceda, lo mejor es evitar sentarse con la ropa húmeda y, en caso de que sea inevitable, secar la tapicería lo antes posible. Hay trucos que ayudan a eliminar el olor a humedad dentro del coche. Uno de ellos es recurrir al calor bien con la calefacción a tope o bien dejando el coche al sol con las ventanillas cerradas.
2. No cambiar los filtros del aire
Otro motivo por el que el interior del coche puede oler a humedad es porque los filtros del aire estén sucios. La recomendación es sustituirlos por unos nuevos al menos una vez al año (más si alguno de los ocupantes habituales es alérgico).
También es posible que el interior del vehículo desprenda olor a moho porque se hayan atascado el sistema de desagüe. Este problema es más habitual el otoño con la caída de las hojas.

3. Dejar comida dentro del coche
A veces por descuido, dejamos comida en el interior del coche que, pasadas unas horas (especialmente en verano) se descompone y desprende mal olor.
Puede suceder también que durante el viaje del super a casa caigan líquidos en el interior del maletero (recuerda que llevar las bolsas en los asientos puede ser motivo de multa) que dejen restos de olor. Esto es especialmente desagradable con alimentos como el pescado y la mejor forma de acabar con el olor es, nuevamente, recurrir al calor.
4. Averías que se detectan por el olor
¿Sabías que hay averías mecánicas que empiezan a dar la cara en forma de olor desagradable?
- Si el coche huele a huevo podrido puede haber un problema en el catalizador. Esta pieza contiene materiales preciosos en su interior (de ahí que sea objeto de deseo de los ladrones), pero tiene que soportar temperaturas muy altas por lo que es fácil que se oxide
- Un olor a goma quemada suele ser aviso de que algo falla en el embrague. También puede ser debido a un desgaste excesivo de los frenos
- Si al entrar al coche percibes olor a gasolina lo normal es que pienses que hay una fuga en el depósito. No siempre es así, puede que se trate de un fallo en el aforador (el indicador del nuvel de combustible que se ubica bajo los asientos traseros o en el maletero).
- Si hay un fallo en la caja de cambios es posible notar un cierto olor a aceite; ahora bien si el aroma es de aceite quemado, puede ser síntoma de avería en la guía de válvulas
- No tan desagradable pero igual de preocupante es el olor a miel quemada que adelanta que hay una fuga de líquido refrigerante

5. No limpiar bien el interior
Esto es especialmente importante si tienes mascotas con las que viajas de manera habitual o si fumas dentro del coche (no, no está prohibido fumar mientras conduces pero no es nada recomendable y sí te pueden multar si el hecho de ir fumando supone un peligro).
El olor de los animales se impregna muy rápido en la tapicería de los asientos y se intensifica con el calor. Es por eso que si viajas con tu perro, gato... debes aspirar y limpiar la tapicería con frecuencia; también puedes colocar fundas en los asientos que son más fáciles de desmontar y lavar en casa.
El olor a tabaco tampoco es fácil de quitar pues se impregna en todos los tapizados (especialmente en el techo). Algunos fumadores emplean trucos como poner lavanda o arena de gato (absorbe los olores) en el cenicero o algún otro espacio del coche, pero lo mejor será que evites fumar dentro del vehículo.