El descubridor de Fernando Alonso tuvo que mentir para que nadie se lo robara: “Cuando me preguntaron qué tal había ido, les dije: 'Está bien, es un poco gilipollas'”

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Rob Smedley, el que fuera ingeniero del asturiano en Fórmula 3000, vio su potencial de ser campeón de Fórmula 1 desde el primer día.
La Fórmula 1 está a punto de regresar a la acción tras el parón vacacional. El primer gran bombazo antes de volver a subirse a los monoplazas lo soltó en el día de ayer Williams, confirmando la renovación a la alta de Carlos Sainz, y hoy toca repasar una anécdota de los inicios de Fernando Alonso, cuando uno de sus descubridores tuvo que mentir para no perderle.
El talento del ovetense al volante ha sido muy alto desde muy joven y eso le llevó a debutar en la máxima categoría del automovilismo en 2001 con Minardi a los 19 años. El resto que ocurrió desde ese momento es historia con dos campeonatos del mundo e infinitos momentos icónicos. Pero Rob Smedley coincidió con él en Fórmula 3000 y ya vio de lo que podía ser capaz el ahora corredor de Aston Martin.
Uno de los descubridores de Fernando Alonso
Antes de llegar a la Fórmula 1, hay mucho trabajo previo que debe llevar a cabo un piloto para poder dar el salto definitivo al Gran Circo. Cuando empezó a correr en Fórmula 3000, Alonso coincidió en Astromega con Rob Smedley, quien más tarde acabaría siendo ingeniero de Felipe Massa en Ferrari. Uno de los primeros ingenieros del español ha desvelado recientemente cómo fue su primera toma de contacto con él.

En los primeros pasos que dio el piloto español en esta categoría, ya dejó deslumbrados a los que le rodeaban en el equipo. "Él nunca había pilotado nada con una potencia ni remotamente parecida y en la primera tanda con el F3000 ya igualó el tiempo que el piloto número 1 del equipo había hecho con neumáticos nuevos. Ese piloto llevaba un día y medio allí", rememora el ingeniero británico en 'High Performance Podcast'.
Desde ese preciso momento supo que la carrera de Fernando iba a ser larga y próspera: "Le pusieron gomas nuevas y encontró 1,5 segundos de golpe. Pensé: 'Joder, este chico es rápido. Es material de Fórmula 1 y posiblemente campeón del mundo'. Esto después de tan solo media tarde". Esa declaración podía parecer algo descabellada en aquel momento, pero los títulos posteriores de Alonso en F1 en 2005 y 2006 le dieron la razón.
Un truco para no perder a Fernando Alonso
En ese momento, el ingeniero de Astromega no quería perder a este potencial campeón del mundo de sus filas. Además, el hecho de que él fuera su ingeniero le iba a permitir trabajar día a día al lado de un prodigio como Fernando Alonso. Por lo tanto, bajo ningún concepto quería perderlo tras esa impresionante tanda de vueltas rápidas en su primer día: "Si lo contaba en la fábrica, me lo iban a quitar e iba a tener que trabajar con el otro piloto".

Al volver a la fábrica le preguntaron por aquel chico joven que venía de Oviedo y no le quedó otra que mentir para que no fuese el nuevo objetivo de los grandes equipos o le pusieran otro ingeniero. "Entonces cuando me preguntaron qué tal había ido, les dije: “Está bien… Es un poco gilipollas”, mintió el ingeniero británico. Manchó de esta forma la imagen de Fernando de cara a la fábrica para evitar posibles cambios por su nivel tan elevado.
Tras esto, el nivel de Fernando Alonso empezó a ser tan superlativo que, tal y como adelantábamos en un inicio, acabó subiéndose a un Fórmula 1 con tan solo 19 años. Fue el equipo Minardi el que le dio la oportunidad y más tarde ficharía por Renault con Flavio Briatore, donde haría historia conquistando dos campeonatos del mundo, algo que ya veía que era capaz de hacer Rob Smedley desde el primer día que vio al español subido en un Fórmula 3000.
Ahora es imposible hacer alguna jugada de este estilo para retener a Fernando Alonso en un equipo, pues Aston Martin juega con cierta desventaja ahora mismo, ya que el mundo ya sabe de lo que es capaz el piloto español cuando se sube a un coche. Aunque, tal y como dijo el de Oviedo, cumplirá su contrato con el equipo inglés, por lo que no deben estar preocupados ni usar triquiñuelas como las que utilizó en su momento Rob Smedley para retenerlo.
