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A las baterías de los coches eléctricos no les sienta bien el verano

A las baterías de los coches eléctricos no les sienta bien el verano

Claudia Pacheco

Las baterías de iones de litio de los coches eléctricos pierden autonomía conforme aumenta la temperatura.

Los coches eléctricos se están consolidando en Europa, pero muchos conductores siguen sin estar convencidos en aspectos como la fiabilidad de las baterías de iones de litio o la autonomía. Después de alcanzar los primeros máximos de temperatura del verano, el problema con estas pilas aumenta.

Los vehículos eléctricos son especialmente sensibles a las temperaturas extremas. El invierno pasado dejó imágenes de coches parados en las carreteras de toda Europa después de unas heladas, pero el calor es igual o más perjudicial para este tipo de automóviles.

Las baterías de iones de litio son altamente inflamables y si las temperaturas son demasiado altas aumenta el riesgo de que se incendien. Estos componentes también podrían perder autonomía si se exponen a condiciones extremas durante un periodo prolongado.

Un experimento realizado por Heatmap ha demostrado los efectos que pueden tener las altas temperaturas en las baterías de los coches eléctricos. Aunque ha evidenciado que el frío extremo tampoco beneficia a este tipo de vehículos.

Los efectos se empiezan a notar a partir de los 26 grados

La pérdida de autonomía de las baterías de los vehículos eléctricos es manejable y se empieza a notar a partir de los 26 grados con una reducción de hasta el 2,8%. Si la temperatura sube a 32 grados, la autonomía del vehículo se reduce en un 5%. 

Los coches que conduzcan a 32 grados perderán 16 km si tienen una autonomía de 320 km. La cifra no es especialmente alta y se puede recuperar conduciendo ligeramente bajo el límite de velocidad de la vía, pero puede suponer un verdadero problema cuando sigue subiendo la temperatura.

Si el vehículo circula a 35 grados en el exterior, perderá una autonomía del 15%. La cifra se dispara con 37 grados y una pérdida del 31% para mantener la temperatura del interior a 21 grados con el aire acondicionado

Volkswagen ID.7 Pro

Las cifras son orientativas ya que dependerán de la salud de la batería del vehículo, el calor de la carretera que podría aumentar la sensación térmica o los grados a los que se coloca el aire acondicionado. Cuanto mayor es la diferencia entre el exterior y el interior, más trabajo realiza el coche.

A pesar de estos datos, el estudio ha demostrado que la pérdida de autonomía es mayor en invierno. A esto hay que sumar una mayor diferencia de grados entre el habitáculo y el exterior: un día de 0 grados y la calefacción a 21 tiene menor diferencia que uno a 35 y el aire a la misma temperatura.

El sistema de climatización influye en la autonomía de los vehículos, pero la propia temperatura podría acelerar la degradación de los componentes de las baterías de litio. Los conductores empiezan a buscar técnicas con las que alargar la vida útil, las más populares son no cargar la batería al 100% o no dejar que se descargue por completo.

Los coches eléctricos que son más sensibles a las temperaturas extremas son el Volkswagen ID4 y el Ford Mustang Mach-E. Ambos modelos han perdido una autonomía del 30% de la batería en invierno. 

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