Adiós al Tesla Model 3, así es el QinL EV un nuevo BYD eléctrico con 545 kilómetros de autonomía

El BYD Qin L EV sale a la venta en China por un precio de partida que, al cambio, no llega a 15.500 euros. Cuesta la mitad que un Tesla Model 3 que en el país asiático se puede comprar por 30.000 euros, pero ¿es rival en otros aspectos?
Hace unos días, Wang Chuanfu, CEO de BYD declaraba sin tapujos que las marcas chinas están entre 3 y 5 años más adelantadas que sus competidores. El jefe del que aspira a ser el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo hacía estas declaraciones aludiendo, principalmente, a la tecnología y las baterías de los vehículos made in China. Sin entrar en estos apartados hay algo que es innegable y es que pocos fabricantes pueden seguir el ritmo de lanzamientos de su marca.
Mientras en Europa celebramos la llegada del BYD Atto 2 y esperamos al mini BYD Dolphin (ya confirmado como BYD Dolphin Surf), en China dan la bienvenida al Qin L EV, un sedán eléctrico que por dimensiones, tecnología y prestaciones parece haber sido concebido para rivalizar con el Tesla Model 3.
BYD Qin L EV
El Qin eso de los coches más vendidos en China, especialmente entre el público joven. Cuenta con versiones híbridas enchufables con hasta 90 km de autonomía eléctrica. La gran novedad de la gama es la variante cien por cien eléctrica que el fabricante ha denominado Qin L EV.
Como el resto de la gama, el Qin eléctrico mide 4,7 metros de largo y 1,8 metros de ancho, la cota de altura es de 1,49 metros y la distancia entre ejes es de 2,82 metros. Para que sea más fácil entender estas medidas basta con decir que es un poco más pequeño que el BYD Seal eléctrico. Tiene dos maleteros, el trasero de 460 litros de capacidad y el delantero, un frunk que suma 65 litros.
A simple vista es casi idéntico al resto de versiones, aunque estrena diseño de los faros. Lo mismo en el interior, donde las protagonistas son las dos pantallas, una de 15,6 pulgadas y otra de 8,8 pulgadas (la primera con integración DeepSeek IA). Destacar algunos elementos del equipamiento poco habituales en nuestro país, como la nevera para bebidas ubicada bajo la consola central.

Por las informaciones que llegan del mercado asiático el nuevo sedán eléctrico de BYD estará disponible en tres variantes. Todas compartirán un corazón mecánico integrado por un motor conectado al eje trasero, pero las potencias oscilan entre 110 kW (148 CV) y 160 kW (215 CV).
Hasta 545 km de autonomía
Las autonomías de las dos versiones del BYD Qin L EV (homologadas bajo el protocolo chino, más benévolo que el europeo) son de 470 km para la versión que monta la batería de 46 kWh y 545 km para la de 56 kWh. Las cifras de rango son, por tanto, inferiores a las que homologa el Tesla Model 3 que, en el mejor de los casos, puede recorrer hasta 702 km con cada recarga y, en el peor, se queda en 513 km.
Dicen en BYD que este sedán eléctrico pasa de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos y 3,1 segundos respectivamente y que cuando en el exterior la temperatura es de 25 grados, el consumo energético no supera los 10,8 kWh.
Otro dato relevante es la potencia de carga. Por el momento el Qin L EV no disfrutará de la tecnología de 1.000 voltios que ha presentado BYD y que permite recuperar 300 km en solo cinco minutos, se conforma con pasar del 30 al 80% de la capacidad de la batería en 24 minutos.
Por la mitad de lo que cuesta el Tesla Model 3
Más igualada está la lucha en el apartado tecnológico. El BYD Qin L EV está equipado con el Ojo de Dios, la nueva herramienta de conducción autónoma presentada hace unas semanas por BYD. No es la versión más sofisticada de este sistema, pero sí permite navegación automática en carretera, estacionamiento remoto, frenada automática de emergencia y monitor de punto ciego.
Tiene también cinco radares de ondas milimétricas, 12 radares ultrasónicos y 12 cámaras. Y aunque en BYD no lo llaman de este modo, para aumentar la seguridad imita el modo Centinela de Tesla que ofrece un visionado de 360 grados alrededor del coche y graba lo que sucede en caso de que alguien se acerque al vehículo cuanto está estacionado.
La gran diferencia y la que inclina la balanza claramente a favor del coche chino llega en la factura. La versión de acceso del BYD Qin L EV cuesta 119.800 yuanes que, al cambio, son unos 15.225 euros (en España, sin ayudas, no da este precio ni el Dacia Spring). La opción más equipada tiene un precio de partida de 139.800 yuanes, es decir, 17.770 euros.