Cambio radical, BYD revoluciona la carga del coche eléctrico con un sistema del siglo XXII

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La Super e-Platform de BYD ataja uno de los principales problemas de loe V: recarga su batería igual de rápido que se llena un depósito de gasolina o diésel.
Para que el público general adopte el coche eléctrico todavía queda bastante tiempo, algo que es lógico si se ve desde el punto de vista del ciudadano de a pie, ya que un modelo de cero emisiones, hoy por hoy, presenta más inconvenientes que uno de combustión. Para que se de el cambio, la industria tiene que solventarlos y BYD acaba de dar un paso de gigante hacia tal fin.
Si se pregunta a un conductor sobre cuáles son los motivos por los que no se anima a dar el salto a un coche de baterías, seguramente esgrima argumentos como el precio (son más caros que los térmicos), la autonomía (es menor aunque cada vez son más amplias) y los tiempos de recarga (comparados con un repostaje son demasiado altos).
La marca china ha decidido, por el momento, atajar el último problema, algo que también hace que, de manera colateral, el segundo sea menos importante un sistema de recarga que parece venido del futuro o, al menos, será el estándar (o debería serlo) dentro de no mucho: la Super e-Platform.
A grandes rasgos se trata de un ecosistema del que forman parte la plataforma del coche, su sistema de propulsión, su batería y las estaciones de recarga, que consigue lo que hasta ahora era un imposible: que recargar el coche sea un proceso prácticamente tan rápido como rellenar un depósito de gasolina o de diésel.
Es algo que dejó más que claro Wang Chuanfu, Presidente y Director General de BYD Group, en el evento de presentación: “Para eliminar por completo la ansiedad por la carga de algunos usuarios, nuestro objetivo es hacer que la carga de los vehículos eléctricos sea tan rápida como repostar un coche de gasolina, logrando la paridad combustible-electricidad en cuanto a velocidad de carga”.
Y es que la denominada como “ansiedad por carga” es un hecho. Aunque no necesiten tantos kilómetros de autonomía, saber que el rango de acción de los eléctricos es finito y que no es tan fácil encontrar una estación de carga como una gasolinera es algo que suele pesar en los conductores de coches eléctricos.
Para eliminar este factor hay dos opciones. La primera es montar baterías cada vez más grandes, pesadas y costosas en los EV; lo que se traduce en modelos más caros y menos eficientes, aunque su alcance sea mayor.
La segunda es crear una arquitectura de carga tan rápida que el conductor pierda el miedo a ir a un punto a enchufar su vehículo. Ese es precisamente el enfoque de la Super e-Platform.
La plataforma alcanza una potencia máxima de carga de un megavatio (1.000 kW), lo que supone un nuevo estándar para vehículos de producción en serie muy superior a las cifras que manejan en la actualidad incluso los modelos más avanzados en este aspecto.
Gracias a ello se obtiene una velocidad de recarga de dos kilómetros de autonomía por segundo (la recarga más rápida del mundo), algo que se traduce en 400 km de autonomía extra en cinco minutos de carga.

De soportar tanta potencia se encarga la Flash Charging Battery, en cuyas especificaciones técnicas se habla de “un canal iónico desde el ánodo hasta el cátodo de la batería que permite alcanzar una corriente de carga máxima de 1.000 A y una tasa de recarga máxima de 10 C”. Esto es posible gracias a una nueva generación de chips de potencia de carburo de silicio (SiC) de grado automotriz con una tensión nominal de hasta 1.500 V.
Eso sí, para operar a estos niveles también es necesaria una infraestructura de carga que pueda funcionar a esta capacidad máxima. Para ello BYD ha anunciado que se ha desarrollado el primer sistema de terminal de carga ultrarrápida de megavatios con refrigeración líquida, que puede ofrecer una potencia máxima de 1.360 kW.
De hecho, ya se planea la construcción de más de 4.000 estaciones de este tipo en China, mientras que, utilizando la nueva tecnología de “carga dual” de la compañía, se podrá actualizar de manera instantánea la red existente de cargadores rápidos y supercargadores, por lo que su expansión será muy rápida.
Además de la mejora de los tiempos de recarga, la Super e-Platform también resultará en modelos eléctricos de un nivel de rendimiento superior.
La compañía ya ha anunciado que los primeros vehículos en emplearla serán los Han L y Tang L, los cuales, empleando un único motor, será capaces de desarrollar 789 CV de potencia (580 kW). El bloque podrá funcionar a regímenes de giro de hasta 30.000 rpm y ambos automóviles lograrán una velocidad máxima superior a los 300 km/h.
