Adiós a la fibra de carbono mítica en muchos de sus modelos, BMW lanza con un nuevo material para el futuro

BMW ha estado buscando nuevos compuestos naturales que ayuden a reemplazar la fibra de carbono en sus coches deportivos y de competición, y lo ha encontrado.
La fibra de carbono es un material ligero y resistente cuyo uso está muy extendido en el mundo de la alta competición. A nivel de coches de producción, es un compuesto empleado en modelos deportivos, por lo que sigue siendo muy exótico. Ahora, Europa quiere prohibir este material al considerarlo contaminante, y BMW tiene la solución para reemplazarlo en sus coches.
Europa está liderando una especie de carrera por lograr la eficiencia del transporte terrestre que cuenta, actualmente, con un solo competidor: la propia Europa. En los últimos años se han fijado objetivos cada vez más ambiciosos y difíciles de alcanzar, sobre todo en materia de emisiones de CO2, algo en lo que los fabricantes de coches están trabajando arduamente.
Iniciativas como la normativa CAFE, que iba a entrar en vigor en 2025, pero finalmente se ha retrasado a 2027; o la norma de emisiones Euro 7, que cada vez está más cerca de ser una realidad, suponen un desafío cada vez mayor para el sector automotriz.
La Comisión Europea quiso prohibir la fibra de carbono

Mientras que las marcas luchan por cumplir con las exigencias de la Unión Europea, desde Bruselas ponen en marcha otras medidas para seguir presionando a la industria en aras de lograr esa reducción de la contaminación en un sector cuya imagen históricamente ha estado asociada a la de los grandes contaminadores del mundo.
Acabar con el famoso polvo de frenos, tan perjudicial para la salud, o prohibir el uso de la fibra de carbono está en la agenda europea. En el caso del material ligero, un borrador de la Comisión Europea proponía prohibir su uso de forma progresiva a partir del año 2029, algo que, según argumentan, tiene que ver con su reciclaje y el riesgo que supone para la salud.
Al parecer, el problema con la fibra de carbono tiene lugar una vez este material ha llegado a su fase final del ciclo de vida. Según el borrador de la comisión, la fibra presenta riesgos en su reciclaje, ya que es perjudicial tanto si se inhala como si entra en contacto directo con la piel, algo que, afirman, complica más su tratamiento para reciclaje.
Para evitar esta situación, la Unión Europea quiso prohibir su uso a finales de esta década. Sin embargo, los fabricantes de coches han encontrado en este material un elemento clave para reducir el peso de los vehículos, ya sea en los coches de calle como en los de competición, donde cada kilo cuenta.
Por tanto, los informes presentados por marcas como Audi, BMW y Mercedes-AMG, así como las empresas aeronáuticas Airbus y Boeing, acabó con el desistimiento de Europa, que finalmente no aprobó la medida que pretendía acabar con la fibra de carbono a partir de finales de esta década.
Ante la amenaza de la prohibición, BMW mueve ficha

A pesar de lograr que la Comisión Europea no restrinja el uso de este material, en BMW han estado trabajando durante los últimos años para tratar de hallar una solución alternativa la fibra de carbono. Y parece que la han encontrado.
Según explicó la firma de Baviera hace unos días en un comunicado de prensa, este nuevo material ligero y resistente está fabricado a partir de lino. La marca lo define como compuestos de fibra natural, un elemento que “cumple incluso con los estrictos requisitos de las estructuras de techo e la homologación total de vehículos”.
Desarrollado en colaboración con la empresa suiza de tecnologías limpias Bcomp, la colaboración ha dado como resultado un compuesto a base de lino que ha permitido a la compañía alcanzar la madurez de producción en serie de compuestos de fibra natural. BMW Group participa en Bcomp a través de BMW i Ventures, su división de capital riesgo.
La construcción ligera ha sido durante mucho tiempo un campo de desarrollo crucial para la compañía, explica BMW, algo que ha llevado a descubrir los usos y aplicaciones de las fibras naturales con una huella de CO2 reducida en materiales compuestos. Este descubrimiento está respaldado por exámenes exhaustivos llevados a cabo en el mejor campo de pruebas, el automovilismo deportivo.
Un material ligero, resistente y natural ya probado en la alta competición

La primera vez que la marca empleó piezas de refuerzo fabricadas con compuestos de fibra natural fue en el año 2019, cuando la división BMW M Motorsport lo implementó en la Fórmula E.
Desde entonces, tal y como explica, se ha usado con éxito en el BMW M4 DTM y el BMW M4 GT4, coches donde se ha reemplazado las piezas de fibra de carbono reforzada con plástico (CFPR) por piezas de fibra natural a base de lino.
En los BMW M4 de competición, el nuevo material de fibra natural está presente en componentes como el capó, las puertas o el alerón trasero. Dicen que es tan ligero y resistente como la fibra de carbono y que cuenta con un patrón distintivo que le confiere un aspecto único, por lo que en el futuro será fácilmente diferenciable de la fibra de carbono.
La marca también argumenta con ejemplos que reemplazar piezas fabricadas de tela sintética por otras a base de tela natural aporta importantes beneficios en términos de reducción de emisiones contaminantes durante el proceso de fabricación, así como claras ventajas una vez acaba su vida útil.
“El cambio de compuestos de fibra de carbono por compuestos de fibra natural en el techo de la cartera de productos de próxima generación de BMW Group supone una reducción de CO2 de alrededor del 40% en la producción, además de consideraciones adicionales al final de su vida útil”, señala el fabricante alemán.
En BMW están convencidos de que pueden llevar este nuevo compuesto natural a los coches de próxima generación. “Nos complace confirmar la madurez de estos materiales en la producción en serie, un avance que logramos con nuestro socio oficial de BMW M Motorsport, Bcomp. Esperamos con interés su uso en futuras gamas de productos BMW M”, ha asegurado Franciscus van Meel, CEO de BMW M GmbH.

