El control de las emisiones va más allá de lo que sale por el tubo de escape. También los frenos son un problema. Y Brembo tiene la solución

La tecnología sigue avanzando y Brembo acaba de presentar los novedosos discos de freno Greentell que reducen el volumen del temido y contaminante polvo de frenos.

A medida que avanza la electrificación del sector del automóvil, se reduce la cantidad de partículas contaminantes que salen de los tubos de escape de los coches nuevos. Sin embargo, el transporte por carretera aún está lejos de ser totalmente limpio por componentes como los frenos, un problema que no se resuelve de momento ni con la llegada de los coches eléctricos.

Seguramente ya te habrás fijado en que las llantas de tu coche van adquiriendo un tono negruzco a medida que vas acumulando kilómetros después limpiarlas. El acabado reluciente de tus ruedas no suele durar mucho, de hecho, y basta con un poco de conducción para que aparezcan estos restos de lo que parece ser un polvo muy oscuro, casi negro.

Polvo de freno, el enemigo silencioso para la salud

Este polvo en cuestión no proviene ni del pavimiento ni de los neumáticos. Su origen está en los frenos y es tan perjudicial para la salud como lo son los gases de escape que producen los motores de combustión interna.

El polvo en cuestión proviene de los frenos, concretamente de la fricción entre las pastillas y los discos cuando frenas. Se trata de un residuo fino compuesto por restos de metales pesados y fibras procedentes tanto de las pastillas como de los discos en cuestión. 

El polvo de freno es peligroso para la salud, especialmente para el sistema respiratorio. Su inhalación puede provocar inflamación pulmonar, riesgo infecciones e incluso enfermedades crónicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. 

Por eso, la Comisión Europea hace años que trabaja para reducir la emisión de este contaminante y la normativa de emisiones Euro 7 que entrará en vigor el año que viene establece un límite de 7 mg/km de polvo de freno, reduciéndolo a 3 mg/km para el año 2035

Además, la nueva norma permitirá a los coches eléctricos registrar niveles más altos de emisiones de polvo de freno al considerar que la frenada regenerativa que equipa este tipo de vehículos implica un menor uso de los frenos tradicionales.

Brembo ha desarrollado la solución para cumplir con la norma Euro 7

Para los coches que no se beneficien de esta permisividad por parte de Europa, Brembo tiene la solución. Se llama Greentell, un nombre que proviene de la combinación de los términos en inglés “Green” (Verde) e “Intelligent” (Inteligente).

Se trata de una tecnología que se basa en la Deposición Láser de Metal (LMD, por sus siglas en inglés), una forma novedosa de fabricación aditiva en la que se calientan metales en polvo mediante un láser y se pulverizan sobre una superficie metálica.

De este modo, el prestigioso fabricante de frenos utiliza LMD para recubrir la superficie de sus discos con una aleación patentada de la que no se han revelado los detalles. Brembo aplica una capa de esta aleación después del proceso de mecanizado del disco de freno y vuelve a aplicarla antes del acabado final.

Según el fabricante, los resultados son sorprendentes. En la prueba realizada bajo los estándares de frenado del ciclo WLTP, Brembo afirma que consiguió una reducción del 90% en las emisiones de polvo de frenado gracias a su sistema Greentell. Además, la aplicación de este tratamiento tan solo implica un leve aumento de tiempo en el proceso de fabricación de los discos.

Mismo rendimiento, menos emisiones

Por otro lado, esta solución no afecta a las prestaciones del sistema de frenos. Brembo asegura que sus discos Greentell ofrecen la misma potencia de frenado que los discos convencionales, además de que el recubrimiento ha sido testado para que no se desprenda en condiciones de frío o salinidad.

Tampoco parece que vaya a afectar a la capacidad de refrigeración de los discos, a pesar de que Brembo no aplicará este tratamiento en discos ranurados y perforados. Cabe mencionar que la ingeniería detrás de los discos ha permitido que estos logren un gran poder de refrigeración incluso cuando son discos lisos.

Este es, sin lugar a dudas, un importante avance que ayudará a los fabricantes de coches a cumplir con los exigentes requisitos que engloba la nueva norma de emisiones Euro 7, una normativa que alterará por completo los límites con los que pueden maniobrar las marcas en la actualidad, tanto a nivel de emisiones en sus motores térmicos como en la de los frenos.

Queda por ver en qué coches se instala esta novedosa tecnología desarrollada por Brembo. La lógica dice que primero estarán disponibles en modelos de más alta gama, aunque es inevitable que acaben llegando versiones para coches normales, especialmente si los fabricantes se sienten ahogados en algún momento por los requisitos medioambientales en Europa.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España