Las diferencias entre el nuevo motor Turbo 100 de Stellantis y el 1.2 PureTech, adiós a la correa de distribución

Motor Turbo 100 de Stellantis
Motor Turbo 100 de Stellantis

Stellantis ha lanzado un nuevo motor, el Turbo 100, para reemplazar al anterior 1.2 PureTech y que estará en modelos como el Peugeot 208, el Opel Corsa o el Citroën C3.

Durante años, el motor 1.2 PureTech ha sido una de las mecánicas más importantes de Stellantis. La gran apuesta del, por entonces Grupo PSA llegó a convertirse en un auténtico superventas y estuvo disponible en multitud de modelos de marcas como Peugeot, Citroën, DS, Opel. Sin embargo, lo que parecía ser la fórmula del éxito a nivel mecánico se convirtió en uno de los motores más polémicos de la industria por sus conocidos problemas, especialmente los relacionados con la correa de distribución bañada en aceite. Ahora, la compañía presenta su reemplazo, el nuevo motor Turbo 100.

Stellantis presentó hace unas semanas una evolución del 1.2 PureTech desarrollada con el objetivo de mantener las virtudes del anterior propulsor, pero corrigiendo todos aquellos aspectos que habían dañado su reputación. El fabricante insiste que el nuevo Turbo 100 es una profunda revisión técnica que afecta a casi todos los elementos críticos del motor.

¿En qué mejora el motor Turbo 100 respecto al 1.2 PureTech?

El nuevo Turbo 100 mantiene la arquitectura de tres cilindros y 1.2 litros de cilindrada utilizada por su predecesor, así como la sobrealimentación mediante turbocompresor, pero introduce numerosas modificaciones destinadas a aumentar la fiabilidad, reducir el desgaste y disminuir los costes de mantenimiento.

La diferencia más importante respecto al conocido 1.2 PureTech está en el sistema de distribución. El anterior motor utilizaba una correa dentada bañada en aceite, una solución que sobre el papel permitía reducir fricciones y mejorar la eficiencia, pero que con el paso de los años terminó demostrando importantes inconvenientes.

En determinadas condiciones, la correa podía degradarse antes de tiempo, desprendiendo partículas que contaminaban el aceite y llegando incluso a comprometer los conductos de lubricación del motor. Para eliminar este punto débil, Stellantis ha abandonado completamente ese diseño en su nuevo propulsor.

El nuevo Turbo 100 utiliza una cadena de distribución, una solución más robusta y duradera, eliminando de raíz el problema que más preocupaba a los propietarios del PureTech. Según Stellantis, la cadena ha sido “diseñada para ser silenciosa, con baja fricción y sin mantenimiento durante toda la vida útil del vehículo”.

Por otro lado, los ingenieros también han rediseñado el circuito de lubricación incorporando un nuevo separador de aceite y optimizando el flujo del lubricante por el interior del motor. Según la compañía, estas modificaciones permiten reducir el desgaste interno hasta en un 80%.

Otro aspecto que ha recibido una importante actualización es el refinamiento mecánico. Los motores tricilíndricos suelen generar más vibraciones que un cuatro cilindros debido a su propia arquitectura. Para minimizar este inconveniente, el Turbo 100 incorpora un nuevo eje de equilibrado específicamente desarrollado para neutralizar esas vibraciones, consiguiendo un nivel de confort acústico y de funcionamiento comparable al de un motor de cuatro cilindros.

A nivel de prestaciones apenas hay cambios respecto al anterior PureTech de acceso a la gama. El nuevo motor desarrolla 100 CV de potencia y 205 Nm de par máximo, suficientes para mantener unas cifras de consumo y emisiones competitivas dentro del segmento de los utilitarios y SUV compactos. Se combina con una caja de cambios manual de seis velocidades y ha sido adaptado para cumplir con la normativa Euro 7.

Fiabilidad respaldada por una garantía con cobertura ampliada

La validación del nuevo propulsor también ha sido mucho más exigente que en generaciones anteriores. Stellantis asegura que el Turbo 100 ha superado más de 30.000 horas de ensayos en banco y ha recorrido más de 3 millones de kilómetros en condiciones reales antes de su lanzamiento comercial. Todo ello con el objetivo de garantizar su fiabilidad.

Esa confianza se traslada también al apartado comercial. El fabricante respalda esta mecánica mediante programas específicos, como Peugeot Care, que ofrece una garantía de hasta ocho años o 160.000 kilómetros, una cobertura que también sirve como declaración de intenciones después de la complicada imagen que dejó el anterior PureTech.

Además, el mantenimiento se simplifica con revisiones principales cada 2 años o 25.000 kilómetros y una inspección intermedia anual, reduciendo así el coste de utilización para el propietario.

Aunque el 1.2 PureTech fue un motor muy avanzado cuando debutó a principios de la pasada década, con inyección directa, turboalimentación y unas cifras de consumo que marcaron el camino del downsizing europeo, el paso del tiempo terminó evidenciando algunos errores de diseño que acabaron eclipsando sus muchas virtudes.

Por el momento, el nuevo motor Turbo 100 ya está disponible en España en los modelos Peugeot 208 y Peugeot 2008, aunque su implantación será progresiva dentro de la gama del fabricante francés y previsiblemente acabará extendiéndose a otros modelos de Stellantis, incluyendo productos de Citroën, Opel, DS, Fiat, Jeep y Alfa Romeo.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España