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5 cosas que desaparecerán de los coches de 2025

5 cosas que desaparecerán de los coches de 2025

Raúl Toledano

16/05/2016 - 11:32

¿Serán los coches de 2025 tan parecidos como los actuales? Seguro que te has hecho esa pregunta en alguna ocasión. La respuesta es que no habrá un coche volador, pero sí algunas tecnologías que ya se ven en prototipos, implementadas en automóviles de producción en serie.

Es un tema de debate recurrente, ¿cómo será el coche del futuro? Será distinto al actual, eso seguro, ¿pero cuánto? En una industria pesada como la del automóvil, los cambios son progresivos, así que no esperes que tú coche venga a recogerte a casa y te sientes en las plazas delanteras (sin volante) a mandar tus primeros correos del día mientras él, por tierra, mar o aire, te lleva a la oficina sin aquellos estresantes atascos que te provocaban dolor de cabeza en el año 2015.



2025 no será así, pero sí habrá coches con elementos nuevos y otros que conocíamos hasta ahora que desaparecerán como consecuencia de las nuevas tecnologías. Sin ir más lejos, los retrovisores exteriores tal y como los conocemos dejarán de existir y serán sustituidos por pequeñas cámaras, que, además de más seguridad, asegurarán mejoras aerodinámicas y  también a la hora de maniobrar en espacios reducidos. El BMW i8 Mirrorless, ya las monta.



Por su parte, los sistemas de navegación de fábrica dejarán paso al GPS de nuestros móviles. ¿Os acordáis cuando llevábamos los móviles y los reproductores MP3 por separados? Pues algo parecido ocurrirá en 2025 con los coches y los navegadores: los móviles incluirán sistemas GPS tan avanzados que, gracias a la conectividad con el automóvil, será más cómodo, sencillo y seguro proyectarlo en el sistema de infotainmment del vehículo.



Adiós al USB. Las conexiones por cable dentro del coche pasarán a mejor vida en 2025. El bluetooth, ya de serie incluso en automóviles de gama baja, tomará el relevo. Junto a las funciones ya conocidas del bluetooth, como las llamadas telefónicas o la reproducción de audio, las futuras conexiones inalámbricas abrirán un mundo nuevo de posibilidades con el smartphone -otra vez más- como eje de la transformación.



Por el contrario, el WiFi no tendrá un camino tan plácido en el sector del automóvil, y lo que parecía una revolución se puede quedar en algo residual para el coche de 2025. Y es que, aunque poder tener internet en el automóvil puede ser muy provechoso, los estudios realizados por las marcas avanzan que los usuarios que ya disfrutan de él en sus vehículos ven más inconvenientes que ventajas. La seguridad, los sobrecostes, o la falta de conexión en viajes largos, hacen pensar que el WiFi tendrá una vida corta en el automóvil.



Por último, no me quiero olvidar de las pantallas táctiles que ya abundan en el coche actual. La industria parece haber tomado los estándares del sector del móvil, y las denominadas “touchsecreens” se imponen. Sin embargo, muchos nos hemos quejado que tanta digitalización no es compatible con la seguridad cuando uno va conduciendo. Si bien ha servido para mejorar la organización del tablero de mandos gracias a la reducción en el número de botones, las marcas ya trabajan en un coche para 2025 más equilibrado, es decir, donde botones y pantallas digitales convivan en armonía con un mando de gestión central al estilo iDrive de BMW.

Fuente: Carbuzz

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Raúl Toledano

Colaborador

Raúl Toledano, nacido en Madrid el 9 de abril de 1984, es licenciado en Periodismo.

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