Ya he probado el Kia Picanto 1.0 GDI, y puedo decirlo: “este coche tan pequeño ya no es una ganga, pero es tu compañero ideal para el día a día”

Kia Picanto: pequeño, pero con empaqque.
Kia Picanto: pequeño, pero con empaqque.

El Kia Picanto parte de algo más de 17.000 euros, casi como un Volkswagen Golf básico hace diez años. Pero esta prueba deja claro que el modelo de acceso a la gama Kia, ligeramente mejorado, sigue siendo una compra recomendable.

Para nuestra prueba, el pequeño modelo coreano, de apenas 3,61 metros de longitud, se presenta en el acabado GT-Line, el de aspecto más deportivo. En este caso, el precio de nuestro Kia Picanto parte de algo más de 20.000 euros. Es una cantidad considerable para un coche equipado con un motor atmosférico de tres cilindros y 68 CV, una mecánica que está lejos de lo que hoy se considera actual. Sin embargo, este propulsor, al prescindir de turbocompresor e intercooler, goza de fama por su robustez y durabilidad. Quien pueda renunciar a una buena capacidad de aceleración estará invirtiendo en un coche pensado para durar con este Kia.

Traducido a cifras: para acelerar de 0 a 100 hacen falta 14,6 segundos. Recuperar de 60 a 100 km/h en cuarta requiere al menos 14 segundos, mientras que en quinta la maniobra se alarga hasta los 21,1 segundos. Si se pretende acelerar desde 80 km/h en la marcha más larga hasta alcanzar los 120 km/h, el cronómetro marca 25,2 segundos. Está claro que el Picanto no destaca precisamente por su capacidad de recuperación.

Lo mejor es su caja manual: divertida de manejar y, además, ahorras gasolina

Mientras tanto, el conductor maneja con facilidad la palanca del cambio manual, que se desplaza con suavidad entre las distintas marchas. Esto permite cambios rápidos en ciudad y evita el mayor desgaste que pueden sufrir las versiones con cambio manual automatizado (AMT), donde es la electrónica la que determina el punto de fricción del embrague.

También en consumo la caja manual resulta ligeramente más favorable. Según nuestras mediciones, el tricilíndrico registró un consumo medio de 6,0 litros cada 100 kilómetros en el ciclo mixto de AUTO BILD, utilizando el depósito de 35 litros. No es una cifra brillante, pero permite recorrer unos 583 kilómetros antes de volver a repostar.

En marcha va mejor que la media, pero con pecadillos inevitables en esta categoría

Es de agradecer que los abundantes plásticos duros del interior estén bien ensamblados y apenas generen ruidos molestos, incluso al circular sobre adoquines o carreteras en mal estado. Y eso a pesar de que la suspensión convencional, con esquema MacPherson delante y eje torsional detrás, transmite con bastante claridad las irregularidades del asfalto al habitáculo.

La dirección no es especialmente comunicativa y no consigue que el conductor sienta una conexión total con el coche en cada curva. Aun así, gracias a una buena tracción, guía al vehículo con precisión. Sorprende el amplio diámetro de giro, de once metros, una cifra elevada para un coche de este tamaño. Algo parecido ocurre con la distancia de frenado: 38 metros con los discos calientes, una medida obtenida tras varias frenadas consecutivas sin que apareciera fatiga en el sistema.

¿Sirve el Kia Picanto para viajar?

En trayectos largos, los asientos deportivos del acabado GT-Line —uno de sus puntos fuertes— ofrecen una sujeción lateral correcta y mantienen un buen nivel de confort incluso después de muchos kilómetros. Solo los conductores de mayor estatura pueden encontrar problemas debido al escaso espacio longitudinal de los asientos, que limita la distancia respecto a los pedales. En conjunto, las plazas delanteras resultan correctas para personas de cualquier talla. En cambio, las traseras son bastante estrechas y no invitan a permanecer demasiado tiempo en ellas.

El maletero ofrece los habituales 255 litros de capacidad con los respaldos traseros en posición normal. Si se abaten por completo, el volumen aumenta hasta los 1.010 litros.

Un puesto de conducción casi de coche grande

El Picanto ofrece un cockpit claro e intuitivo gracias a los mandos físicos. El interior está bien ensamblado y apenas produce ruidos incluso al circular sobre adoquines, aunque el uso de plásticos duros es abundante.

La pantalla central, de 8 pulgadas, no destaca por su tamaño. Sin embargo, gracias a la conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, ofrece todo lo necesario.

El climatizador automático de manejo manual y los numerosos asistentes a la conducción de este acabado, como el sistema de alerta de colisión frontal con función de giro, el asistente activo de ángulo muerto, la alerta de tráfico cruzado trasero con frenada automática de emergencia y los seis airbags, justifican de alguna manera pagar algo más de 20.000 euros por un coche tan escueto en tamaño. Todos los Picanto cuentan además con siete años de garantía.

Conclusión

La regla de "coche pequeño, precio pequeño" dejó de cumplirse hace tiempo. También el Kia Picanto está lejos de ser una ganga si se tiene en cuenta su tamaño y su veterana mecánica. Sin embargo, ofrece fiabilidad y una garantía muy extensa. En conjunto, reúne argumentos para convertirse en un compañero de viaje durante muchos años.

Valoración

Nota 8

Lo mejor

Bien equipado, ágil en ciudad, ciertas capacidades para salir a carretera, puesto de conducción confortable. 

Lo peor

Precio algo elevado para un coche de este tamaño, mucho plástico duro en el interior, prestaciones en carretera algo justas.

Más información sobre:

KIA Picanto

VERSIONES

Picanto

NOTA7

VER PRUEBA

Hemos probado el nuevo Kia Picanto 2024, un pequeño urbano que lleva más de dos décadas entre nosotros. Ahora llega con una nueva imagen y dos motorizaciones.