Test de los 100.000 km del Cupra Formentor VZ: demostramos si el SUV compacto deportivo español aguanta la prueba más dura que existe

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Un todocamino del segmento C con ambiciones deportivas como el Cupra Formentos VZ está pensado para ofrecer un gran placer de conducción tanto en el día a día como en conducción al límite. En este test de larga duración el coche español demuestra de lo que realmente es capaz y cómo de resistente es.
Si la fiabilidad es algo clave para ti a la hora de comprar un coche, nada mejor que descubrir en qué estado se encuentra después de realizar la prueba más dura que existe, el test de los 100.000 km de AUTO BILD. En este caso, analizamos el Cupra Formentor VZ.
Hace ya casi tres años que el Formentor VZ 2.0 TSI 4Drive se incorporó a la flota de pruebas de resistencia de AUTO BILD. Desde entonces, no solo ha pasado el tiempo, sino los kilómetros. En concreto, el modelo español ha recorrido 104.466 km.
Entre los conductores amantes de la conducción deportiva, este SUV de 310 CV se ha ganado un hueco en su corazón. Al menos eso es lo que se desprende de las anotaciones en nuestro libro de ruta: "gran placer de conducción", "va a una velocidad de locos" o "se comporta muy bien".
Y es que los 310 CV y los 400 Nm de par máximo tiran con fuerza de la tracción total: una combinación que garantiza el placer de conducción y, al mismo tiempo, energía suficiente para el día a día.
En cifras concretas, esto significa que, según nuestras mediciones, el Formentor VZ 2.0 TSI alcanza los 100 km/h en 4,9 segundos, acelera hasta los 200 km/h en 20,1 segundos y podría llegar incluso a los 250 km/h. Así que apenas ha tenido rivales en los tramos sin limitación de las autopistas alemanas.
Lo que más nos ha gustado: el motor
El motor de cuatro cilindros y dos litros nos ha enamorado, porque se muestra siempre enérgico y alerta. Sobre todo al reducir de marcha mediante las levas del volante, el TSI se muestra voraz, metiendo las marchas con un ligero aumento de revoluciones, si vas en el modo Cupra del Cupra Drive Profile.
Todo ello se acompañaba de "magníficos rugidos de los tubos de escape", como lo describió uno de nuestros compañeros. Lo que entonces aún no sabía es que DEKRA detectó al final de la prueba de resistencia una incipiente corrosión superficial en los tubos de escape.
Pero no todo fueron piropos para el Formentor. Hubo quien dijo: "Si te pasas de alegría con el pie derecho, lo pagas en la gasolinera, porque el gasto se eleva por encima de los 13 litros". En condiciones de conducción moderada, hemos medido un consumo mixto de 9,8 litros, que no está mal para la potencia de este motor.
¿Qué fallos hemos detectado?
Por otro lado, DEKRA también detectó algunas anomalías menores en el sistema de transmisión. Por ejemplo, el árbol de levas presentaba marcas de desgaste de diversa intensidad.
Además, el recubrimiento de los pistones se había desgastado parcialmente. Y a esto se sumaba la acumulación de carbonilla en los vástagos de las válvulas de admisión.
Pero suena más dramático de lo que es, porque se trata de signos típicos de desgaste que reflejan los diferentes perfiles de conducción de cada conductor en este test: mientras que algunos compañeros de viaje aprovecharon al máximo la aceleración a fondo y generaron, en consecuencia, una elevada carga térmica, otros se desplazaron principalmente en trayectos cortos, lo que no resulta ideal para alcanzar la temperatura de funcionamiento necesaria.
No obstante, hay que destacar el confort de viaje del que es capaz de ofrecer este coche. Uno de nuestros compañeros lo expresó así tras un viaje al Tirol: "Hemos devorado kilómetros de autopista con soltura y hemos bailado con gusto el vals de la nieve en las montañas".
Por el contrario, hubo críticas recurrentes sobre el maletero: "Con cuatro personas, el cofre de techo es imprescindible. El maletero apenas tiene 420 litros de capacidad y para colocar las maletas hay que ser un experto en el Tetris".
No es de extrañar: a pesar de su aspecto de SUV, el Formentor, que mide 4,45 metros de largo, se basa en la plataforma MQB y, por lo tanto, está técnicamente muy relacionado con el Seat León.
Eso sí, los asientos deportivos convencieron a la mayoría. Los amantes de las curvas elogiaron su excelente apoyo lateral y los conductores de largas distancias, la comodidad. Sin embargo, hubo críticas a su débil soporte lumbar, ajustable solo manualmente, que según algunos resultó "totalmente ineficaz".
Aparte de eso, la tapicería muestra una durabilidad impresionante. Incluso después de más de 100.000 km, no se aprecian desgastes ni daños significativos. Lo mismo se aplica al interior en su conjunto: las manillas de las puertas, los mandos y el volante de cuero parecen usados, pero en absoluto desgastados.
Así lo confirmó también el equipo de DEKRA. Según el informe de inspección, solo la alfombrilla del lado del conductor presentaba "hilos sueltos en el ribete y un inicio de desprendimiento". Sinceramente: un detalle sin importancia. Las alfombrillas se pueden cambiar.
En cambio, la crítica al sistema de infoentretenimiento tiene mucho más peso: "Este sistema multimedia es de la fase más oscura de Cariad. Me pregunto qué frikis desconectados de la realidad se han inventado este menú. Esos símbolos crípticos y totalmente incomprensibles".
Nuestra compañera Conny fue aún más clara y calificó el control del volumen y la climatización mediante el mismo deslizador como "un rollo". "El control por voz y la pantalla táctil respondían con lentitud", apuntó otro de nuestros conductores.
Al menos, la integración con el teléfono funcionó de forma fiable. La conectividad con Apple o Google, así como la reproducción de música a través de este excelente sistema de sonido, funcionaban sin problemas.
El Cupra Formentor VZ 2.0 TSI 4Drive con DSG de 7 velocidades no era precisamente una ganga. El precio base era de 51.310 euros. Con extras como los faros Matrix LED, PreCrash Assist, airbags adicionales y la pintura metalizada, el precio ascendió a 55.187 euros. Por eso es interesante fijarse en la depreciación, porque tras tres años y más de 104.000 km retiene mucho valor.
Según DEKRA, hay que estar atento a una posible corrosión, pero salvo eso hay pocos motivos para no comprarlo. En palabras de uno de nuestros probadores: "El Cupra lleva cobre, pero se merece el oro".
A tener en cuenta
DISTRIBUCIÓN: funciona mediante una cadena y tiene dos árboles de levas en cabeza. Las cadenas, los patines y los tensores no presentaban anomalías.
CARROCERÍA: muestra signos incipientes de corrosión en varios puntos, especialmente en las bisagras del capó y en los pernos de fijación. Los huecos están bien conservados.
EJES: Todas las articulaciones y casquillos se encuentran en buen estado. En el cuerpo del eje trasero ya se aprecia un inicio de corrosión en la superficie y en las soldaduras.
ASIENTOS: han superado de forma satisfactoria la prueba de resistencia. Pese a los cambios constantes de pasajeros y conductores, no presentan anomalías.
CIGÜEÑAL: todas las piezas se encuentran en buen estado tras el desmontaje. Tanto los cojinetes como los pistones y los cilindros cumplen perfectamente con las dimensiones recomendadas.
ÁRBOLES DE LEVAS: no presentan anomalías en los cojinetes ni en los rodamientos. Las palancas de arrastre de los rodillos muestran ligeras marcas de desgaste de diversa intensidad.
¿Comprar o no comprar?
Debido a su equipamiento, es un modelo caro, pero en cuanto a sensaciones al volante, vale cada céntimo. Los entendidos con recursos económicos suficientes, no lo deberían dudar.
Valoración
Nota 9,8
El Cupra Formentor VZ destaca por su dinámica de conducción, su personalidad y su aptitud para el uso diario. Las deficiencias en el sistema de infoentretenimiento y algunos pequeños signos de desgaste no empañan, pese a todo, la excelente impresión general que nos ha dejado.
Lo mejor
Lo peor



