Rosalía se pasea con un coche sin Etiqueta ECO por Madrid Central, estas son todas las multas a las que se enfrenta

La famosa cantante Rosalía se presentó ayer en la plaza de Callao de Madrid con un coche sin etiqueta ambiental de la DGT. ¿Pueden multarla?
El ruido todavía es fuerte en redes sociales después de que anoche Rosalía, la famosa cantante barcelonesa, hiciera acto de presencia en la plaza de Callao de Madrid para presentar su nuevo disco, Lux, que llegará el próximo 7 de noviembre. Lo llamativo no es que la artista estuviera allí, sino la forma en la que llegó, ya que lo hizo con un coche sin Etiqueta ECO a través de Madrid Central.
Por todos es sabido que las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) son áreas de protección ambiental donde los coches considerados más contaminantes tienen vetado o restringido a unas horas concretas el acceso y la circulación por las calles de su interior.
Las ZBE de Madrid son las más avanzadas de España en cuanto a restricciones se refiere. No todos los vehículos pueden acceder libremente, y mucho menos los que no cuentan con una etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT), a no ser que cumplan con unos requisitos específicos.
Las Zonas de Bajas Emisiones no perdonan
Los que incumplen las normas se exponen a una multa. Y no es fácil esquivar esas sanciones impuestas por el Ayuntamiento de Madrid, ya que los accesos a las Zonas de Bajas Emisiones de la ciudad están controlados por un sistema de cámaras que permite detectar a los infractores para emitir la correspondiente denuncia.
De hecho, estas cámaras y la normativa que regula el acceso y el estacionamiento en las ZBE se han convertido en una importante fuente de ingresos para las arcas municipales, por lo que cualquiera que decida adentrarse en alguna de estas tres áreas sin cumplir con las normas establecidas, va a recibir una denuncia más pronto que tarde.
Y esto incluye tanto a famosos como a los ciudadanos anónimos. Por tanto, Rosalía podría ser denunciada por el consistorio madrileño por acceder a la ZBE de Madrid Central con un coche que no cuenta con un distintivo ambiental de la DGT que lo habilite para entrar y circular por sus calles.
Ayer, unos minutos antes de las 10 de la noche, los presentes en la plaza de Callao de Madrid fueron testigos de la llegada de Rosalía. La cantante se personó en el turístico lugar al volante de un deportivo japonés muy querido por la comunidad, un coche que sorprende tanto por ser el elegido por la artista como por verlo circulando en cualquier lugar de España.
El coche en el que llegó Rosalía a la plaza de Callao

Hablamos del Nissan GT-R. Y no cualquiera, sino de un Nissan Skyline GT-R de la generación R33. Este modelo llegó al mercado en a principios del año 1995. La compañía japonesa había presentado un prototipo inicial en el Salón del Automóvil de Tokio de 1993 y, dos años más tarde, presentó al que fue el reemplazo generacional del Skyline GT-R R32, también conocido como ‘Godzilla’.
El R33 conservaba la mayoría de atributos del R32, pero era más un gran turismo que un deportivo como lo fue su predecesor. Creció hasta los 4,72 metros de largo y eso provocó que aumentara su peso hasta los 1.530 kilos. Sin embargo, Nissan recurrió a la fórmula que tan buenos resultados le había dado con el R32.
Se trata de su chasis y sistema de propulsión. En concreto, los ingenieros de la compañía japonesa volvieron a confiar en el glorioso motor RB26DETT, una mecánica de seis cilindros en línea biturbo de 2.6 litros con 24 válvulas y una potencia de 280 CV que, junto al par motor de 368 Nm, eran gobernados por una caja de cambios manual de cinco velocidades y un sistema de tracción total ATTESA E-TS.
El GT-R R33 podía pasar de 0 a 100 km/h en unos 5 segundos y anunciaba una velocidad máxima de 250 km/h. A esto hay que sumar que es un vehículo altamente potenciable, con un motor que puede superar incluso los 1.000 CV de potencia con una serie de modificaciones, por lo que es un coche muy cotizado en el mundo de las preparaciones, más aún ahora que es ya un clásico de culto.
¿Hay multa?
Y que este fuera el coche en el que llegó Rosalía anoche a la plaza de Callao en Madrid es realmente sorprendente. La unidad que conducía la cantante está terminada en blanco y tiene una serie de modificaciones, como unas nuevas llantas y un volante de carreras.
Lo que no tienes etiqueta ambiental de la DGT. Y es que al tratarse de un coche que estuvo a la venta entre 1995 y 1998, no cumple con los requisitos para obtener la etiqueta B, es decir, aquella reservada a coches de gasolina posteriores a 2001.
Por tanto, Rosalía se expone a una multa de 200 euros (100 euros por pronto pago) por acceder a la ZBE de Madrid Central con un coche sin etiqueta ambiental. Queda por ver si la cantante había pedido algún permiso al ayuntamiento, en cuyo caso estaría exenta de dicha denuncia.
