Porsche ha patentado el que podría ser el mejor motor de la Historia, un W18 que podría dejar mal hasta el mismísimo W16 de Bugatti

¡Adiós downsizing! Porsche ha patentado un motor W18 con tres bancadas de seis cilindros cada una. Podría montarse en el próximo hiperdeportivo de la marca.
Porsche vive tiempos difíciles, con una caída del 95,7% en los ingresos, debido a la escasez de ventas de coches eléctricos en los principales mercados. Pese a ello, acaba de patentar el que podría ser el mejor motor de la Historia, al menos de la marca: nada menos que un W18 que levanta las cejas al más incrédulo.
En realidad, no sólo en Porsche las aguas bajan turbias. También en muchos otros fabricantes y, en general, en toda la industria europea que ya acusa las consecuencias de las políticas (suicidas) climáticas de la Unión Europea.
La crisis es especialmente dura en Alemania. Otra marca local como Mercedes ha anunciado hoy una caída interanual del 31% en sus beneficios del tercer trimestre, mientras lucha contra sus débiles ventas en China y los aranceles a sus exportaciones a Estados Unidos.
Pese a los negros nubarrones que cubren el sector de la automoción, los fabricantes continúan desarrollando proyectos interesantes como el que hemos conocido de Porsche. En Zuffenhausen han patentado un motor de 18 cilindros en W que podría animar un futuro hiperdeportivo, aunque aún no hay nada confirmado.
Porsche patenta un motor W18

Este movimiento de Porsche demuestra que no es verdad que los motores de combustión tengan fecha de caducidad en favor del coche eléctrico.
Según ha informado WIPO , el propulsor presenta una configuración tan extraña como compleja. 18 cilindros dispuestos en un ángulo de 60 grados y en tres bancos de seis cilindros cada uno.
Cada bancada cuenta con su propio sistema de admisión y escape para reducir la fricción del aire y las pérdidas de calor. Mientras, el sistema de escape adopta una arquitectura 6 en 2 en 1 para optimizar el flujo de gases.
Pero no acaba aquí la cosa: cada banco puede tener su propio turbocompresor, para un total de tres turbos. Una configuración triturbo construida para máxima potencia, eficiencia y respuesta.
Una de las claves del diseño del motor W18 es la ubicación de los colectores de escape alejados de las tomas de admisión, lo que permite reducir la temperatura del aire, mejorando así la eficiente y respuesta del motor.
Los ingenieros de Porsche afirman que esta configuración podría aumentar el rendimiento sin necesidad de incrementar la cilindrada, aunque, todavía no ha ofrecido detalles sobre cubicaje ni potencia.
Por otro lado, según la patente, el diseño del motor permite configuraciones más pequeñas, con menos cilindros, dependiendo de la aplicación.
Podría dejar atrás al W16 de Bugatti
Por el momento, Porsche no ha confirmado la producción de este nuevo motor W18, pero el hecho de haber presentado la patente nos permite soñar con verlo montado en un modelo de producción, quizá en su próximo hiperdeportivo, el sucesor del 918 Spyder o, incluso, el SUV Porsche K1.
La patente del motor W18 de Porsche coincide con una época en la que las marcas tienden a hacer mecánicas más compactas, con poca cilindrada. De hecho, hasta los motores de 12 cilindros están en peligro de extinción.
La primera en salirse del redil fue Bugatti, con su nuevo motor V16 que utiliza en el Tourbillon, aunque va acompañado de otro motor eléctrico para hacer una configuración híbrida enchufable. Ahora Porsche sorprende con este motor W18 que supera al W16 que emplearon en Molsheim en sus anteriores modelos.
Un antecedente del W18 de Bugatti
Por muy sorprendente que pueda parecer desarrollar un motor W18 en estos tiempos, lo cierto es que no es la primera vez que ocurre en el seno del Grupo Volkswagen.
En 1998, Bugatti entró en el conglomerado alemán, después de verse obligada a cerrar en 1995. Con la inyección de capital, la compañía tenía músculo para desarrollar nuevos modelos. En concreto, trabajó con un prototipo muy especial junto con Italdeisgn, el EB 118 presentado en el Salón de París de.
Un año más tarde, Bugatti hizo una versión de cuatro puertas, denominada EB 218. Era una espectacular berlina con más de 5 metros de longitud que albergaba bajo el capó un motor W18, compuesto por tres bancadas de seis cilindros en línea con una separación de 60 grados entre ellas, tres culatas, 72 válvulas (cuatro por cilindro) y una cilindrada de 6.255 centímetros cúbicos.
Este motor atmosférico desarrollaba 555 CV y un par motor de 650 Nm disponibles a las 4.000 rpm. Se asociaba a una transmisión automática de cinco relaciones y a un sistema de tracción total que permitían hacer el 0 a 100 km/h en 5 segundos y alcanzar una velocidad máxima teórica de 330 km/h.
Sin embargo, un problema con la refrigeración evitó que este W18 llegase a producción. Concretamente, el problema estaba en la distribución de las tomas de admisión y el escape.
Bugatti utilizó el motor W18 en más prototipos, como el EB 18/3 Chiron y Bugatti EB 18/4 Veyron, pero no se sabe si realmente contempló la posibilidad de llevarlo a producción.
Lo que sí se sabe es que aquel W18 contribuyó al renacimiento de Bugatti y al nacimiento del W16 con cuatro turbocompresores que adoptaron tanto el Veyron como el Chiron.
