Los tiempos difíciles de Porsche: de ser líder en beneficios a caer un 95,7% en ingresos. Estos son sus próximos retos

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Porsche se encuentra sumida en una gran crisis derivada de la escasez de ventas de coches eléctricos en los principales mercados. Sin embargo, parecer haber encontrado la solución.
El último bastión de Volkswagen también ha caído. Los beneficios de Porsche se desploman más de un 90% y su propio CEO ya ha sumido que están sumergidos en una profunda crisis. Sin embargo, ya se llevaba meses viendo venir este batacazo por la caída de sus beneficios.
En el tercer trimestre del año, Porsche ha registrado una pérdida operativa de 967 millones de euros, frente a los 974 millones de beneficios que obtuvo en el mismo periodo del año anterior.
Además, el beneficio operativo de la empresa en estos nueve primeros meses del año ha sido de 40 millones de euros, un 99% menos que lo registrado el año anterior, cuando obtuvo 4.035 millones de euros.
También ha caído la rentabilidad de la marca, pasando de un 14,1% en los tres primeros trimestres de 2024 a un 0,2% registrado en el mismo tiempo de 2025.
El paso a los eléctricos lastran sus ventas
Muchos son los motivos que han podido propiciar esta crisis. Uno de ellos es la caída en las ventas, que solo de enero a septiembre ya ha bajado un 6%, respecto al mismo periodo del año anterior.
De hecho, este porcentaje coincide con el descenso en los ingresos por ventas, que también es del 6%, pasando de 28.560 millones de euros en los nueve primeros meses de 2024 a 26.860 millones en los mismos meses de este año.
Esta caída coincide con el paso de Porsche a los eléctricos, que no ha sido muy bien acogido por los usuarios. Es cierto que a todas las marcas de coches les está costando abrirse un hueco en el mundo de los coches eléctricos, aunque la situación puede ser aún más dura para los fabricantes de lujo.
Porsche quería que el 80% de sus coches fuesen eléctricos en 2030, pero la realidad está siendo muy diferente. El Porsche Taycan, presentado en 2019, fue todo un éxito. Sin embargo, la versión eléctrica de la misma no puede decir lo mismo, ya que las ventas de este modelo están en caída libre en China.
Por su parte, el nuevo Porsche Macan eléctrico tampoco acaba de despegar y, además, tiene la tarea de suceder a un modelo que en 2023, en sus versiones gasolina, fue el segundo modelo más vendido de la marca.
Hay que tener en cuenta que el modelo eléctrico es casi un 25% más caro que el Macan gasolina, lo que tampoco ayuda a dar el salto al eléctrico.
Sin embargo, la caída de las ventas se explica viendo los mercados. Fuera de China los coches eléctricos no llegan a despegar y en el país asiático sus ventas han caído significativamente. Esta situación no va a cambiar en 2026, según señala el director financiero de Porsche, Jochen Breckner.
Esto ha provocado que Porsche cierre casi la mitad de sus concesionarios en China, pasando de los 150 actuales a solo 80 en 2027. A eso hay que sumar los aranceles de Estados Unidos, que costarán a Porsche unos 700 millones de euros este año.
El fabricante alemán lo va a intentar compensar parcialmente subiendo los precios en el mercado estadounidense, pero aun así seguirán ganando menos dinero que antes.
Una reestructuración profunda es lo que puede salvar a Porsche
Para tratar de salir de este atolladero, Porsche plantea una "realineación estratégica", asumiendo que la transición a la electrificación está siendo dura.
"La compañía está aceptando conscientemente cifras clave temporalmente más débiles para fortalecer la rentabilidad y la resiliencia a largo plazo", matiza la compañía. Lejos de hablar de crisis, Porsche considera que está en mitad de un bache temporal.
"Estamos orientando a Porsche hacia una rentabilidad sólida y a largo plazo", explica Breckner. Para lograr enderezar el rumbo de la compañía, uno de los factores es dejar atrás esa idea de tener un 80% de coches eléctricos en 2030.
Los costes extraordinarios derivados de revisar su estrategia eléctrica, que incluye la decisión de cancelar la producción interna de baterías y frenar la expansión de su gama eléctrica, tendrán un impacto total de 3.100 millones de euros en sus cuentas anuales.
"Como parte de la realineación de su estrategia de producto, Porsche planea complementar su gama de productos con modelos adicionales con motores de combustión e híbridos enchufables. A cambio, debido al aumento retardado de la movilidad eléctrica, se planea que el lanzamiento al mercado de ciertos modelos de vehículos totalmente eléctricos tenga lugar en una fecha posterior", señala Breckner.
"En particular, se reprogramará el desarrollo de la nueva plataforma prevista para vehículos eléctricos en la década de 2030. La plataforma se rediseñará tecnológicamente en coordinación con otras marcas dentro del Grupo Volkswagen. Sin embargo, la gama de modelos totalmente eléctricos existentes se está actualizando continuamente", añade.
Por su parte, Oliver Blume, todavía CEO de Porsche hasta enero, asegura que todo lo que se está haciendo ahora es para que la marca sea más fuerte en un futuro. "A partir del próximo año habrá una tendencia claramente positiva", afirma.
Además de volver a la combustión, el director financiero ha asegurado que habrá un segundo paquete de medidas antes de final de año, y que se buscan "soluciones a gran escala" junto a los representantes laborales para garantizar la viabilidad a medio plazo.
Hasta la fecha, Porsche ya ha presentado un plan de reestructuración interna donde se contempla la eliminación de 1.900 puestos de trabajo.
